Rossi dijo que no sabía de quién era el dinero y que no conoce a Báez
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Compacto Político). Fabián Rossi, el hombre acusado de haber armado las sociedades offshore panameñas para lavar dinero de Lázaro Báez, declaró ayer que él nada tuvo que ver con esa ingeniería y que una tarea semejante estaba muy por encima de sus conocimientos.
En los videos de SGI, la financiera conocida como La Rosadita, Rossi aparece contando dinero. Según él, no tenía idea de quién era la plata ni qué hacían con ella. Sólo estaba "ayudando a los empleados" porque formaba parte de su "manera de ser".
También solía servir café y hacer las compras, contó. "Me resulta gracioso e irónico que se me quiera dar tanta relevancia, cuando yo era el que iba al supermercado Carrefour y al negocio Winery que están frente a SGI, a comprar gaseosas, ensaladas y demás cosas por el estilo dos veces por semana", dice el documento que presentó ayer. "Mi función junto con la del marketing era la de la hospitalidad con los clientes", dijo.
SGI, el lugar dondetrabajaba, era una cueva en la circulaba dinero negro, de acuerdo con los investigadores.
Rossi declaró en indagatoria ante el juez federal Sebastián Casanello. Llegó a los tribunales de Comodoro Py a las 8 con su escrito de defensa. No contestó preguntas. Pero dijo que había quedado complicado en este expediente por culpa del "relato fantasioso" de Fariña y de Federico Elaskar, los supuestos arrepentidos que motivaron la apertura de esta causa.
También que su relevancia en este caso se exageró por "la identidad" de su "ex esposa", Iliana Calabró. "Por algún motivo mercantilista de baja calaña, mi presencia fue sumamente beneficiosa para los cultores del periodismo amarillo", dijo.
Y afirmó: "En cuanto al rol de supuesto «armador de sociedades», eso es ridículo. Yo no armo sociedades, no es ni fue mi función ni tiene nada que ver con nada a lo que yo me haya dedicado en mi vida profesional. Nunca supe, ni sé al día de hoy, qué es lo que hay que hacer para armar o «abrir» una sociedad".
Según Rossi, su función en SGI estaba vinculada estricta y únicamente con "el marketing y la hospitalidad a los clientes". Además, contó que si conseguía algún interesado en mover dinero con la financiera le daban una comisión. La principal contraprestación por su trabajo era que le dieran su box en la oficina de SGI de Madero Center y una cochera. También le pagaban una prepaga para él y su familia, declaró.
"Forma parte de mi manera de ser el ayudar a mis compañeros de trabajo, y eso hice mil veces, sirviéndole café a más de un cliente, ayudando a hacer las compras, o como en el caso que nos ocupa y que en definitiva motivó este nuevo llamado a declarar: ayudando a contar dinero a los empleados de tesorería."
Para graficar la poca trascendencia de su rol en SGI contó que su "box" era el más chico de todos. En cuanto a Lázaro Báez, afirmó que no lo conocía; que jamás lo vio y nunca habló con él.
A pesar de su supuesto papel casi inexistente, Rossi tenía tarjetas personales que lo definían como "adscripto a la presidencia" de SGI. Según él, se hicieron especialmente para una reunión con unos clientes en la que había querido unas tarjetas "que dijeran algo importante". Fue así como le dieron el papel de "adscripto" que, según declaró ayer, no quiere decir más que "amigo".
Elaskar habló de Rossi en su última aparición televisiva en el programa Animales sueltos. "Rossi es un pelotudo. Más pelotudo que yo porque en definitiva yo era el dueño (…). Generaba empatía porque te traía alguna putita que andaba en el teatro. Ésa es la realidad, sin desmerecer."
Inhiben bienes de Top Air
La Justicia inhibió hoy los bienes de la empresa aérea Top Air, propietaria de los aviones que transportan al empresario Lázaro Báez y de la que también es accionista. La firma de taxis aéreos pertenece en un 51% a otro de los imputados en la causa por presunto lavado de dinero, Walter Zanzot, quien aparece en el video donde cuentan fajos de dinero, cuya propiedad ya reconoció Báez.