6 abril, 2025

Diputados: Se consumó el primer asalto a las reservas del BCRA

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La Cámara de Diputados aprobó por 142 afirmativos contra 84 negativos y 10 abstenciones, el polémico proyecto de ley enviado por el Ejecutivo, que propone la modificación de la Carta Orgánica del Banco Central para utilizar las reservas.
El proyecto pretende aumentar las competencias del directorio de la autoridad monetaria.
Con esta modificación, la autoridad monetaria aumentará las competencias del directorio para que la entidad intervenga en la estabilidad monetaria y financiera y participe en la promoción crediticia de procesos productivos.
El proyecto fue solicitado por la presidente Cristina de Kirchner en su discurso ante la Asamblea Legislativa, el pasado 1 de marzo.
El jefe del bloque del Frente para la Victoria, Agustín Rossi, explicó que la reforma es "antiinflacionaria" y consideró que "no hay ningún artículo que tenga que ver con la emisión de moneda". Sobre la modificación del artículo 20, Rossi indicó que la cláusula es "procíclica", ya que su fin es que pueda usarse excepcionalmente en situaciones de crisis.
"El proyecto permite al BCRA regular y supervisar cuando considera conveniente a todos los agentes que participan del sistema", dijo el miembro informante del oficialismo, el diputado Carlos Heller (Nuevo Encuentro-Ciudad Autónoma de Buenos Aires) .
Heller agregó que se propone dotar a la entidad de funciones de supervisión, y de otorgar mayores facultades al directorio y la presidencia".
Destacó además que la reforma impulsada “es categórica respecto de la orientación del crédito y sus condiciones” hacia las pequeñas y medianas empresas. Según informó, "el proyecto busca proteger los derechos de los usuarios y defender la competencia".
Alfonso Prat Gay (Coalición Cívica-Ciudad Autónoma), cuestionó el hecho de que la reforma la BCRA "le agrega más facultades a la entidad, así como un mayor rendimiento de cuentas al Congreso".
Además, consideró que el "único apuro en sacar esta ley es facilitarle la vida a los ahorristas de bonos externos, garantizarles el pago de la deuda con las reservas, y hacerle más difícil la vida a los argentinos que ven con preocupación cómo cada día suben los precios como resultado de la inflación".
Pro su parte, Claudio Lozano (FAP-Ciudad Autónoma Buenos Aires), afirmó que su sector reconoce la necesidad de “terminar con los vestigios de la política neoliberal a través de la modificación de la Carta Orgánica del Banco Central”. Pero hizo observaciones puntuales con respecto al futuro, subrayando que en el futuro “la tasa de crecimiento va a ser mucho más baja; que no existen señales de que existan reservas de libre disponibilidad”.
El diputado del Frente Amplio Progresista dijo que "lo que lo llevó a replantear el debate en base a “que se va a hacer para tomar los recaudos necesarios en cuanto a las reservas”. No dejó de mencionar la posibilidad de que se le pague la deuda al Club de París con reservas, para lo que consideró necesario, antes, “investigar el origen de esa deuda, cuyo mayor porcentaje se produjo durante el gobierno de la dictadura militar”.
Gustavo Ferrari (Frente Peronista- Buenos Aires), cuestionó que el Congreso esté debatiendo una “necesidad del Gobierno” y no de la sociedad. Aún así, se mostró a favor de aumentar las facultades del Banco Central .
Patricia Bullrich (Unión por Todos-Ciudad de Buenos Aires), cuestionó duramente la iniciativa del PEN en relación a la falta del control parlamentario sobre la emisión monetaria: “El Congreso ha dejado de existir en este proyecto de ley, ¿será porque si el Congreso maneja esta información no permitiría este nivel de emisión y de préstamos al Tesoro de la Nación?”, se preguntó, en alusión a los adelantos que el Banco Central podrá girar de aprobarse esta ley. Por eso, consideró que “estamos generando una situación de absoluta discrecionalidad”.
En tanto, Ricardo Gil Lavedra (UCR-Ciudad Autónoma de Buenos Aires), criticó el hecho de que el Congreso no pueda controlar el funcionamiento de la entidad financiera, y consideró que “están (por el kirchnerismo) legislando sobre el Banco Central para meterse en el mercado financiero libremente”.
El proyecto, que consta de 24 artículos, establece que se pasaría de un Banco Central que hasta hoy formalmente tiene mandato único -el de preservar el valor de la moneda-, a uno con triple mandato, en el que se incorporan la estabilidad financiera y el desarrollo económico con equidad social, acorde con el nuevo modelo económico y a las nuevas tendencias internacionales.
En el texto se faculta expresamente al Central a regular y orientar el crédito -recupera su rol histórico previo a la Convertibilidad- a través de las instituciones de sistema financiero, para promover la inversión productiva de largo plazo.
Prevé, además, que el Directorio será el encargado de definir el nivel de reservas que garantice el normal funcionamiento del mercado cambiario, en función de otras variables externas (cuenta corriente, cuenta de capital, tendencias internacionales), y no sólo en función de la cantidad de dinero disponible.
La reforma de la Carta Orgánica del BCRA apunta a desandar el camino de la convertibilidad monetaria que reinó en la década del ’90 de modo de ampliar las facultades del directorio de la entidad para resguardar la estabilidad financiera y promover el empleo, el crecimiento y el desarrollo regional.
La semana pasada pasada, cuando se firmaron los dictamenes, el cristinismo tambien anunció de improviso que también se modificaría el artículo 20 donde se establecen los adelantos transitorios que el Central le puede otorgar al Gobierno.
Los “adelantos transitorios” son préstamos en pesos que otorga ocasionalmente el BCRA al gobierno nacional con determinados límites que están establecidos en la carta orgánica del organismo. Esos límites indican, hasta ahora, que el stock de estas líneas concedidas no puede superar nunca la suma entre el 12% de la base monetaria y el 10% de la recaudación fiscal. Pero el cristinismo sugirió ampliar ese margen del 10% sobre los recursos fiscales al 20% en “situaciones excepcionales”.
Según los economistas, sólo esta modificación alcanzó para que el total de los adelantos permitidos para este año se incrementaran desde los $ 20.000 millones a los $ 65.000 o $ 70.000 millones, según las estimaciones que trazan las distintas consultoras. Esta diferencia de $ 50.000 millones se suma así al giro de utilidades que el Central ya tiene previsto realizar este año por los resultados obtenidos durante el 2010, y que se estima en $ 7.000 millones.
A la modificación del artículo 20, se agregaron otras 5 hechas en respuesta a pedidos efectuados desde sectores aliados y la oposición.
Se contempla en el artículo 3 la promoción de la estabilidad financiera, del empleo y del desarrollo económico con finalidad social. En el artículo 11, se autorizará la apertura de sucursales de la entidad propendientes a ampliar su apertura geográfica.
Se agregará el inciso w al artículo 14, el cual establece políticas financieras orientadas a Pequeñas y Medianas Empresas y economías regionales.
El kirchnerismo también incorporó una propuesta del vicepresidente de la Comisión de Presupuesto, Miguel Giubergia (UCR-Jujuy), incorporando en el artículo 42 un párrafo referido a la publicación de estadísticas crediticias
El proyecto fue girado al Senado, que lo debatiría en comisión apenas ingrese y en principio, el jueves 22/03, lo llevaría al recinto para convertirlo en ley.
Es la primera sesión del período legislativo, se le tomó juramento a María Eugenia Zamarreño (FpV-Buenos Aires) en reemplazo de Santiago Aragón.
Aragón renunció al cargo que había accedido en las últimas elecciones en representación del Frente para la Victoria por la Provincia de Buenos Aires, para ir a ocupar un cargo en el Servicio de Medios Audiovisuales, por pedido de su jefe político, Gabriel Mariotto.
Zamarreño, integra el sector político que le responde al actual ministro del Interior, Florencio Randazzo.

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