5 abril, 2025

Los impulsores del paro y sus vínculos K

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CIUDAD DE BUENOS AIRES (Compacto Político).Son las caras visibles de la lucha sindical de los metrodelegados. Ambos se definen con una ideología de izquierda pero tienen nexos directos con el kirchnerismo. Uno es militante del partido de Martín Sabbatella (Nuevo Encuentro) y el otro se pasó a las huestes de Luis D’Elía.
Parecidos, pero diferentes a la vez, Roberto “Beto” Pianelli y Néstor Segovia son los gremialistas que conducen la Asociación Gremial de Trabajadores del Subte y el Premetro (Agtsyp), que rechazó un acuerdo para levantar el paro de subtes.
Beto Pianelli tiene 46 años. Creció ostensiblemente como dirigente gremial en los últimos años y llegó a secretario general de la Agtsyp. Es hombre de Hugo Yasky, el docente que conduce la CTA kirchnerista, y fue parte de la comitiva que el jueves por la noche, en medio del paro, se reunió con Cristina Kirchner.
Como dirigente gremial, en septiembre de 2010 fue candidato a secretario general de la CTA Capital por la lista 10 pero perdió con el candidato disidente que acompaña a Pablo Micheli (Carlos Chile). En su lista, Beto llevaba a dos dirigentes conocidos por el PRO: Eduardo López y Alejandro Demichelis, quienes manejan UTE-Ctera, el gremio docente que realizó numerosos paros al Gobierno porteño.
Demichelis es, además, el cuñado de Francisco “Tito” Nenna, legislador porteño del Frente para la Victoria. “La CTA de Capital debe ponerse de pie y en la calle, contra las políticas de ajuste y hambre que plantea el procesado jefe de Gobierno, Mauricio Macri. En tres años de gobierno, no hizo ni un metro de subte, inauguró una sola escuela, bajó el presupuesto en salud y educación, frenó los planes de vivienda social”, rezaba la campaña. Incluso, como candidato fue parte de una de las asambleas de Carta Abierta, donde concurrió con un grupo de metrodelegados.
En lo que se refiere a la militancia partidaria, Pianelli se sumó al partido de Martín Sabbatella (Nuevo Encuentro) y es parte de la mesa porteña de conducción. El año pasado pretendía que Carlos Tomada, el ministro de Trabajo, sea el candidato a jefe de Gobierno. Luego trabajó para que la legisladora porteña, Gabriela Cerruti, consiga realizar una buena elección en una de las tres listas de adhesión que tuvo el FPV. En octubre colaboró con Sabbatella y hasta se sumó a la fiscalización.
En una entrevista publicada en el sitio de Nuevo Encuentro expresó: “Hoy banco al Gobierno, claramente. Estoy con el kirchnerismo. No soy peronista, me considero socialista, me identifica mucho la lógica de los gobiernos latinoamericanos de (Hugo) Chávez, de Evo (Morales), de (Rafael) Correa, de Cristina”. Como buen hincha de Boca es admirador de Carlos Tevez. Y escucha de todo: desde Los Redondos, hasta Pink Floyd o David Bowie.
Por su lado, Segovia es el dirigente más conocido de los metrodelegados. Con su melena enrulada cumplirá 47 años el 30 de octubre. Amigo de la ex diputada del MST Vilma Ripoll, militó con ella en la izquierda hasta enero de este año cuando dio un giro en su vida política: se sumó a Miles, el partido de Luis D’Elía. Cerca de Segovia aseguran que no se hizo kirchnerista.
Hincha de River, viene de una familia campesina y es evangelista. Tiene séptimo grado terminado, pero logró ser inspector de colectivos, panadero, cocinero y personal de seguridad. Toca la guitarra y el arpa, y adora bailar cumbia. Separado, tiene ocho hijos, que van de los 7 a los 22 años, con quienes suele mirar Los Simpsons.

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