5 abril, 2025

El final del marketing del luto

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La muerte de Néstor Kirchner y el sostenimiento del recuerdo de su deceso a través del luto presidencial, más las innumerables menciones y los sollozos en actos públicos tuvieron el acompañamiento de altos índices de imagen positiva de Cristina Fernández, una situación económica discreta y el manejo de la agenda política que la llevó a lograr la reelección, pero ahora el luto ya no tiene el mismo efecto que antes y todos esos buenos indicadores comenzaron a deteriorarse rápidamente. Desde la crisis política y económica, a la caída de la imagen, la estrategia presidencial reclama un cambio urgente.
Hugo Moyano quizás fue uno de los pocos que se animó a una reflexión punzante sobre el discurso de Cristina: "Ella se victimiza permanentemente, pero el dolor de los demás parece que no lo viera", dijo ayer (22/03) y agregó otro dato sobre lo ocurrido con la jefa del Estado el 23 de noviembre pasado en la Conferencia Industrial de la UIA: "Yo quedé que iba sólo al mediodía. Ella sabía que no estaba ahí, me dolió muchísimo, ella decía: ‘¿dónde está Hugo?’, y ella sabía que yo hacía poquito que había perdido a un hijo, y eso me dolió muchísimo y me lastimó".
Las palabras de Moyano son el síntoma de uno de los problemas que tiene Cristina y que el marketing del luto ya no resuelve ni oculta. A pesar de su enfrentamiento sordo con el titular de la CGT no ha logrado impulsar un sucesor para el camionero en la entidad obrera que en pocos meses elegirá Secretario General y en un contexto de ajuste espanta a los candidatos opositores.
El frente gremial encima promete más dolores de cabeza de los que le provocó a la Presidente en los primeros 3 meses del año. Las discusiones salariales arrancaron con paros y el retorno de los piquetes y las marchas. Los docentes realizaron el primer paro nacional del kirchnerismo, los transportistas montaron más de un centenar de piquetes por todo el país esta semana y las discusiones paritarias no terminaron.
También volvieron las protestas de organizaciones sociales que reclaman por planes asistenciales, por caso unas 60 cooperativas paralizaron la capital reclamando por los planes Argentina Trabaja, días atrás.
Y en las encuestas la gente empieza a evidenciar un cambio negativo en su percepción sobre la Presidente. En el mes de febrero la imagen positiva de Cristina sufrió un descenso de 4 puntos en comparación con la medición de enero, según una encuesta realizada por una importante consultora.
Su imagen negativa también habría ascendido 4 puntos, hasta ubicarse en el 19%. Pero hay otros relevamientos -que por ahora no se quieren dar a conocer- que mencionan caídas de hasta 17 puntos.
Para ubicarlo en contexto: Cristina Fernández sigue en niveles notables de imagen positiva, pero los acontecimientos comienzan a pasarle factura.
A esas encuestas que por ahora nadie quiere atribuirse por temor a represalias habría que repetirlas una vez que se produzcan los aumentos en las tarifas de servicios públicos tras a quita de subsidios, aumentos que aún no llegaron en forma masiva a los hogares de los usuarios.
Los problemas financieros del Gobierno no se detienen en la quita de subsidios, también se registró hoy (23/03) la primera caída en 28 meses de la producción industrial. Además los controles por los dólares generan problemas internos y externos por las importaciones. Aquí las cosas se agravan por la falta de medicamentos que pone en peligro la salud pública.
El marketing del luto tampoco alcanza ya para mantener la iniciativa política. La oposición quedó en silencio durante mucho tiempo desde la muerte de Néstor y la victimización de Cristina, pero recién encontró un poco de protagonismo ante la causa Ciccone que involucra a Amado Boudou y en el caso de la paupérrima situación del transporte público tras la Tragedia de Once.
En el primer caso, fue el intento de un juicio político al vicepresidente lo que le permitió a los opositores ganar espacio y luego las derivaciones del traspaso del subte a la Ciudad que generó la rebeldía de Mauricio Macri y un duro cruce de senadores radicales frente a Julio De Vido en el Congreso, a quien lograron sacar de casillas y dejar sin respuesta.
Esos hechos le quitaron a Cristina el manejo de la agenda donde pretendía imponer la cuestión Malvinas como prioridad de la política nacional, aunque el hecho que acabó con esa idea fue el accidente ferroviario en la Estación Once que desnudó la inacción en materia de transporte en 9 años de modelo K. A su vez ese accidente sepultó también la campaña por la tarjeta SUBE y el aumento tarifario en los trenes.
Si en el terreno sindical el cristinismo no avanzó en un sucesor para Moyano, en el terreno fabril la Unión Industrial Argentina empieza a alejarse de Cristina. El acuerdo para poner un techo a las negociaciones salariales del 18% no se cumple y los empresarios ya salieron a pronunciarse sobre las consecuencias del aumento de salarios en su producción. A eso se suman los problemas de importación de insumos.
En ese plano, Guillermo Moreno no encuentra la salida hace rato y solo genera más caos, como en el caso de los remedios, quizás el mas grave y hacia afuera con los países vecinos. Peor: la promocionada misión a Angola para buscar combustibles fue un fracaso total.
Tampoco se ha resuelto el tema YPF. Ya son tres las provincias que rescindieron concesiones en sus territorios pero tras 4 años y 100 días de gobierno, Cristina Fernández carece de política petrolera y la Argentina perdió su autobastecimiento. Ella inició una ofensiva contra YPF sin conocer qué pretende con la actividad, que sigue con una estructura de precios que impide la inversión.
La Presidente de la Nación puede quedarse con YPF pero eso no logrará incrementar la prospección y exploración. Ni el Estado nacional ni las provincias cuentan con recursos propios para asumir esa inversión de alto riesgo. Y en la situación de gran inseguridad jurídica, no se conseguirá inversión privada.
En cuanto a la política doméstica, tampoco la victimización alcanza para disciplinar a los barones del conurbano que están molestos por la falta de fondos.
La escasez de dinero provoca las urgencias políticas (77 de los 135 municipios bonaerenses pierden millones por la afectación que sufrirán por el Fondo Educativo en la Coparticipación). El combo es complicado para la estrategia de Cristina de dilatar definiciones hasta encontrar un escenario financiero mejor.
Y por último está la inflación, que sigue en alza. Pero es más alta incluso en la percepción de la gente. Ayer (22/03) publicamos en Urgente24 una encuesta de la Universidad Di Tella que mostró que la mayoría de los consultados esperaba para este año hasta un 35% de inflación, mayor incluso a la que estiman las consultoras privadas.
Pero el problema para Cristina ahora es; si el marketing del luto ya no funciona ¿cuál es la nueva alternativa?
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