Salvador Mazza: El paso libre al narcotráfico
La ciudad salteña de Salvador Mazza, más conocida como “Pocitos” resulta ser un paso libre para el narcotráfico y a medida que pasa el tiempo se intensifica la actividad de organizaciones criminales ligadas al narcotráfico.
Los medios locales se hicieron eco de esta preocupante y oscura situación y compararon a “Pocitos” con la temida localidad mexicana Ciudad Juárez, y aseguran que pareciera que Salvador Mazza es la nueva sede de esta ciudad mexicana.
Los últimos episodios acontecieron el jueves pasado (12/07), con un doble crimen que responde a un ajuste de cuentas ligado al narcotráfico. Al querer investigar los hechos, desde un medio de comunicación denunciaron que “un equipo periodístico de este matutino sufrió persecuciones y amenazas en la zona”.
En una finca del paraje El Arenal de Salvador Mazza aparecieron sin vida Gonzalo Guzmán de 34 años y Oscar Daniel “Coqui” Aráoz de 35 años. El motivo fue un ajuste de cuentas vinculado al narcotráfico.
Lamentable y alarmantemente en “Pocitos”, que es una ciudad que tiene frontera con Bolivia, se volvió muy común que entre las noticias diarias haya asesinatos por encargo, traslado ilegal de estupefacientes y el egreso de automóviles robados.
Aunque hace muchos años que esta ciudad viene soportando los embates del narcotráfico, la situación empeoró cuando la propia Nilda Garré, ministra de Seguridad de la Nación, que paradójicamente tiene que salvaguardar la seguridad de todo territorio argentino, ordenó el 5 de enero pasado el traslado del 90% de los efectivos de Gendarmería Nacional que estaban en Salvador Mazza hacia la ciudad de Aguaray. Esto generó que los criminales tengan un paso fronterizo totalmente liberado.
Los barrios más peligrosos de la zona son General San Martín, Pueblo Nuevo y Sector 5. Si un visitante pasa por allí es muy probable que sea una víctima para los criminales. Estos barrios tienen frontera con la localidad boliviana de San José de Pocitos, donde se encuentra el barrio África, el más temido de la región.
La frontera “caliente” que divide a los barrios argentinos del barrio boliviano tiene 30 kilómetros de frontera y resultan el paso elegido por los traficantes ilegales para traspasar la mercadería de norte a sur por caminos legales (camuflando la droga) o por caminos secundarios que se encuentran en el monte.
Salvador Mazza se encuentra aproximadamente localizada a 400 km al norte de la ciudad de Salta, capital de la provincia, a 55 km de la ciudad de Tartagal sobre la Ruta Nacional 34. Está en la jurisdicción del Departamento General José de San Martín, inmediata a la frontera con Bolivia y es allí mismo donde se vive un aumento del ingreso de la “paste base”.
En los últimos años “Pocito” dejó sólo de ser una zona de paso de la droga, ya que los criminales ya poseen un circuito de bocas de expedio para la demanda interna. Si bien, la mayor parte de la droga que entra por allí es para exportar a Europa y al norte de África, vía Buenos Aires o Rosario, no es un dato menor que también sirva para el consumo interno.
Esto fue confirmado oficialmente en el Primer Estudio de Diagnóstico sobre Narcotráfico en la Provincia, elaborado por la Agencia Antidrogas y el Sedronar (Secretaría de Programación para la Prevención de la Drogadicción y la Lucha contra el Narcotráfico).
Asimismo, el secretario de Seguridad de la provincia salteña, Eduardo Sylvester, aseguró que “el problema del narcotráfico no lo puede resolver solamente la Provincia con su policía. Para tener éxito hay que coordinar acciones desde lo social y lo cultural, porque confluyen muchos factores”.
La mayoría de las sentencias judiciales en Salta, el 45%, es por “pasta base” o paco. El 38% por clorhidrato de cocaína y el 13% por marihuana. La mayoría de los condenados tiene entre 20 y 30 años de edad, el 70% son varones. El 24% de los condenados son de nacionalidad boliviana, pero como ahora es una zona liberada parece que estas condenas sólo serán parte del pasado.
Los homicidios en el territorio norteño ya no son ninguna novedad y cientos de personas ya fueron víctimas de las redes criminales. Al respecto, el ex comisario Miguel Sosa, que fue encargado de la Comisaría 40 de Salvador Mazza hasta 2008, comentó un detalle importante al matutino “El Tribuno”.“En el año 2.000, un depósito judicial de armas fue saqueado en Tartagal. En esa oportunidad, más de 700 pistolas fueron secuestradas y trasladadas a la zona de Salvador Mazza”.
“Por ese motivo, la mayoría de los delincuentes se encuentran armados todo el tiempo y los asesinatos se realizan con total brutalidad cuando las negociaciones no salen como ellos quieren”, cerró Sosa, quien ya está retirado y no tiene un domicilio fijo.
La organización de grupos armados podría comenzar a disolverse si desde el gobierno nacional y provincial trabajaran en conjunto fuertemente para ejecutar medidas de seguridad contra el narcotráfico pero el problema es que parece ser que no hay interés en que Salvador Mazza deje de ser cade vez más parecida a Ciudad Juárez.