5 abril, 2025

El Banco Ciudad no sobrevivirá a la ferocidad K

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CIUDAD DE BUENOS AIRES (Compacto Político). Bajo una ola de protestas, el kirchnerismo tratará de convertir en ley hoy en el Senado el proyecto para quitarle el manejo de los depósitos judiciales al Banco Ciudad y dárselos al Nación.
Así, pese a la manifestación de los empleados del banco en cuestión con corte en la esquina de la avenida Corrientes y Uruguay, en pleno centro porteño, y a contramano del reclamo de la Asociación Bancaria, que advirtió que la medida podría generar una ola de despidos (entrarían "en riesgo” un tercio de las fuentes de trabajo, que se traducen en algo más de 1.000 empleos), el kirchnerismo avanzará para sancionar la ley.
El proyecto original presentado por la diputada kirchnerista Diana Conti, con media sanción de la Cámara baja, obtuvo dictamen favorable en las comisiones competentes del Senado la semana pasada gracias al contundente apoyo del Frente para la Victoria y algunos senadores aliados.
El radicalismo cuestionó la falta de "federalismo" que supone el "proyecto Conti", la repercusión negativa que estima tendrá la medida en el fondeo del Ciudad para dar en el futuro préstamos hipotecarios y la probable pérdida de puestos de trabajo en la entidad.
Por su parte, el Colegio de Abogados de la Ciudad de Buenos Aires reclamó a los senadores que rechacen el proyecto de ley que busca pasar al Banco Nación los depósitos judiciales. "De prosperar, será un retroceso para la administración de la justicia y una involución en la legislación nacional", dijo la entidad, que consideró anticonstitucional la iniciativa.
Ocurre que hay en juego $6.900 millones que pasarán a ser controlados por el Banco Nación, entidad regulada por la Casa Rosada.
Según la oposición, que votará contra la iniciativa, la medida se inscribe en el enfrentamiento del gobierno nacional con Mauricio Macri.
El representante porteño del oficialismo, Daniel Filmus, aseguró que votará la iniciativa.
María Eugenia Estenssoro (Coalición Cívica) anunció su rechazo, y aseguró que el traspaso de los depósitos busca "debilitar a la ciudad de Buenos Aires".
Lo mismo hizo Samuel Cabanchik (Probafe), autor de un proyecto alternativo que ya fue rechazado por el kirchnerismo, pedirá incluir en la iniciativa una cláusula transitoria para que los depósitos se mantengan en el Ciudad hasta que se vote el traspaso de la justicia ordinaria a la Capital. "Si no lo aceptan, voto en contra, porque esto va en contra de la autonomía porteña y resentirá a una de las bancas oficiales que mejor operan", dijo.
También votarán en contra del proyecto la UCR y el Peronismo Federal. "Es un atropello a la autonomía de la ciudad y una especie de atraco al banco", afirmó Luis Naidenoff, jefe del bloque radical. "Nosotros, como peronistas que somos, vamos a votar lo que piden los trabajadores", aseguró, por su parte, el puntano Adolfo Rodríguez Saá.
Pro, el partido de Macri, no tiene representantes en la Cámara alta.
Según datos oficiales, el Banco Ciudad destina el 57% de sus recursos al sector privado, más del doble (24%) de lo que aplica el Nación. "Los beneficiarios del Nación son los amigos del poder Cristóbal López y Lázaro Báez", denunció Estenssoro, quien le dedicó hoy una nota calificando al Ciudad de "víctima" del (improductivo) "modelo K".
El artículo, publicado en el sitio ‘Noticias Urbanas’ retoma algunos datos interesantes:
"El Banco de la Ciudad de Buenos Aires es uno de los dos únicos bancos provinciales enteramente estatales que sobrevivieron a la hiperinflación del ’89, la debacle económica del 2001 y la ola privatizadora que devoró a la banca pública entre 1995 y 2005. De los 24 bancos públicos provinciales que existían hace dos décadas, hoy sólo quedan dos en pie como entidades estatales: el Banco Provincia de Buenos Aires y el Ciudad.
Si bien el Banco de la Ciudad superó todo tipo de calamidades económicas en el pasado, es probable que ahora no resista la ferocidad política del kirchnerismo.
En su afán por atacar al jefe de gobierno del único distrito del país que tiene autonomía económica (…), el gobierno nacional decidió sacarle al Banco Ciudad los depósitos judiciales que administra y transferirlos al Banco Nación. (…)
(…) no creo que esta embestida perjudique demasiado a Mauricio Macri, ya que los efectos de la ley se sentirán dentro de tres o cuatro años; pero sí estoy segura que será un golpe de gracia de durísimas consecuencias para el Banco Ciudad y para lo poco que queda de banca pública en nuestro país.
De acuerdo al Diccionario de la Real Academia Española, golpe de gracia significa “golpe con que se remata a alguien” o “revés que completa la desgracia o ruina de alguien”. Esto fue lo que advirtieron las autoridades del Banco Ciudad y los representantes sindicales durante los debates en comisión. (…) Otro delegado dijo que el debilitamiento del Banco abrirá las puertas a su eventual privatización, como ocurrió en el resto del país.
El FPV sabe muy bien de qué se trata, ya que Néstor Kirchner fue uno de los gobernadores pioneros en la privatización de la banca pública, al vender en 1996 el Banco de Santa Cruz al grupo Eskenazi que también adquirió los bancos de San Juan, Entre Ríos y Santa Fe. Otro aliado de Kirchner, el banquero Jorge Brito, dueño del Banco Macro, lideró la ola privatizadora adquiriendo los bancos de Jujuy, Misiones, Salta y Tucumán. El doble discurso kirchnerista en esta materia es tan desembozado (…).
Despojar al Banco Ciudad de los fondos judiciales es claramente un acto de agresión y discriminación contra la Ciudad de Buenos Aires y los porteños. (…) El Ciudad sería el único banco provincial privado de estos fondos, que son vitales para cumplir con su rol de banco de fomento de largo plazo.
(…) El principal argumento oficial para convalidar esta confiscación es “brindar a través del BN una distribución mas federal de esos depósitos”. Pero si vemos cómo está compuesta su cartera de préstamos, comprobamos que el BN hoy es un banco “unitario” que utiliza el 46% de sus activos a financiar al gobierno nacional a través préstamos y compra de títulos públicos. Entre sus principales clientes figuran Lázaro Báez con un crédito de $235 millones, Cristóbal López con $214 millones y Electroingeniería con $116 millones.
En estos casos, el Nación violó su propia carta orgánica, que le impide prestar más de $115 millones a un mismo cliente. Es que más allá de la retórica vacía en defensa de lo público y en contra de los monopolios, a estas alturas queda claro que la concentración del poder, el dinero y los negocios en una sola mano es el único sello real del improductivo modelo k."
Federico Sturzeneger, presidente del Banco Ciudad, también publicó su opinión. En el diario ‘El Cronista’ y bajó el título "Se aprobará una ley inconstitucional", dijo, entre otras cosas, que:
"Hoy la mayoría automática del Congreso de la Nación seguramente aprobará una ley, que desde nuestro punto de vista no es en absoluto constitucional. Esto incluso es mucho peor a lo ocurrido con aquella ley exprés de traspaso de una función no transferida por la Constitución como los subtes, acá se pretende legislar sobre depósitos que sí fueron transferidos y forman parte del régimen de autonomía de la ciudad y del banco, que es su agente financiero. No puede el Congreso apropiarse de funciones transferidas sin acordar con la Legislatura local, y lo mismo pasaría con cualquiera de las provincias argentinas.
Es cierto que la ley que en 1965 pasó los depósitos judiciales al Banco Ciudad fue una ley del Congreso Nacional, pero en ese momento el Congreso actuaba también como legislatura local, porque todavía la Ciudad de Buenos Aires no era autónoma. Desde que la ciudad es autónoma, es decir, desde que la Constitución de 1994 fue sancionada y reglamentada en este punto por la llamada ‘Ley Cafiero’, y como el Estado Nacional no hizo ninguna reserva específica en materia de depósitos judiciales, para hacer el traspaso se necesita acuerdo entre la Nación y la Ciudad. Es por esto, que la Ciudad, el Banco, sus empleados y todo aquel que se sienta perjudicado por una ley inconstitucional, podrá hacer una presentación ante la justicia para que vele por sus derechos. Es así que la lucha no culmina hoy, sino que recién empieza.
Sin perjuicio de la pelea judicial, el banco va a tener que prepararse para enfrentar momentos menos favorables. (…) la ley nos obligará a que el Banco Ciudad que conocemos hoy deje su lugar a uno nuevo, distinto, posiblemente más parecido a los demás bancos. Los más perjudicados serán nuestros clientes, los actuales y los potenciales, porque tendremos que subir las tasas de interés, tendremos que acortar los plazos de los créditos, tendremos que rediseñar las fuentes de fondeo. También habrá perjudicados en la justicia, entre otros motivos porque tendrán que retrotraer los procesos de operatoria judicial bancaria a los sistemas que se usaban hace 10, habrá perjudicados en los potenciales empleados (…).
No creo que haya muchos beneficiados, pero si habrá muchos perjudicados (…)."

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