Buscando una petrolera que subsidie a Aerolíneas…
Las aerolíneas tienen un gran problema de costos por delante. Será un mal 2012 con el barril de petróleo cerca de UD$ 125 desde hace semanas. Es obvio, en la Argentina, que Cristina Fernández intentará transferir a las petroleras el costo adicional que afrontarán Aerolíneas Argentinas y Austral Líneas Aéreas, pero todo tiene un tope.
En el diario oficialista Página/12, Horacio Verbitsky escribió el domingo 18/03:
"(…) El gobierno obtuvo algunos éxitos, como la rebaja de un 30 por ciento en el precio del combustible aéreo, que YPF le facturaba al precio internacional a Aerolíneas Argentinas. Como le falta información y el análisis de costos no es su fuerte, el gobierno acudió a una fórmula importada: como en Estados Unidos, el precio del JPI para aviones no podrá exceder en más de 2,7 por ciento el de la nafta especial en la estación de servicio más próxima al aeropuerto. Pero Brufau rechazó la pretensión oficial de importar el faltante de producción propia de hidrocarburos y venderlo al precio de producción local. Y ante la decisión de las provincias de revertir las concesiones allí donde la inversión y la producción no fueron los comprometidos, YPF muestra voluntad de judicializar la relación, con lo cual no habría una solución inmediata. (…)".
Sin embargo, ni Cristina Fernández sabe qué hacer con YPF ni puede obligarle a subsidiar a las ineficientes Aerolíneas Argentinas/Austral Líneas Aéreas, barriles sin fondo en días díficiles desde un punto de vista fiscal. Pero también íconos de la agrupación La Cámpora, bolsa de trabajo juvenil que alienta la Presidente de la Nación como emblema de su administración.
La Asociación Internacional del Transporte Aéreo (IATA) ha vuelto a revisar a la baja sus estimaciones y ha rebajado el beneficio global esperado para 2012 hasta solo US$ 3.000 millones, frente a la ya modesta previsión de US$ 3.500 millones que hizo pública en diciembre de 2011. Si el sector aéreo mundial consiguiera efectivamente alcanzar esa cota -IATA no oculta que podría volver a rebajar sus previsiones próximamente-, ya supondría un desplome del 62% en relación al beneficio de US$ 7.900 millones alcanzado en 2011.
Mal momento para que el Estado tenga intereses aerocomerciales. Es interesante evaluar cómo se presenta el panorama internacional.
Willie Walsh, el CEO de IAG, el hólding que controla Iberia y British Airways, tras su fusión, asegura que el elevado precio del crudo dará paso a una "consolidación racional" del sector aéreo y ha apuntado directamente a "aquellas aerolíneas que están respaldadas por los Gobiernos" como candidatas a desaparecer.
La patronal del transporte aéreo (IATA, en sus siglas en inglés) ha reducido hasta US$ 3.000 millones la previsión de beneficio anual del sector para 2012 por el elevado precio del combustible, que está lastrando los resultados de las aerolíneas. La industria encara un ejercicio lleno de desafíos en el que podrían desaparecer más jugadores.
Walsh, director ejecutivo de IAG, explicó: "Es triste, pero no es una sorpresa. La industria es difícil y estaban en dificultades financieras, pero su ejemplo pone de manifiesto que un Estado no debe respaldar económicamente a una compañía aérea".
En palabras del ejecutivo irlandés, nadie está a salvo del temporal, pero cada uno lo capea como puede: