5 abril, 2025

El desdoblamiento cambiario ya creó 10 dólares diferentes

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CIUDAD DE BUENOS AIRES (Compacto Politico). En los últimos meses, el dólar oficial a $ 4,65 pesos se ha convertido en una verdadera ficción, y se ha profundizado el desdoblamiento cambiario de hecho del mercado. “Esto ocurre cuando, con expectativas de devaluación elevadas, los agentes no pueden satisfacer su demanda de dólares en el mercado formal”, opinó Lorenzo Sigaut, economista jefe de la consultora Ecolatina. El 15 de mayo pasado, la Presidenta negó un plan de desdoblamiento cambiario y llegó a bromear con el asunto: “Hoy leí titulares que decían que el viceministro de Economía pensaba en cuatro, cinco o treinta tipos de cambio”, dijo, e ironizó: “Pensar que hay gente que cree en estas cosas…”. Como otras políticas, la realidad es que hoy existen unos diez tipos de cambio diferentes, y muchos más si desagregáramos los múltiples valores del “dólar de exportación”, definido según las retenciones que se apliquen en cada sector productivo.
Al dólar oficial lo sucede inmediatamente un dólar blue que ya trepa a los $ 6,39; la diferencia entre ambas cotizaciones, antes de los controles del cepo, se ubicaba en el 4%. En el sector financiero, el cepo fue sorteado a través de varios mecanismos, avalados por la ley, para lograr hacerse de los dólares.
La compra de títulos públicos y bonos en moneda local, como los Boden 2012 (ya cancelados en su mayoría), 2013 o 2015, fue uno de esos mecanismos utilizados, para luego venderlos en dólares y depositarlos en una caja de ahorro en la moneda norteamericana. Salvador Di Stéfano, analista de Economía y Negocios, explica que para adquirir estos títulos se calcula un valor promedio de $ 5,93.
Otro mecanismo es el “contado con liquidación”, mediante el cual se ha realizado gran parte de la fuga de capitales. Requiere una cuenta en el extranjero, y surge de la diferencia entre el precio de compra en pesos de una acción o título que cotiza tanto en la plaza local como en el exterior (Tenaris, por ejemplo) y el precio de venta en dólares. Al 31 de agosto, el tipo de cambio para esta operación se ubicaba en los $ 6,49, superando al blue. También se encuentra el dólar de “negociación en el mercado”, según lo denominó Di Stéfano, que incluye los bienes inmuebles, los autos usados o instrumentos musicales, por dar algunos ejemplos, donde el dólar se va moviendo en “una economía en la que las cosas no tienen precio, porque el precio surge de la voluntad de los individuos o no surge. No hay valor de referencia”, opina Di Stéfano.
Este tipo de cambio oscila entre $ 5 y $ 5,80, provocando una multiplicidad de valores. En relación con el sector exportador, existen diversos tipos de cambio pero con un valor menor que el de la cotización oficial, si se descuentan las retenciones, que funcionan como un mecanismo de contención de los precios internos, y al mismo tiempo implican una pérdida de competitividad para el mercado externo.
Finalmente, la relación de reservas sobre base monetaria eliminada con la anulación de la Ley de Convertibilidad, recientemente con la reforma de la Carta Orgánica del BCRA, arroja otro valor, hoy a $ 5,72.
Ganadores y perdedores. Los analistas coinciden en que la situación atenta más que lo que ayuda a la economía. Maximiliano Castillo, de ACM, cree que “el mercado desdoblado es la peor solución. Y no es sostenible a largo plazo. No se saben las reglas. Con el grado de incertidumbre que hay es díficil pensar en un sector que se beneficie”, aseguró este ex gerente del BCRA.
Para Ramiro Castiñeira, de Econométrica, “lo importante es si la macro funciona o no funciona; en la macro en general no gana nadie con este tipo de cambio. En el corto plazo puede haber algún que otro ganador, pero a largo plazo no. El Gobierno está interviniendo el mercado de cambio para sostener un tipo de cambio que está atrasado. Antes teníamos un sistema que favorecía la producción (hasta el 2008), un tipo de cambio competitivo; ahora, ya no”.
Y Lorenzo Sigaut concluyó que “uno de los más afectados por el desdoblamiento fue el sector inmobiliario. El dólar no sólo servía como unidad de cuenta –las propiedades cotizan en dólares– sino como medio de pago, y la imposibilidad de los compradores de acceder al mercado formal y la resistencia de los dueños a aceptar pesos derrumbaron las transacciones de compraventa de inmuebles, especialmente en la Capital”.
Arrancan los nuevos controles sobre el consumo
Las compras con tarjetas de crédito en el exterior que se realicen desde este fin de semana tienen un recargo del 15% según lo establecido el viernes por la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP).
En las resoluciones 3.375 y 3.378, publicadas el viernes en el Boletín Oficial, se determinó que ese plus será considerado a cuenta de los contribuyentes en la liquidación de Ganancias y Bienes Personales, y que las firmas que emiten los plásticos deberán informar datos referidos a montos y locales en los que se efectuó la compra, así como detalles del producto y la fecha en que se realizó la operación.
La entidad dirigida por Ricardo Echegaray aclaró que cuando las percepciones sufridas excedan el monto que el individuo debe abonar por esos impuestos, el saldo podrá ser aplicado para cancelar otros gravámenes.
El escenario es un poco más complejo para las personas que no están alcanzadas por Ganancias o Bienes Personales. Desde el fisco señalaron que podrán recuperar el dinero mediante el pedido de un certificado de eximición, aunque los tributaristas coinciden en que suele tratarse de trámites engorrosos para los contribuyentes.
Se espera que este recargo sea extendido a las operaciones comerciales en dólares a través de internet por medio de una norma que será publicada en el Boletín Oficial mañana. También se incluirá el uso del débito, en cuyo caso desde el fisco adelantaron que el pago extra se computará en el momento mismo de la compra.

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