5 abril, 2025

Indagarán a la ex mujer de Pérez Corradi por ser su testaferro: la acusan de lavar dos millones de dólares

0

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Compacto Político). En febrero del año pasado, Liliana Raquel Aurehhuliu reconoció sin estresarse que lo creía muerto a Ibar Pérez Corradi, su ex marido, padre de sus hijos y el acusado de ser el autor intelectual del Triple Crimen de General Rodríguez, hoy preso en el penal de Ezeiza. La Policía Federal había llegado a su casa en Don Torcuato ese mes para allanarla en busca del oscuro financista que ya llevaba casi cuatro años prófugo, con un pedido de captura internacional en su contra cursado por Interpol. Sin embargo, la PFA solo se encontró en Don Torcuato con un pequeño chancho, la mascota de la familia.
El presunto cerebro de las muertes de Damián Ferrón y Leopoldo Bina cayó cuatro meses después, en junio del año pasado. La Policía paraguaya lo capturó en Foz do Iguaçu, acusado de usar un documento falso, con las huellas dactilares crudamente borradas de las yemas de los dedos. Lo cierto es que, muerto o no, Pérez Corradi, en sus casi cuatro años como prófugo, había hecho su vida de nuevo, maritalmente hablando.
Se descubrió que el financista había formado pareja con Gladys Britez, una mujer paraguaya de 24 años que aseguró que lo conocía por otro nombre totalmente distinto. Mientras tanto, poco después de la detención en la Triple Frontera, Aurehhuliu terminó como invitada en la mesa de Mirtha Legrand para contar su historia.
Allí, relató que era propietaria de un gimnasio en Belgrano -tiene una SRL en el rubro junto a un socio-, que el arresto de su ex le espantó clientes, que el procedimiento policial en su casa había sido de una violencia excesiva y que había pagado coimas durante años para mantener con vida a sus hijos. Entre las invitadas a la mesa estaba la diputada Margarita Stolbizer. "Usted lavó dinero", le espetó Stolbizer a la ex de Pérez Corradi.
Aurehhuliu lo negó tajantemente. Sin embargo, la veracidad de esa acusación está por verse. Para la Justicia federal, el vínculo romántico entre Pérez Corradi y su ex mujer está terminado: su divorcio tramitó en el Juzgado Civil N°76. Sin embargo, la unión entre ambos, aparentemente, habría pasado por otro lado.
Este miércoles 29, Aurehhuliu deberá comparecer en el Juzgado Federal N°7 de Comodoro Py a cargo del doctor Sebastián Casanello para declarar en indagatoria, según confirmaron fuentes alrededor del expediente a Infobae. La medida fue ordenada el lunes por la mañana, en una causa con la actuación del fiscal Franco Picardi. El delito del que se la acusa a Aurehhuliu es precisamente, lavar el dinero de su ex, proveniente de la "Mafia de los Medicamentos", causa por la cual Pérez Corradi fue enviado a juicio oral.
Picardi ya había imputado a Aurehhuliu en agosto del año pasado. Se descubrió, por ejemplo, que Pérez Corradi firmó en agosto de 2008 un poder general de administración en favor de su ex, curiosamente, cuatro meses antes de que ambos se divorciaran. La prueba en su contra es abundante.
La acusación se centra en un informe presentado por la Unidad de Información Financiera, querellante en el expediente, con su presidente, Mariano Federici y su abogado Martín Olari Ugrotte, que detalló la curiosa evolución patrimonial de la ex del financista, registrada en la AFIP. Infobae accedió al documento. Hay autos y propiedades por al menos tres millones de dólares.
El contraste es curioso. En 2008, según información recabada por la UIF, Pérez Corradi declaró como ganancia exenta poco más de 1,1 millones de pesos. Su actual ex estaba registrada como monotributista en el rubro "servicios de financiación" bajo la categoría L, que tenía un tope de 300 mil pesos brutos anuales, algo que conservó hasta 2011. Sin embargo, Aurehhuliu compró el 31 de agosto de 2009 una casa en Martínez por un millón de dólares, ubicada a pocas cuadras de Libertador, una zona inmobiliaria premium por excelencia.
La operación fue realizada bajo escribano y el dinero se pagó en tres tandas: Aurehhuliu, de acuerdo al informe, habría usado esta compra para supuestamente acogerse al plan de blanqueo de capitales instrumentado por la AFIP aquel año. La declaró con un precio de apenas 3,7 millones de pesos. Sin embargo, cuando la UIF le consultó a la AFIP, se descubrió que la presentación de la ex de Pérez Corradi ante el organismo, por la cual pagó 37 mil pesos, fue rechazada.
La casa luego fue vendida en septiembre de 2011 por un valor de 4,8 millones de pesos. La compradora fue la Compañía Central de Inversiones SA, representada por un brasileño. La firma había sido constituida en julio de 2011, dos meses antes de la compra de la casa de Martínez. El primer pago, que fue registrado por escribano, fue hecho por el brasileño casi un año antes de la fecha de cierre de la venta, una jugada que para la UIF resultó muy sospechosa.
Un mes después, Aurehhuliu compró una nueva propiedad en Martínez sobre la calle Balcarce. En la operación estuvo involucrado el mismo escribano de la primera compra. El precio: 900 mil dólares.
Aurehhuliu tenía autorización para usar varios vehículos de Pérez Corradi: un BMW 335i que hoy puede costar en el mercado de usados más de 400 mil pesos -la ex del financista lo tasó a 270 mil-, un Audi A6 tasado a nuevo en 90 mil dólares y una camioneta Dodge Ram 2500, con un valor de usado que hoy supera los 800 mil pesos.
La Policía Federal encontró en su casa de Don Torcuato el título de propiedad Audi A6 en el allanamiento de febrero de 2016; la patente era la misma. También se encontró una Dodge RAM que, presume la UIF, fue la misma que compró en 2011. El BMW fue supuestamente vendido para comprar un jeep Grand Cherokee en 2013, de acuerdo a documentos del Juzgado Federal N°7. Sin embargo, la UIF detectó y reportó a Casanello que esta transacción no fue informada al menos hasta 2014: el jeep terminó embargado en otro expediente federal.

Deja un comentario