Por las tomas habrá clases hasta fin de diciembre y analizan sumar los sábados
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Compacto Político).El Ministerio de Educación porteño decidió que, en los colegios tomados, por cada día de protesta se extiendan un día más las clases. En la práctica esto significa que algunos de los estudiantes tendrán que asistir a clases al menos hasta fin de año. Pero si el conflicto se prolonga podrían tener que concurrir a las aulas incluso los sábados.
Las protestas comenzaron hace dos semanas en unos pocos colegios, pero el grueso de las escuelas tomadas se plegó esta semana. Por eso, la decisión no afectará a todos los alumnos por igual. Si las tomas terminaran hoy, escuelas como la María Claudia Falcone una de las primeras en participar de la protesta podría terminar sus clases el 30 de diciembre; pero en otras, como el Mariano Acosta que se plegó la semana pasada, se cursaría hasta el 23 de ese mes.
Pero la protesta no terminó, y algunos estudiantes consideran que podría durar dos semanas más. De ser así, no alcanzarían los días hábiles para extender la cursada porque en enero los docentes se toman vacaciones. Si eso ocurre se podrían agregar los sábados. “El Consejo Federal de Educación dispuso 190 días de clase, ésa es una premisa inamovible”, indicaron desde el Ministerio.
Finales. Una de las incógnitas es qué pasará con los exámenes de fin de año. Originalmente, el calendario lectivo indicaba que debían tomarse entre el 21 y el 28 de diciembre. De extenderse las clases, los alumnos podrían tener que cursar en el mismo momento en que se rinden los finales. Esto mismo ya había ocurrido en 2010, cuando luego de la protesta en reclamo de mejoras edilicias el ciclo lectivo terminó a fin de año.
“Nosotros no tenemos ningún problema en que se recuperen los días, todo lo contrario: queremos que se extiendan las clases para poder aprender todos los contenidos de la mejor forma. Tomamos las escuelas en defensa de los contenidos, sería contradictorio no aprovecharlos”, indicó Nicolás Cernadas, vicepresidente del Centro de Estudiantes del Normal Nº 1.
De cualquier forma, muchos de los alumnos consideran que la protesta no se prolongará por más de dos semanas. “Después de tanto tiempo de toma es inevitable que exista un desgaste”, considera Lautaro Pereira, presidente del Centro de Estudiantes de la Escuela Técnica Nº 32.
Por otro lado, el titular de Educación, Esteban Bullrich, ya descartó que se vaya a reunir con los alumnos para discutir los planes de estudio. “Dialogar con los alumnos saltaría el canal formal de comunicación y les restaría autoridad a nuestros directivos de escuelas, y nosotros confiamos en ellos y no les vamos a sacar autoridad”, indicó.
También desde esa cartera aseguraron que se continuará con el plan de reformas para adaptar los títulos técnicos a los requisitos de la resolución del Consejo Federal de Educación para las escuelas técnicas y artísticas, que aseguran que incrementará la cantidad de horas de clase y que comenzará a regir para algunas escuelas el año que viene.
Más medidas de fuerza
El conflicto estudiantil está lejos de resolverse. Ante la negativa del Gobierno porteño de recibirlos, los alumnos evalúan nuevas medidas de fuerza para la semana que viene, que podrían incluir desde marchas hasta la toma del Ministerio de Educación de la Ciudad.
La protesta comenzó hace dos semanas, pero se fue incrementando con el tiempo. Hasta el viernes fueron ocupados 34 colegios. Se espera que el lunes se sumen al menos diez más, y que lleguen a los cincuenta para el fin de semana que viene.
Los estudiantes reclaman que se dé marcha atrás con la reforma del plan de estudios en las escuelas técnicas y artísticas. Consideran que el cambio, que es exigido por el Consejo Federal de Educación nacional para validar los títulos, les quitará horas en las materias específicas de las especialidades. Piden que se los convoque para participar en las futuras modificaciones curriculares.
Esteban Bullrich ya anticipó que no los recibirá, lo que despertó el rechazo de los estudiantes. “Si no lo hace es probable que se tome el Ministerio”, anticipó Sofía Devita, estudiante del colegio Fernando Fader y una de las líderes del movimiento.