Las elecciones de 2013, claves para la reforma constitucional
En los últimos días se reavivó la posibilidad de que el kirchnerismo impulse una reforma constitucional, que podría habilitar a la presidente Cristina Kirchner a competir por un nuevo mandato presidencial en 2015. Y en ese escenario, los comicios legislativos del año próximo pasan a tener una importancia crucial.
El dato relevante es que en 2013 se renovarán la mitad de las bancas de la Cámara de diputados, que corresponden a las conseguidas en las elecciones de 2009. Ese año, el Frente para la Victoria sufrió la única derrota electoral desde que llegó al gobierno en 2003.
En la provincia de Buenos Aires, Francisco de Narváez derrotó al propio Néstor Kirchner, mientras que a nivel nacional, la elección resultó un empate técnico con el Acuerdo Cívico y Social, que por entonces encabezaban Elisa Carrió y Margarita Stolbizer.
Con el actual escenario, es factible que el kirchnerismo supere ampliamente aquel piso electoral, en el que consiguió poco más del 30% de los votos. Y si llegara a repetir los guarismos del año pasado, cuando superó el 50% de los sufragios, quedaría muy cerca de conseguir las bancas necesarias para habilitar la discusión de una reforma constitucional.
La Constitución Nacional establece que la "necesidad de reforma debe ser declarada por el Congreso con el voto de dos terceras partes, al menos, de sus miembros". En la Cámara baja, los dos tercios significan 172 legisladores. Actualmente, el kirchnerismo, junto a sus aliados, llegan a 142. Si en cada provincia el Frente para la Victoria lograra una cantidad de votos similar a la obtenida el año pasado, lograría alrededor de 88 bancas, llegando a 176, más de los dos tercios necesarios.
En tanto, en el Senado el escenario no es tan sencillo. El año próximo se renovará un tercio de los votos, donde 8 provincias elegirán a 3 senadores, 2 por la mayoría y 1 por la minoría. Siempre tomando los datos de los comicios de 2011, el kirchnerismo sólo lograría un senador por Santiago del Estero y otro por Salta, con lo que llegaría a las 45 bancas, tres menos que los 48 necesarios para alcanzar los dos tercios.
Si bien es prematuro, el análisis muestra que si el oficialismo se decide a habilitar la discusión de una reforma constitucional, las elecciones del año que viene pasan a tener una importancia extrema, ya que podría darle al Frente para la Victoria la posibilidad de superar el escollo en el Congreso que actualmente tiene.