El Gobierno dice que ya tiene asegurado los USD 15.000 millones para pagar la deuda
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Compacto Político). El ministro Alfonso Prat Gay anunció que el Gobierno decidió poner fin al cepo cambiario que había impuesto el kirchnerismo en 2011. Lo prometimos en la campaña y lo estamos haciendo, cumplimos en tiempo y forma, indicó el titularEl ministro Alfonso Prat Gay anunció que el Gobierno decidió poner fin al cepo cambiario que había impuesto el kirchnerismo en 2011. "Lo prometimos en la campaña y lo estamos haciendo, cumplimos en tiempo y forma", indicó el titular Crédito: Telam Funcionarios de primera línea del ministerio de Hacienda y de la secretaría de Finanzas llevaron tranquilidad en estas última horas a los banqueros que pasaban por sus despachos en busca de definiciones acerca del juicio con los holdouts. "Está todo cerrado… es cuestión de horas", deslizaban confiados. Se estima que este martes el juez Thomas Griesa oficialice la medida que ya había adelantado, en la que deja todo en manos de la Argentina para reponer el stay. Con ese guiño la Argentina tiene que derogar dos leyes y pagarle a quienes aceptaron la oferta hasta este lunes inclusive.
El monto que tendrá que pagar el Gobierno, más allá del total que ingrese en esta primera instancia si no son todos, será de USD 15.000 millones. La cifra, dada a conocer por Alfonso Prat-Gay trajo ciertos interrogantes en el mercado por la capacidad de conseguir tantos dólares. Pero funcionarios de la secretaría de Finanzas no titubearon al afirmar que esos fondos "están asegurados". En diálogo con banqueros y inversores, los funcionarios comentaron que ese fondeo ya fue "hablado" con varios bancos de inversión que están en Buenos Aires en busca de negocios.
"La visión es que se pueden conseguir los USD 15.000 millones en una sóla emisión. Eso ya estaría cerrado con varios bancos de inversión que prometieron su participación activa en una emisión de la Argentina", confió un allegado a esos cónclaves.
De hecho, la estrategia de Hacienda sería que puedan emitir más deuda de ser posible para tener cerrado las necesidades de financiamiento del año en una sola colocación. La otra alternativa es conseguir un monto similar pero en el mercado local. La ANSES tiene el mandato de comprar el 20% de una emisión del Tesoro en dólares en el mercado local. "Seguramente harán una emisión internacional y otra en el mercado local para arrasar con todo lo que haya y hacerse de dólares", comentaba la fuente, según Infobae.
En Finanzas a cargo de Luis Caputo creen que la tasa que demandará el mercado para hacerse de estos USD 15.000 millones rondará el 7% anual. Para la visión oficial, es una tasa "buena" dada la actualidad del mercado. "Para que Argentina pague 5% como sueñan algunos hay que bajar el déficit en serio y encaminar la economía", se sinceran en el Gobierno. Los bonos serán emitidos bajo ley Nueva York.
Durante las charlas que mantuvieron los funcionarios del Gobierno con banqueros en estos días también se desprende otro dato inquietante. Están empecinados en que la inflación será del 20% este año y que en el segundo semestre "habrá una baja sustancial con un leve crecimiento de la economía". El diagnóstico oficial es también avalado por el Banco Central, que actualmente está alineado con el discurso que baja Prat-Gay (algo optimista).
En el mercado creen que el Gobierno, en este ítem, goza de cierto optimismo sin razón. Dicen que a lo sumo que haya una recesión más grave de la actual los precios no subirán tan poco. El mercado cree que la inflación estará entre 25% y 30% este año.
¿Y el dólar? "Suponte que la inflación ya se comió 5 puntos en los que va del año. Entonces faltan 20 puntos de acá a diciembre, Fijate el dólar de ahora y ponele 20% más para que no haya atraso cambiario como en el kirchnerismo", afirmaba un banquero. Ese dólar que imaginaría el mercado para que se competitivo está en torno a $19 para fin de año. Pero es políticamente inviable. Algo que sabe el BCRA que tendrá que convalidar subas si no puede doblegar los precios para que no haya otra vez un "dólar barato".