El salario promedio en paritaria fue de un 24 %
El salario promedio pactado por empresas y sindicatos en paritarias este año resultó del 24 %, unos 6 puntos por encima de lo que pensaba en enero el gbierno que debía ser el techo para este año.
Según informa la Sociedad de Estudios Laborales (SEL), al promediar junio el Ministerio de Trabajo ya había homologado el 44 % de los convenios salariales vigentes.
"En los convenios que ya se han acordado, el alza promedio del salario conformado es de 24 %, con una dispersión muy baja", indica el estudio.
El informe privado indica que en la mayor parte de los acuerdo se pactaron incrementos en 2 cuotas.
"Este aumento está en línea con el presupuestado por las empresas líderes para este año (23,7 %) y sensiblemente por debajo del incremento promedio de los salarios registrados en el sector privado en 2011 (31,7 %)". El reporte indica que la pauta acordada "es unos 4 ó 6 puntos mayor que la pauta originalmente propuesta por el Gobierno".
El SEL destaca que "más del 40 % de los nuevos convenios tienen vigencia no más allá de fin de este año".
"Esto refleja, quizás, el peso de la inflación en la negociación salarial. Si bien es probable que el incremento de los salarios no quede muy por debajo del aumento de los precios minoristas, el aparente acortamiento del período de convenio puede interpretarse como una cláusula de reaseguro frente a la inflación", indica el SEL.
Uno de los acuerdos paritarios emblemáticos debido a su proyección sobre el resto de las actividades, como el acuerdo de los metalúrgicos, se cerró este año en 23 %, en dos cuotas y con un pago de $ 1.100 fijos no remunerativo.
Por su lado, los camioneros cerraron recientemente su acuerdo en 25 % de incremento, mientras que los trabajadores de comercio, los más numerosos con casi un millón, se estableció en 24 %.
En algunos casos, como el de camioneros y metalúrgicos, el acuerdo se logró luego se semanas de negociaciones en el marco de paros y protestas que obligaron a la intervención del Ministerio de Trabajo.
Por otro lado, este año la cartera conducida por Carlos Tomada no avaló incrementos por encima de la pauta, como el caso de la Unión de Trabajadores Rurales y Estibadores (UATRE) que conduce el dirigente Gerónimo "Momo" Venegas, quien había logrado suba del 35 %, pero no logró que fuera homologada.
EL TRABAJO LA SOCIEDAD DE ESTUDIOS LABORALES
Aunque las principales incógnitas parecen estar despejándose, promediando el mes de junio la ronda de negociación salarial de 2012 no ha concluido.
Poco menos de la mitad de las firmas líderes tienen un nuevo convenio y un tercio está todavía negociando. En un 7% de los casos el convenio está vencido pero aún no se negocia.
En los convenios que ya se han acordado, el alza promedio del salario conformado es de 24%, con una dispersión muy baja. En promedio se pagará en 2 veces.
Este aumento está en línea con el presupuestado por las empresas líderes para este año (23,7%) y sensiblemente por debajo del incremento promedio de los salarios registrados en el sector privado en 2011 (31,7%)
Sin embargo, es unos 4 ó 6 puntos mayor que la pauta originalmente propuesta por el Gobierno.
Lo llamativo, empero, es que más del 40% de los nuevos convenios tienen vigencia no más allá de fin de este año. Esto refleja, quizás, el peso de la inflación en la negociación salarial. Si bien es probable que el incremento de los salarios no quede muy por debajo del aumento de los precios minoristas, el aparente acortamiento del período de convenio puede interpretarse como una cláusula de reaseguro frente a la inflación.
Una característica de la actual ronda de negociación es el atraso respecto de los tiempos previstos en el convenio anterior. El 40% de los que ya se firmaron se hicieron con demora, y el 47% de los que se están negociando actualmente también muestran un retraso. Hay un 7% además, donde el convenio está vencido y aún no se inician las negociaciones. Esto es producto de la incertidumbre asociada a la desaceleración de la actividad y las señales
contradictorias de la política de ingresos del Gobierno. Los conflictos político-sindicales tampoco son ajenos.
Una razón adicional de la demora en la negociación en marcha es que las demandas son más elevadas que las de los convenios que ya se han cerrado. Esto tiene que ver, quizás, con el aumento de la incertidumbre. De todas maneras, las empresas esperan acordar alzas de 25%, semejantes a los convenios ya concluidos. Lo mismo aguardan que ocurra en los casos en que todavía está vigente el convenio del año pasado.
Si bien más de la mitad de las firmas líderes señala que la dificultad de la negociación es semejante a la del año pasado, el 35% opina que ha aumentado. Un indicador de esto es que en un quinto de los casos (incluyendo los convenios aún en marcha) ha habido conciliación obligatoria, y en un 27% el sindicato llevó a cabo medidas de fuerza. En cambio, distinto de lo anunciado, sólo en el 5% hubo una intervención técnica del Gobierno.