Tras la denuncia de Carrió, Vidal espera "pruebas" contra Bressi
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Compacto Político). Las duras declaraciones de Elisa Carrió impactaron fuerte en la Provincia. Y no porque haya sido la primera que vez que la diputada apunta públicamente contra un funcionario de María Eugenia Vidal. Fue el efecto sorpresa de sus dichos lo que explica la tensión que provocó ayer al vincular al jefe de la Policía Bonaerense Pablo Bressi con el narcotráfico. La gobernadora, aseguran en su entorno, escuchó su denuncia, aunque esperará "una sola prueba para tomar una decisión".
Desde la gobernación, la estrategia trazada fue evitar la polémica, una coincidencia con la manera que tiene el Presidente de posicionarse frente a los cuestionamientos que hace Carrió. "Es saludable que haya alguien dentro del espacio que plantee sus diferencias y haga críticas. Algunas veces vamos a coincidir y en otras, como en este caso, no", dijeron desde La Plata a este diario, luego de que la líder de la Coalición Cívia vinculara a Bressi con Miguel Angel "Mameluco" Villalba, el líder de una banda narco que está detenido en el penal de Ezeiza. "Lamentablemente, tienen a uno de los cómplices del narcotráfico como jefe de Policía". Y apuntó que "cuando Bressi estaba en la DDI de Morón, ve pagos hechos por Mameluco a la DDI de Morón. ¿Y quién era la DDI de Morón? Bressi".
De este último dato, surge una de las principales diferencias que llevan a Vidal a tomar distancia de la denuncia de Carrió. Afirman que durante sus 31 años de carrera, Bressi nunca tuvo a Morón como destino. Y especulan que Lilita podría haberse confundido con un comisario mayor, ya exonerado de la fuerza, que tiene un apellido parecido.
La orden, de todos modos, de Vidal fue no contestar. Así, ni siquiera alzó la voz el ministro de Seguridad Cristian Ritondo, quien ungió a Bressi por recomendación de la DEA, la agencia estadounidense que combate el narcotráfico.
¿Qué hará Vidal con Bressi? Cerca suyo aseguran respalda al jefe policial, pero sostienen que bastará con "que (la diputada) presente una sola prueba para tomar una decisión". Y aseguran que no le temblará el pulso para introducir cambios. "No nos une nada con la corrupción, no avalamos ni permitimos nada fuera de la ley, así que no hay nada que nos frene a hacerlo. Pero, sin pruebas, tampoco se puede dejar de lado el buen nombre y el honor de las personas", argumentaron.
Otro tramo de las declaraciones de Carrió que sorprendió en las oficinas del Banco Provincia fue cuando aseveró que le advirtió de Bressi "hace cinco meses" y que, por ese motivo, no podía seguir sin decirlo públicamente. "(A Vidal) no le dijo nada, no hablaron de este tema", juran.
Con todo, hay unanimidad en ambos sectores respecto a que la denuncia de Carrió no alterará en nada la relación. Sin ser amigas, Vidal y Carrió mantienen un afecto especial y se respetan mucho. En la gobernación, más allá de la contundencia de sus frases contra Bessi, aún recuerdan la importancia que tuvo Lilita para la campaña provincial y el rol que cumple a la hora de enfrentar a los sectores que buscan condicionar la gestión de Vidal.
Y recuerdan que tienen, además, un amigo en común que en estas situaciones puede oficiar como mediador: el secretario de Derechos Humanos bonaerense, Santiago Canton. Ayer, tras sus polémicos dichos, el funcionario habló con Carrió y llevó tranquilidad a los principales asesores de Vidal: "Aclaró que no es nada contra María Eugenia".