Buenos Aires recibió $ 600 millones y Córdoba, nada
El miércoles 18/07, el Gobierno de Córdoba envió una carta a Diego Bossio titular de la Administración Nacional de Seguridad Social (Anses) solicitando una definición por el reclamo que la Provincia viene realizando al organismo nacional, por la deuda de $ 1.040 millones con la Caja de Jubilaciones.
La misiva fue firmada por el jefe de Gabinete de la Provincia, Oscar González. De no tener respuesta al pedido según indicaron en el Centro Cívico será la última instancia antes de recurrir a la Corte Suprema de Justicia, en la primera semana de agosto, una vez que finalice la feria judicial en los tribunales federales.
La respuesta del Ejecutivo Nacional fue llamativa: le envió $ 600 millones de la ANSeS a la Provincia de Buenos Aires, pero nada a la Provincia de Córdoba.
Horas antes, el gobernador de Córdoba, José Manuel de la Sota, volvió a defender la vía del diálogo para llegar a un acuerdo por la millonaria deuda que la Nación mantiene con la Provincia por la Caja de Jubilaciones.
"Yo estoy trabajando para un país mejor, un país donde volvamos a discutir ideas, donde la política no sea tratar de destruir al que piensa distinto”, dijo De la Sota.
“En todas las mesas de diálogo me siento. A quien no me ponga silla, yo llevo la mía”, sostuvo.
En tanto, Adrián Simioni escribió en La Voz del Interior, de la ciudad de Córdoba:
"La negativa de la Nación a financiar el régimen previsional cordobés es un trago amargo para muchos dirigentes de gremios estatales provinciales. Con corazón K, ven con escozor que su líder no les deja otra que ser el “partido del ajuste”: aceptar que el régimen es insostenible y recortar beneficios al nivel del sistema nacional. Es lo que la Anses y el jefe de Gabinete de la Nación, Juan Abal Medina, piden a José Manuel de la Sota.
El kirchnerista más frontal ha sido el diputado Fabián Francioni. Sólo dio a entender que “algo hay que hacer” con la Caja de Jubilaciones. Pero eso es mucho comparado con la mudez de sus colegas.
Muchos de ellos insisten en que, si el ajuste es inevitable, no debe venir por el lado de los beneficios que otorga el sistema a sus 92 mil jubilados, que cobran en promedio el triple de lo que perciben los casi 500 mil jubilados nacionales que viven en Córdoba y casi el doble de lo que cobran los asalariados privados en blanco de la provincia, quienes componen la economía que, en definitiva, debe sustentar a la Caja.
Rápidos para desenfundar, sindicalistas de Luz y Fuerza ya dijeron que hay que subir impuestos. Después de haber propuesto otras veces alternativas tan sorprendentes como aumentar los peajes para pagar las jubilaciones más caras del país, esta vez apelaron a un clásico: revaluar la tierra rural. El campo tiene siempre comprados todos los números en estos sorteos. En el imaginario urbano, los ganados y las mieses son meras exhalaciones ilimitadas de la tierra.
Lo que no saben es que este año, si se proyectan las jubilaciones pagadas en abril y se considera el rinde medio de la cosecha, cada jubilado o pensionado provincial cobrará, en promedio, el equivalente a la ganancia que, tras el pago de impuestos, dejan 190 hectáreas de soja. Ese nivel llegó a un récord desde 2008.
O sea: es relativo que esté lleno de gente (en el campo o en otro sector) forrada en dinero y que los beneficiarios de las subas de impuestos que se proponen sean indigentes. (…)".