Los rumores hablan de cambio de gabinete
El rumor empezó a sonar fuerte en la Casa Rosada. Cristina Kirchner estaría evaluando una renovación en el gabinete, similar a la que hizo en 2009, que se inició con la salida de Alberto Fernández. La diferencia, esta vez, es el motivo: consolidar el puente generacional que empezó con la incorporación de la juventud al círculo íntimo del poder K. Aunque también serviría para renovar la cara tras algunas semanas negativas.
Según confió a PERFIL una fuente oficial, en la lista hay algunos pesos pesados: Ricardo Echegaray, titular de la AFIP; Julio de Vido, ministro de Planificación; Carlos Tomada, ministro de Trabajo; el de Justicia, Julio Alak; y algunos secretarios, como el de Minería, Jorge Mayoral. Hay quienes suman a la lista al ministro del Interior, Florencio Randazzo, pero hay quienes atribuyen esas versiones a sus rivales internos.
La fuente especificó que en las últimas semanas Juan Manuel Abal Medina, el jefe de Gabinete, se comunicó con ministros y funcionarios y les dijo a cada uno: “Vos seguís en el proyecto”. Los que no recibieron la comunicación están nerviosos. Sospechan que pueden ser parte del recambio. La idea de darle un aire nuevo al gabinete podría incluir la creación de un ministerio que unifique las secretarías de minería, medio ambiente y energía. Para ocupar ese lugar suena Daniel Cameron, actual titular de Energía.
A muchos, en el gabinete, les cuesta creer que De Vido vaya a ser sacrificado. Hace unas semanas fue removido de su cargo uno de sus secretarios históricos y colocaron en su lugar a un sub 35.
“No se trata de sacrificarlo por mal desempeño o por desgaste, sino para darle otro perfil al Gobierno”, contó la fuente. Sin embargo, un ministro le contó a PERFIL que De Vido forma parte hoy del núcleo duro del poder de Cristina, junto a Carlos Zannini (secretario de Legal y Técnica), Héctor Icazuriaga (Secretaría de Inteligencia), Alicia Kirchner (Desarrollo Social) y Oscar Parrilli (secretario General de la Presidencia) y que es imposible que sea tocado. El mismo ministro resaltó que CFK elogió el discurso de De Vido durante la asunción del nuevo secretario de Transporte, Alejandro Ramos. Y que la esposa de De Vido, Alessandra Minnicelli, es una mujer de consulta permanente para Cristina en cuestiones legales.
El problema con De Vido, además, es el reemplazo. Por su antigüedad en el cargo conoce todos los secretos del funcionamiento de la obra pública, el transporte y la energía. Es el interlocutor con empresarios y sindicatos. Es una figura difícil de cambiar. Lo cierto es que tanto De Vido como Tomada son ministros desde el inicio de la administración kirchnerista, lo que implica un desgaste de imagen, física e intelectual.
¿Ocupará La Cámpora, lugares en un recambio de gabinete? Otra pregunta que se hacen varios funcionarios en el Ejecutivo es si es el momento de realizar cambios. CFK necesita salir airosa de dos conflictos que la tienen a mal traer en las últimas semanas: la tragedia de Once y el caso Ciccone.