6 abril, 2025

Tiroteo en Virginia: un ataque contra una de las instituciones más repudiadas de Estados Unidos

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CIUDAD DE BUENOS AIRES (Compacto Político). Aún no están claros los motivos del agresor, que llegó al lugar disparando indiscriminadamente entre 5 y 10 minutos, según los testigos. Pero el blanco del ataque fue un entrenamiento de congresistas republicanos que se alistaban para jugar un tradicional partido de béisbol, mañana, con sus colegas demócratas.
El Congreso estadounidense es una de las instituciones más repudiadas del país. Según una reciente encuesta de la agencia Gallup, los parlamentarios apenas arañan un 20% de popularidad, un índice lapidario en democracia. El trabajo de los congresistas es aún mucho más desaprobado que el del presidente Donald Trump, que es uno de los más impopulares de la historia, y que solo goza de un 38% de simpatías.
Los republicanos tienen hoy mayoría en las cámaras de diputados y senadores. La encuesta de Gallup señala una abrupta caída de la popularidad del Congreso precisamente entre los votantes de ese partido. En febrero casi un 50% de ellos apoyaba su labor y ahora sólo un 25% lo hace.
En general, la imagen que tienen los estadounidenses de sus legisladores es la de un grupo elitista a quien no le interesa la representación de su pueblo. En la “América Profunda”, donde se vuelcan masivamente los votantes de Trump, el Congreso simboliza todos los males. Para ellos, los parlamentarios –y los medios de comunicación– son los culpables de que el presidente no pueda avanzar con sus reformas en salud, infraestructura o baja de impuestos. “Trump quiere hacer cambios, pero ellos no lo dejan”, es lo que resuena en el interior.
El presidente, un outsider de la política que ganó con la consigna de "drenar el pantano de Washington" (que incluye a los habitantes del Capitolio), también detesta a esos hombres de trajes finos que le traban sus proyectos de ley y que investigan a sus funcionarios por el escándalo del “Rusiagate”.
Los legisladores también ven con desconfianza a un presidente como Trump, quien más allá de su controvertido estilo promueve cambios que chocan con las posiciones históricas del partido, como el libre comercio o la inmigración.
En el día de su cumpleaños 71, y a los pocos minutos de que trascendiera la noticia, Trump tuiteó sus condolencias a los atacados y sus respectivas familias. Sus movimientos ahora deberán ser cautelosos con una institución que es repudiada, que lo acosa, pero que sufrió un inesperado ataque.

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