Se gesta un peligroso hiperimpulso a la re-reelección de Cristina
CIUDAD D BUENOS AIRES (Compacto Político). El cierre del encuentro nacional de Gestar, la escuela de dirigentes creada por Néstor Kirchner, que sesionó en la provincia de Mendoza, sirvió para que los popes del PJ, todos alineados con el kirchnerismo, tomaran posición frente a la posibilidad de que Cristina Fernández compita por otro mandato en 2015.
El gobernador Francisco Perez se mostró a favor de una re-reelección de la Presidente, aunque ató su apoyo a que ella manifieste su voluntad. Mientras que su par de San Juan, José Luis Gioja, apoyó una reforma de la Constitución Nacional que autorice a la Presidente a participar en las próximas elecciones.
Es la primera vez que un organismo peronista se pronuncia públicamente a favor de la re-reelección de la Presidente y pide militarla.
“Cristina, Cristina corazón, acá tenés los jóvenes para la liberación”, gritó la militancia e, inmediatamente después, una dirigente de Gestar leyó el documento final del encuentro en el que hizo explícito el pedido de la reforma de la Carta Magna nacional que habilite a la Presidente a gobernar por tercera vez.
“Plantear una nueva constitución implica pensar nuevos derechos sociales”, se oyó primero en el texto y después, sin rodeos, hubo una solicitud de “profundizar los logros del Gobierno nacional”, a los que se enumeró, según informa el diario ‘Los Andes’.
En la mesa de los oradores estaban el titular de la Anses, Diego Bossio, quien además es el director general de Gestar; el presidente de la fundación, que es el gobernador Gioja; el jefe de la Cámara de Diputados de la Nación, Julián Domínguez, y el anfitrión, el gobernador mendocino.
Un día antes, en ese mismo espacio había estado el vicepresidente Amado Boudou, que tal como acostumbra desde que estalló el caso Ciccone, no respondió preguntas de la prensa.
Bossio fue el primero en hablar y allí lanzó su opinión sobre la necesidad de la reforma constitucional. En alusión al discurso final de Gestar que acababa de ser leído dijo: “En el documento decía que era sumamente importante empezar a institucionalizar cada uno de nuestros logros para que no haya vuelta atrás, para que podamos perfeccionarlos, para que la reparación de derechos signifique que lleguemos a todos los argentinos de manera organizada”.
Enumeró acciones del Gobierno nacional, como “la recuperación de YPF y la reforma de la carta del Banco Central para recuperar la política monetaria” y atacó enérgicamente al grupo Clarín editor en Mendoza del diario Los Andes, tal como lo había hecho Boudou el día anterior.
“Quienes no quieren un Estado fuerte socavan esta idea. Me voy a referir concretamente al grupo Clarín, que permanentemente señala un mal manejo de la ANSES pero no informó nunca acerca de las AFJP que compraron acciones del diario por $609 millones, que hoy valen sólo $200 millones. Nadie les pregunto en ese entonces a los jubilados si querían comprar un diario”.
También avanzó con una propuesta que se llevó los aplausos del auditorio: pidió incluir a la asignación universal por hijo que paga la Anses, en el texto de reforma constitucional. “Les digo que sería un gran aporte que la asignación universal tiene que formar parte de nuestra reforma constitucional porque es una decisión a favor de los más humildes. En la Argentina todavía hay gente que piensa que esto es sostener a vagos”, se quejó.
“Cada país es soberano, ¿quién ha dicho que el molde que se tomó hace dos siglos está vigente para nuestra sociedad? Solamente los pavos que repiten fórmulas piensan eso, nosotros tenemos que ser capaces de construir nuestra propia realidad. Si nos equivocamos, equivoquémonos nosotros”, dijo Domínguez apuntando a lo mismo.
Y, arengó: “Tenemos que ser garantes de los logros alcanzados”.
"La reforma de una constitución debería ser algo cotidiano en Argentina. Veo que entre Cristina y el resto de la dirigencia hay una distancia enorme. Pero hay algo que está claro: la Presidente nunca va a decidir en contra del pueblo, Cristina no los va a estafar ¿Qué va a pasar en 2015? Nadie lo sabe. Pero debemos saber que hay que trabajar para garantizar todo lo que se ha logrado desde 2003", dijo Domínguez.
Hasta aquí, Pérez no había sido aludido en ninguna de las palabras de los dirigentes nacionales, pero quien le tiró una mano fue Gioja. Es que metió en la misma bolsa la re-reelección de la Presidente y el pedido de reforma constitucional local para que Pérez pueda tener un segundo mandato, y como lo hizo con el tono coloquial que acostumbra, fue ovacionado.
“La política es la pelea por los espacios de poder. En democracia mandan las mayorías. Una reforma de la Constitución no elige ni gobernadores en el caso de Mendoza ni presidentes, los elige el pueblo votando. Le damos el derecho a que se pueda elegir, nada más”, afirmó.
El sanjuanino conoce de estos asuntos pues hace un año y medio, por medio de un plebiscito cuestionado por la oposición provincial, logró el permiso para un tercer mandato que le impedía la Constitución de su provincia que él había reformado tiempo antes.
Para el cierre, Pérez habló. Como quienes lo antecedieron, destacó “los logros” de la Nación y aprovechó para enviar un mensaje a la oposición mendocina respecto de cambiar la Carta Magna provincial.
Según el mendocino diario ‘Uno’, al término de la reunión que se realizó en el hotel Savoia, en Guaymallén, en la mañana del sábado, Pérez siguió con la perorata: "Habría que ver primero que ella manifieste la voluntad. Si lo manifiesta, sin lugar a dudas (la apoyaría). Estoy orgulloso de pertenecer a este proyecto".
Y como, ningún apoyo es "gratis" ni desinteresado, Paco también aprovechó para llevar agua para su molino y volvió a coquetear con la idea de volver a presentarse en las próximas elecciones para ser gobernador desde 2015 hasta 2019.
"Siempre la voluntad soberana la tiene el pueblo. Lo principal que se aprueba o desaprueba al momento de las elecciones es la gestión que se ha tenido en la función que se ha ocupado”, contestó.
Mientras que Gioja basó su discurso en la defensa de Cristina y se manifestó a favor de cambiar la Constitución Nacional para habilitar a la Presidente para presentarse en 2015. "Cuando se habla de reforma de la Constitución, salen los puritanos, los que se las dan de inocentes diciendo que no porque (la Presidente) se quiere perpetuar. Una reforma de la Constitución no elige ni gobernador, como el caso de Mendoza, ni presidente. Al presidente y al gobernador los elige el pueblo votando en elecciones libres", soltó el sanjuanino, quien preside el Instituto de Formación que cerró en el mediodía de este sábado su tercer encuentro nacional.
En sintonía con Pérez, Gioja confió en que la última palabra la tengan los votantes. "La gente nos vota porque hay realizaciones, justicia social, porque se combate el privilegio”.
El sanjuanino también apuntó a la oposición, al considerar que "no hay nada del otro lado" y elogió la figura de Cristina: "Hay que tener ovarios para estar en el lugar donde está”, dijo.
Tanto Pérez y Gioja, como el gobernador Luis Beder Herrera (La Rioja) aprovecharon el cierre del encuentro para pegarle a José Manuel De la Sota, quien en las últimas horas volvió a reclamar que las provincias dejen de ceder a la Nación el 15% de coparticipación que va a la Anses.
El cordobés había enviado una carta a sus pares de todos los distritos del país, instándolos a abandonar el pacto fiscal suscripto en el ’92, por el cual los distritos dejan ese porcentaje en manos del Gobierno central para financiar la Anses. Esto se hizo durante el primero gobierno de Carlos Menem, cuando Domingo Cavallo era ministro de Economía.
Al ser consultado, el mendocino indicó: "Yo entiendo que es un error conceptual. Uno no sale y entra por voluntad unipersonal de un pacto fiscal. Cuando uno entra a un pacto fiscal lo hacen dos partes. Las dos partes tienen que renunciar, que es en este caso la provincia de Córdoba y la Nación. No se puede hacer de manera unilateral”.
Para sustentar su razonamiento, Pérez dijo que "la provincia de Córdoba dista mucho de la provincia de Mendoza. La provincia de Córdoba tiene la caja de jubilaciones, nosotros no la tenemos”.
Mientras que los tres gobernadores hicieron una declaración conjunta, en la que defendieron al gobierno de Cristina y descartaron salirse del Pacto Fiscal. "Somos parte de un proyecto nacional que conduce nuestra Presidente".
Pero la movida, también es alentada desde la Rosada para sumar a intendentes del conurbano. Así, se expresaron públicamente, entre otros, los jefes comunales de La Matanza, Quilmes y el Partido de la Costa.
Quizás quien más alto levantó las banderas de una reforma de la Constitución que permita una nueva reelección de Cristina fue el intendente de La Matanza. Días atrás, Fernando Espinoza no sólo reclamó un nuevo mandato para la Jefa de Estado sino que además señaló que su distrito "será la primera línea de fuego para que ella vuelva a ser elegida en el próximo período".
La frase de Espinoza difundida con entusiasmo por la agencia oficial ‘Télam’ se produjo luego de un encuentro con el ministro de Planificación, Julio de Vido.
Este ministro viene recibiendo grupos de intedentes bonaerenses con la excusa de repasar las obras públicas en sus distritos. Según manifiesta, ‘La Política Online’, "se trata de un cerco político que la Casa Rosada va tejiendo en torno de Daniel Scioli".
Se entiene: sin el respaldo de los jefes comunales bonaerenses -y sobre todo los del populoso Conurbano-, la candidatura presidencial del gobernador perdería volumen político.
En ese plan, este viernes De Vido recibió a un grupo de 8 intendentes de la quinta sección electoral. Allí, el jefe comunal del Partido de la Costa, Juan de Jesús, afirmó que Cristina es la referente indiscutida del peronismo y pidió su reelección, ante el aplauso de los presentes.
¿Se trata de un libreto ensayado? Sin dudas, no es casual que en cada uno de esos encuentros reaparezca el tema de la re-relección de Cristina por boca de alguno de los presentes y todo indica que a medida que se vayan acercando las elecciones de octubre el "operativo clamor" irá in crescendo.
En el caso del jefe comunal de Quilmes, Francisco “Barba” Gutiérrez, consideró el año pasado la necesidad de avanzar en una reforma global de la constitución. Los argumentos del quilmeño fueron que la última modificación al texto madre fue realizada bajo un manto de políticas neoliberales.
Gutiérrez asegura que esa modificación debe contemplar la posibilidad de una re-reelección para el Jefe de Estado.
Según el mencionado sitio, son varios los jefes comunales que en privado manifiestan la voluntad de un nuevo mandato de Cristina: Jorge Ferraresi (Avellaneda), Darío Díaz Pérez (Lanús), Alejandro Granados (Ezeiza) y Aníbal Regueiro (Presidente Perón), son algunos.
La semana pasada, otros dos intendentes del Conurbano marcaron posturas respecto de una posible reforma de la Constitución. El jefe comunal de Almirante Brown, Darío Giustozzi, tomó cierta distancia de nueva reelección de la Presidente, aunque consideró que "si existe una situación histórica, si el sistema político no es capaz de generar un liderazgo sustituto, probablemente puedan darse condiciones especiales para una modificación de la Carta Orgánica".
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Compacto Político). En la misma línea, el intendente de San Martín, Gabriel Katopodis, consideró rechazó una reforma de la constitución y aseguró que "tenemos que ser respetuoso de las normas y del marco institucional".
Sucede que de dónde sea y cómo sea, la Rosada necesita sumar voluntades para avanzar en el proyecto reelectoral, y en ese "como sea", es que ingresa el plan para una peligrosa emisión monetaria sin control.
Ocurre que la Presidente pretende incrementar en un 40% la emisión de pesos, sin respaldo alguno, y ya comenzaron a correr las advertencias sobre la posibilidad de una ola hiperinflacionaria en el país.
Nadie desconoce que la economía está en recesión desde hace varios meses, producto -entre otros factores- de políticas desacertadas implementadas por el mismo Gobierno que pretende perpetuarse y que, con el objetivo de pagar deuda externa secó el mercado de dólares. De ahí la aplicación del cepo cambio, una medida inconstitucional por donde se la mire, y el freno a las importaciones, medida que, como es sabido, hasta ha dejado sin insumos a los hospitales públicos.
En este escenario, es que la administración kirchnerista estaría a punto de anunciar en los próximos días, una vez que tenga asegurada la estatización de la ex Ciccone (la única empresa privada que, en el país, puede producir papel moneda y que actualmente se encuentra en manos de supuestos testaferros de Amado Boudou), un peligroso programa de shock.
Según explica el diario ‘Hoy’, el mismo consiste en un plan para imprimir pesos de forma masiva, sin control ni respaldo alguno, para volcar a la calle unos $ 10.000 millones en lo inmediato, con el supuesto objetivo de incentivar el consumo.
El plan, en un contexto de cuentas públicas sin resto, implicará más necesidades de financiamiento que la Casa Rosada cubrirá con emisión de moneda por parte del Banco Central, por hasta $ 58.000 millones en el segundo semestre.
Haciendo funcionar al máximo la máquina de imprimir pesos, el kirchnerismo también anunciaría la suba del mínimo no imponible del impuesto a las Ganancias, gravamen que afecta a más de un millón de asalariados, y hasta buscaría subir las jubilaciones para cumplir con los fallos de la Corte, que ordenó al Estado cumplir con el 82% móvil.
En el kirchnerismo consideran que medidas de este tipo también incentivarían el consumo y, por ende, revertirían el humor social.
El problema es que emitir dinero de forma desenfrenada para paliar problemas económicos estructurales equivale a intentar apagar un incendio con nafta.
Una política para lograr un shock de consumo podría resultar positiva en caso de que hubiese, en nuestro país, un sistema productivo acorde para satisfacer la demanda que generará semejante incremento de la base monetaria que rondará el 40%. La realidad es bien diferente: la industria argentina no produce valor agregado, solamente ensambla partes que se fabrican en el exterior y, por ende, no se encuentra en condiciones de satisfacer un fuerte incremento de la demanda. De ahí que, ante las trabas a las importaciones, en los hospitales ni siquiera haya jeringas. Por eso, el plan de shock podría profundizar, hasta límites insospechados, la espiral inflacionaria que existe en nuestro país, y que ya roza el 30% anual.
Esta iniciativa cuenta con el aval de la presidente, y de quien hoy por hoy es su principal asesor económico, el inexperto Axel Kiciloff. Y a ellos se les suma la troupe de funcionarios aplaudidores, que acompaña cada una de las medidas oficiales.