A fin de año, Lorenzzetti buscaría una nueva reelección
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Línea Prensa). La Corte Suprema fue la protagonista casi excluyente de la escena política de la última semana. Y en ese escenario, la sucesión de la presidencia del organismo, hoy en manos de Ricardo Lorenzetti, abrió todo tipo de versiones y especulaciones. Fuentes del Palacio dan por descontado que el juez irá a la búsqueda de una nueva reelección, pese a que en su entorno lo niegan.
“Faltan siete meses para la elección y eso es una eternidad. Discusión real sobre eso, hoy no hay”, dijo una fuente del máximo tribunal a PERFIL, al mismo tiempo que descartó la posibilidad de que se adelante. “Como están las cosas, si las adelantan vuela todo por el aire”, agregó.
Las distintas fuentes consultadas coinciden en que la “ansiedad” está del lado del entorno de Lorenzetti, aunque desde éste lo niegan y afirman que él no querría volver a presidir el tribunal. Algo que despierta risas en otros sectores.
Pero lo cierto es que en la carrera, los dos nombres que figuran como firmes candidatos a ocupar su lugar son los de Carlos Rosenkrantz y Horacio Rosatti, que llegaron con la gestión de Cambiemos al poder y cultivaron sus respectivos perfiles.
Al día de hoy, Rosenkrantz es quien parece tener más apoyos para ocupar el lugar, pero todas las voces parecen coincidir en que el magistrado no estaría cómodo con esa posibilidad. Confían en que, fiel a su perfil, preferiría seguir manteniéndose en su vocalía, sin la exposición que significa ser el máximo titular del tribunal.
Aunque mantiene buena relación con sus cuatro compañeros, Rosenkrantz también habría sumado, desde su llegada a la Corte, buena sintonía intelectual con Elena Highton de Nolasco, quien lo respeta mucho académicamente.
Rosatti es visto como el hombre que aporta una mirada más “transformadora” de la Justicia, algo clave en estos momentos, donde quizás como nunca antes están en evidencia los pormenores del sistema judicial. Es también quien en diciembre dio un paso hacia una política de mayor transparencia, sobre la que avanzaría en el futuro casi inmediato. Tanto en el Palacio como en el Ejecutivo coinciden en resaltar que se trata del único cortesano que el año pasado, hizo pública su declaración jurada.
Cerca suyo aseguran que no se reúne con Carrió como trascendió y que mantiene una buena relación tanto con Lorenzetti como con sus demás compañeros. “Se saludan y se visitan en los despachos”, explicaron. El más “indescifrable”, coinciden las fuentes, es Juan Carlos Maqueda.
El “más antiguo” y “el más peronista” de todos los cortesanos, no habla con nadie del Gobierno y es el más difícil de “adivinar” qué piensa.