El Gobierno presiona para aislar a Scioli
El despacho de Julio De Vido volvió a recuperar la semana que pasó el trajinar de otras épocas. En busca de aislar políticamente al gobernador Daniel Scioli , el Gobierno reactivó los encuentros cara a cara con intendentes bonaerenses. Con promesas de obras públicas y fondos nacionales, la Casa Rosada rearma la estructura de poder en medio de la pelea abierta con el mandatario provincial.
El martes pasado, en el salón Belgrano del quinto piso del Ministerio de Planificación, De Vido recibió a 22 intendentes de los distritos más poblados del conurbano. Entre rondas de café, y respaldos para Cristina Kirchner, los adoctrinó para mantenerlos unidos detrás del gobierno nacional. Un símbolo de que la Casa Rosada bajará otra vez al territorio y está dispuesta a jugar fuerte es que allí se acordó que los próximos encuentros sean en alguna localidad del Gran Buenos Aires. Con Scioli corrido de las decisiones del PJ por orden de Cristina, de ese encuentro surgió la idea de una nueva reunión, para esta semana, de la Comisión de Acción Política del partido. La cumbre será entre el miércoles y el jueves, y buscará fortalecer el diálogo directo con los intendentes de los distritos más poderosos de la provincia.
En medio de la pelea política que esta semana derivó en reproches por cadena nacional de Cristina Kirchner y el envío de la mitad de los fondos reclamados por Scioli a la Nación, el Gobierno reactivó movimientos que hasta el momento estaban paralizados. Sumado al paro de Hugo Moyano , la primera red para cercar a ambos será el conurbano.
"Se busca fortalecer las políticas de obra pública nacional con los intendentes directamente", contó uno de los organizadores y asistentes a la primera reunión, que se hizo el mismo día en el que la Presidenta lanzó duras críticas contra el gobernador bonaerense, a quien le exigió una gestión "más responsable" y menos protagonismo público. Aquel reto fue el prólogo de una semana difícil para Scioli, en la que tuvo que anunciar el pago diferido y en cuotas de los aguinaldos estatales.
En la Casa Rosada califican al operativo de un renacer de las políticas directas del gobierno central hacia los municipios, que habían quedado relegadas desde la muerte de Néstor Kirchner.
La Comisión de Acción Política es el nuevo órgano de decisión dentro del peronismo en el que Scioli no tiene injerencia ni representantes.
La estrategia del Gobierno tiene dos ejes: reactivar la obra pública en los municipios y alinear nuevamente a los intendentes pensando en las elecciones de 2013. "La plata del gobierno nacional está llegando. Donde hay faltantes es en los fondos que envía la provincia", contó un intendente del interior, que ya se había reunido con la Presidenta en la quinta de Olivos el 10 de mayo pasado, en el inicio de los encuentros cara a cara para alinear a la tropa.
En el encuentro se coló la marcha de Moyano. Muchos de los presentes recordaron haber sufrido en carne propia las presiones del líder gremial en temas como la recolección de basura.
La preocupación central de la Casa Rosada es administrar la crisis económica. Les pide a los intendentes que muestren gestión, para contraponerlos a la nueva estrategia de golpear a Scioli por la constante campaña de difusión de sus políticas.
"Necesitamos fidelizar" , anticipó un funcionario del riñón kirchnerista sobre la estrategia de seducción hacia el distrito más grande del país. Identificado el enemigo en Scioli y su buena sintonía con el jefe de la CGT, la Casa Rosada no pierde tiempo e intenta evitar fugas.
El adoctrinamiento incluye la promesa de que el Gobierno no enfriará la economía y que se seguirá con el plan de obras públicas ya comprometida. Hubo promesas para nuevos emprendimientos. No en vano estuvo el secretario de Obras Púbicas, José López, y también se sumó el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, que pidió informes sobre la merma en el empleo. Uno de los programas de construcción de vivienda más ambicioso que lanzó la Casa Rosada, el plan Procrear, se centra en el distrito bonaerense.
De la primera reunión que armó De Vido participaron los jefes comunales de las zonas más pobladas, como Fernando Espinoza, de La Matanza; Alejandro Granados, de Ezeiza; Hugo Curto, de Tres de Febrero; Julio Pereyra, de Florencio Varela; Fernando Grey, de Esteban Echeverría, o Raúl Othacehe, de Merlo. Además, hubo presencias de los partidos de Cañuelas, como Marisa Fassi; de Brandsen, con Gastón Arias; de Lobos, con Gustavo Sobrero, y de Escobar, con Sandro Guzmán.
Con el debate instalado de medir quién es más peronista impuesto por la marcha de Moyano, y la disputa con Scioli en el medio, la Casa Rosada vuelve a recostarse en los jefes del conurbano.