CGT y CTA opositora rechazaron las críticas de Cristina
La presidente Cristina Fernandez de Kirchner criticó el jueves las protestas de distintos sindicatos y consideró: "Cuando se pudre todo, los gremios se van y la gente se queda sin trabajo". La respuesta de las distintas centrales sindicales no se hizo esperar.
El secretario de Políticas de Empleo de la CGT, el textil Jorge Lobais, y el secretario de Derechos Humanos, el judicial Julio Piumato, salieron a la mañana siguiente a marcar la cancha. En declaraciones a Radio 10, el titular de la Asociación Obrera Textil evaluó: "Si uno hace un análisis general, es un momento difícil para nuestra señora presidente, en el cual la situación del mundo no es fácil y creemos que por ahí anda un poco nerviosa y hace esas acotaciones".
De todos modos, reconoció que, como apuntó la mandataria, "algunos paros pueden ser excesivos", aunque "en otros casos son realmente necesarios porque es la única forma de hablar con algunos industriales".
Por su parte, Piumato consideró que "los planteos fueron bastante injustos" ya que los reclamos gremiales llevados a cabo por la CGT "siempre fueron y seguirán siendo responsables". Y respecto a la acusación presidencial, replicó: "Los que se van son los políticos, no los sindicalistas".
Por la tarde, en tanto, la fracción de la CTA que responde al opositor Pablo Micheli emitió un comunicado firmado por su titular y por el secretario de relaciones institucionales, Juan Carlos Giuliani, para contestar "los ataques de la Presidente de la Nación a los trabajadores" que "parecen no tener techo".
Los gremialistas, que el año pasado dividieron en dos a la central sindical paralela por el conflicto que mantuvieron con Hugo Yasky en torno al resultado de los comicios internos, reivindicaron el derecho de huelga como "el último recurso que les queda a los trabajadores para enfrentar la voracidad empresaria, o para que el gobierno escuche sus justos reclamos".
Además, consideraron que Cristina Kirchner "desconoció al movimiento obrero como el sujeto histórico de la transformación social, al afirmar que las conquistas logradas en estos últimos años se deben a las ‘bondades’ de este gobierno y no a la lucha de los trabajadores".
"Dijo que los dirigentes pasan y los trabajadores quedan y que los dirigentes se van más ricos de lo que entraron. La CTA no acepta que nos metan a todos en la misma bolsa: en la década del 90 nos fuimos de la CGT porque no tenemos nada que ver con el sindicalismo empresarial. Y tenemos el orgullo de vivir en las mismas condiciones que nuestros representados", argumentaron.
En ese sentido, desafiaron: "Si la señora Presidente tiene alguna duda, pueda venir a visitar nuestros hogares y ver la forma en la que vivimos".
Por último, los conducidos por Micheli ratificaron el paro nacional convocado para el viernes 8 de junio en reclamo de "paritarias sin techo; eliminación del Impuesto a las Ganancias; aumento y unificación de las asignaciones familiares y la eliminación de sus topes; y el 82 por ciento móvil para todos los jubilados".