Monzó aseguró que están los votos para derogar la ley cerrojo
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Compacto Político). El titular de la Cámara de Diputados de la Nación, Emilio Monzó, diferenció al macrismo del kirchnerismo al señalar que no quieren “un gobierno que siempre esté apelando al pasado, como hicieron los Kirchner”, que “hablaban siempre de los 90, del 2001”, y si bien dijo que hablarán de la herencia recibida, no será “en forma banal y con denuncias espectaculares”.
“No vamos a hacer lo del gobierno anterior, la demonización del menemismo. Este Gobierno no va a vivir mirando al pasado; no vamos a demonizar al kirchnerismo”, aclaró.
Con relación a la corrupción, sostuvo que “el Poder Judicial es independiente, hay denuncias suficientes y si la Justicia actúa imparcialmente, los funcionarios que no han hecho las cosas bien sufrirá las consecuencias. Pero el Gobierno nacional no va a estar encima de la Justicia”.
Entrevistado por el diario Clarín, Monzó rechazó que se hayan tomado medidas solo para los sectores acomodados, en detrimento de los pobres, citando puntualmente la ampliación de la AUH y la suba del mínimo no imponible, como así también el control de la inflación. A su juicio, “quieren estigmatizar a Macri con eso, cuando todas las medidas en los últimos diez años fueron contrarias de lo que hoy comunican”. Por el contrario, aseguró que el Gobierno “está teniendo muy en cuenta la situación social”, y aseguró que “salir de la pobreza no es con subsidios, hay que ayudar pero también dar una educación que permita salir de esa situación”.
Con relación a la derogación de la ley cerrojo, aseguró que los votos están para aprobarla, estimando que “vamos a estar arriba de 135, 140 votos”. Aseguró que el que viene es “el Congreso más plural desde 1983”, y sostuvo que “hay diálogo permanente con los gobernadores y el Frente Renovador. Entienden que el país necesita participar de los mercados financieros, volver a tener crédito internacional. No sólo el Gobierno nacional, también las provincias. Cerrar esto de los fondos buitre y abrirnos al mundo”.
Consideró “una buena idea la del bloque Justicialista respecto a que la devolución gradual de la coparticipación sea por ley, y admitió que a partir del 1° de marzo “termina el veranito para el Gobierno y a partir de ahora el crédito se gana con gobernabilidad”.
Con respecto al kirchnerismo, consideró a La Cámpora “un grupo más radical que seguramente va a ser adversario constante”, y los consideró “obsecuentes y fanáticos de Cristina”. Advirtió además que “las manifestaciones que apelan al pasado se diluyen con el tiempo. El país no vuelve para atrás. El peronismo va a ir para adelante”.
“Es un partido dinámico, que olfatea a la sociedad, y se va a renovar, con las figuras de Urtubey, Massa, Domínguez, Randazzo… La Cámpora apela a que a la Argentina le vaya mal, los recordemos como los mejores y los vayamos a buscar. Esto nunca ocurrió”, apuntó.
En ese marco, sostuvo que apostarán a los acuerdos con el Frente Renovador y el bloque Justicialista, y “mucho al Senado, que es reflejo de los gobernadores. La gobernabilidad va a ser el común denominador”.