Murales de Batlle Planas son patrimonio cultural
La Legislatura porteña declaró bien integrante del patrimonio cultural en los términos de la Ley 1227 a murales del artista Juan Batlle Planas. El proyecto que fue iniciado por la Defensoría del Pueblo y expedido favorablemente por la Comisión para la Preservación del Patrimonio Histórico Cultural, tuvo despacho de la Comisión de Cultura.
La norma sancionada este jueves protege dos pinturas al fresco realizadas en la fachada de la casa de Gloria Alcorta y Alberto Girondo, actualmente en el hall central de la Casa Matriz del Banco Supervielle – Reconquista 330. También al mural en cerámica pintada y esmaltada (revestimiento cerámico) sito en el hall central del Teatro Gral. San Martín – Corrientes 1530 -, a las cuatro columnas en revestimiento veneciano del hall central de la Galería Río de la Plata – avenida Cabildo N° 2272/80 -, al mural pintado en la cubierta de acceso de la misma Galería, así como a "Imágenes de Barrio”, óleo pintado sobre placas, actualmente en el lobby del Palacio Duhau. Hotel Park Hyatt, Paseo de las Artes – avenida Alvear 1661 – y al mural pintado sobre placa, sin título, situado en el hall de entrada del edificio de La Pampa N° 2080.
Batlle Planas fue un pintor argentino de origen español perteneciente a la escuela surrealista. Nacido en Torroella de Montgrí -Gerona- el 3 de marzo de 1911, inmigró a la Argentina con su familia cuando tenía dos años, radicándose en la ciudad de Buenos Aires. Desde muy joven se vinculó con el arte a través de su tío, el grabador y escultor José Planas Casas, con quien tuvo su primer taller de grabado y también lo hizo con Pompeyo Audivert. A partir de 1934, comenzó a participar en los Salones de Otoño de la SAAP, del Casal Catalá, la Sociedad de Acuarelistas y Grabadores y de la AIAPE; en 1935 realiza “Pinturas” con signos y símbolos y al siguiente realizó su primera serie denominada "Radiografías Paranoicas". Desde entonces las muestras se sucedieron con títulos tales como "Los Misterios", "La anatomía de una ciudad", "El ángel y el fuego", "Ley paranoica", "El Tíbet", "El alma", "La piedra", "El Ampurdán", "Imagen persistente de Yocasta", "Mensaje", "El Lama", "Ritmos energéticos", "Situaciones", “El complejo de Edipo" entre otras.
En 1942 fue incluido como pintor surrealista, en el libro “Ismos”, de Ramón Gómez de la Serna, e ilustró la tapa con un collage; en 1944 fue incluido en el libro “22 Pintores. Facetas del Arte Argentino”, de Julio E Payró y en 1945, Arturo Cuadrado escribió: “Juan Batlle Planas” en “Correo Literario” N° 30. En 1946 hizo su primera exposición en el exterior, invitado por la Asociación Amigos del Arte de Montevideo y en ese año además, en la Revista "Cabalgata".
En 1949 realizó una importante retrospectiva en el Instituto de Arte Moderno, con un libro-catálogo escrito por Julio E. Payró, en 1951 expuso en la Galería Bonino y diseñó su logotipo y en 1958 participó en la Bienal de Venecia. Luego realizó una exposición retrospectiva en el Museo Nacional de Bellas Artes de Buenos Aires, bajo la dirección de Jorge Romero Brest donde expuso 106 obras. En 1961 obtuvo el Premio Palanza y en 1962 la Academia Nacional de Bellas Artes lo designó miembro de Número. Al año siguiente la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires, editó la carpeta "El barrio de San Telmo", con 12 grabados de su autoría. En 1965 expuso sus cuadros en la Embajada Argentina en Washington, con prólogos de Lorenzo Varela y Manuel Mujica Laínez. Desde 1950, comenzó a realizar murales ubicados en sitios accesibles al público en un momento en el que se intentaba la integración del muralismo con la arquitectura. Hizo frescos, pintó en muros y en cubiertas, sobre paredes o sobre paneles. Utilizó el óleo, los revestimientos venecianos, cerámicas esmaltadas, platos adheridos a la superficie y la técnica del mosaico, con pequeñas piezas recortadas e incrustadas. Juan Batlle Planas falleció en Buenos Aires el 8 de octubre de 1966.
La Ley 2436 declaró bien integrante del patrimonial cultural los murales que se encuentran en la Galería Santa Fe -Av. Santa Fe 1662, entre ellos los de Juan Batlle Planas. Por otra parte, la Ley 5316 incluyó "El Pueblo Hebreo" y "Éxodo" situados en la Sociedad Hebraica Argentina.
Capilla "Inmaculada Concepción", sitio de Interés Histórico
La Capilla "Inmaculada Concepción" sita en Mario Bravo 589 del barrio de Almagro fue declarada Sitio de Interés Cultural de la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires, que además dispuso la colocación de una placa de mármol "por su aporte a la educación de los hijos de inmigrantes italianos".
El proyecto iniciado por el diputado Cristian Ritondo (PRO) y despachado por la Comisión de Cultura destaca la obra de las Hijas de la Inmaculada Concepción de Buenos Aires, que impulsadas por su fundadora la Madre Eufrasia Iaconis una inmigrante italiana, inauguraron un colegio con internado y aulas gratuitas destinado a las niñas del barrio, muchas de ellas hijas de los inmigrantes recién llegados que se congregaban en torno al Mercado de Abasto donde trabajaban. Respondiendo a la crítica realidad del momento, las niñas recibían de modo gratuito no sólo la educación, sino también sus útiles y libros, según se puede constatar en publicaciones de la época. Iaconis impulsó la realización de una Capilla sobre un terreno recibido como donación ubicado en la esquina de Humahuaca y Sadi Carnot -actual Mario Bravo. Emplazada en 1904 se convirtió en un punto de referencia para los vecinos. En documentos también se advierte que la Madre Eufrasia, las hermanas y las asociaciones formadas en torno al colegio respondieron caritativamente a las urgencias socio-culturales del barrio. El templo guarda los restos de la Fundadora, en la tumba ubicada a un lado del presbiterio.
Café de Marco, de Interés Cultural
Las actividades del "Café de Marco", sito en la calle Tte. Gral. J. D. Perón 1259 cuyo nombre está inspirado en el histórico café de Alsina y Bolívar (1801-1871) ámbito de las tertulias en los albores de la Patria, fue declarado de Interés Cultural de la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. La iniciativa de la diputada Cristina García (CPD) tuvo despacho de la Comisión de Cultura.
Ubicado en el barrio de San Nicolás, está inspirado en el histórico Café de Marco donde en 1801 un grupo de jóvenes comprometidos con su Patria y su destino se organizaron, con el espíritu de albergar y contener a todos los vecinos de la ciudad. En 1801 en la esquina noroeste de las calles San Carlos -actual Alsina – y Santísima Trinidad -hoy Bolívar – Pedro José Marco inauguró su café. Las bebidas sin alcohol más comunes eran el café, la leche, el chocolate, el candial o candeal, una bebida a base de trigo y los refrescos de horchata y naranjada. El té, habitualmente no se tomaba en los cafés, se compraba en las boticas como hierba de uso medicinal. Los días de lluvia dificultaban el andar de los peatones, pues las calles porteñas, en su mayoría de tierra, solían inundarse. Con el deseo de facilitar la circulación de sus clientes para volver a sus casas finalizada las tertulias, el Café tenía un servicio único en los establecimientos comerciales de la época: un coche de cuatro asientos, esperando en la puerta.
Por su emplazamiento privilegiado, a un paso del Cabildo y de la Plaza Mayor -actual Plaza de Mayo-, y cerca del Fuerte, fue lugar obligado de cita para varias generaciones de políticos, entre ellos los revolucionarios Manuel Belgrano, Mariano Moreno, Juan José Castelli, Domingo French, Antonio Beruti y Bernardo Monteagudo estuvieron forjando sus sueños de libertad, en días previos a los sucesos que culminaron el 25 de mayo de 1810, al constituirse el primer gobierno patrio. El deán Gregorio Funes, que como todo saavedrista era habitué del Café de los Catalanes – esquina nordeste de las calles Catedral, hoy San Martín, y Cangallo -, sostenía que al Café de Marco iban muchachones perdidos y sin obligaciones que seguían a Moreno, como Francisco Seguí, Lucio Norberto Mansilla o Julián Álvarez.
A mediados del siglo XIX y con la epidemia de fiebre amarilla, el público del café, en general perteneciente a la alta burguesía, al mudarse hacia los nuevos palacios levantados en el barrio norte, dejó de frecuentarlo y el local entró en una progresiva decadencia hasta que finalmente cerró en el año 1871. El nuevo Café de Marco abrió sus puertas en 2012 en la calle Perón 1259.
Código en QR en baldosas
"La Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires vería con agrado que el Poder Ejecutivo desarrolle un recorrido turístico mediante la utilización de un código QR (Código de Respuesta Rápida) en baldosas de la ciudad", afirma una declaración aprobada este jueves. La iniciativa del diputado Roberto Quattromano (PRO) y otros que fue despachada positivamente por la Comisión de Turismo y Deportes tiene por objeto destacar la importancia de la utilización del Código QR en la actividad turística, para acceder de manera inmediata a la información correspondiente, en todo momento. La implementación de una ruta urbana mediante códigos QR servirá para que los viajeros puedan recorrer los puntos turísticos más importantes de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y conocer datos e historia de cada lugar.
El código, de un metro cuadrado ubicado en el suelo, podrá ser escaneado con un smartphone o dispositivo móvil con una aplicación capaz de leerlo. Inmediatamente, el individuo accederá a un contenido interactivo, con información cultural y turística en castellano, inglés y portugués. A través de cada código, un sitio llevará a otro, convirtiéndose en una ruta o guía turística. Es un método que combina las nuevas tecnologías, la cultura y el turismo. No sólo está destinado a extranjeros, sino también para viajeros del interior de Argentina que visitan nuestra ciudad, la cual integrará, de esta manera, un nuevo elemento de información, característico e innovador, que estará disponible durante las 24 horas.
El sistema funciona con éxito en ciudades importantes de Europa como Lisboa (Portugal) y Barcelona (España), y también en Río de Janeiro (Brasil), donde pequeños mosaicos le dan forma al código QR correspondiente, acoplándose perfectamente a la estética urbana. Vecinos y turistas aprobaron la iniciativa en el exterior, quienes ahora se orientan con figuras en el suelo en vez de mirar los clásicos mapas. También la Legislatura porteña a través de la Comisión de Salud solicitó este jueves al Ejecutivo que el mismo sistema se aplique para obtener datos en la atención de emergencias en la vía pública.
Placa recordatoria a Miguel Ángel Vidal
Se dispuso la colocación de una placa en el edificio de Paraguay N° 435 de la Ciudad de Buenos Aires al cumplirse el 50 aniversario de la creación del atelier del artista plástico Miguel Ángel Vidal donde trabajó y vivió. El edificio, construido por el arquitecto Valentín Meyer Brodsky fue declarado Patrimonio Arquitectónico e Histórico de la Ciudad. El atelier es conservado de manera intacta por sus hijos. La iniciativa del diputado Oscar Moscariello (PRO) fue despachado por la Comisión de Cultura.
Miguel Ángel Vidal nació en Buenos Aires en 1928, además de pintor y dibujante, fue diseñador gráfico. Su obra integra prestigiosos museos y galerías internacionales, entre otras: Solomon R Guggenheim de Nueva York; Westinghouse IBM New York; Galería de Arte Albright Knox, Buffalo, Victoria and Albert Museum Londres; Museo de Arte Moderno de la ciudad de París, Colección Jean Cherqui – París, Museo de Arte Moderno de Milán, Museo de Arte Moderno, Castellana en Italia; Museo de arte Moderno de Río de Janeiro, Colección Vaticano -Roma; Museo de Arte de la Universidad de Texas Austin -EUA, Museo de Arte Latinoamericano OEA, Museo Pettorutti – Asunción, Banco de la Nación Argentina, Museo de Artes Plásticas "Eduardo Sívori", Museo de Arte Moderno de Buenos Aires -MALBA. Falleció en 2009.