La Corte pedirá al Congreso otra reforma previsional
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Compacto Político). La Suprema Corte de Justicia le pedirá/ordenará al Congreso que defina un nuevo índice de actualización de las jubilaciones en juicios retroactivos que permita superar el debate entre el cálculo que sostiene el tribunal desde 2009 el ISBIC (Índice de Salarios Básicos de la Industria y la Construcción), y el que quiere imponer el Gobierno en juicios de jubilados que están en el programa de la Reparación Histórica, el RIPTE (índice de la Remuneración Imponible Promedio de los Trabajadores Estables). La diferencia se discute en un expediente cuya sentencia se conocerá el 4 de diciembre, pero que tiene final cantado con una mayoría cómoda.
La Corte va a rechazar la aplicación del RIPTE fórmula que defiende el Gobierno como más saludable para la tesorería y sostendrá al otro cálculo, para mantener la jurisprudencia de la última década. Un segundo punto de la sentencia contendrá el reclamo al Congreso de que resuelva la diferencia con los argumentos políticos que sostiene el Gobierno: el RIPTE asegura la sustentabilidad de sistema, el ISBIC lo destruye. Como es un argumento político, los supremos creen que es algo que debe resolver la política. De otra manera, será poner a la Justicia en función de gobernar, algo que a los jueces les halagaría, pero queda mal ¿quién no le gusta gobernar, si además tiene una lapicera y una tarima por sobre los demás.
La orden de la Corte se convierte así en un atajo para que la política le ponga cuerpo a un reclamo de todos los sectores, sin diferencias de banderías como se decía cuando éramos chicos. Todos los partidos y los expertos, neoliberales y populistas, para usar brocha gorda, coinciden en que la sostenibilidad del sistema previsional está amenazada porque paga más de lo que recauda. Las diferencias aparecen cuando se levantan apuestas sobre cuándo estallará el sistema fecha que se va alargado, como el fin del petróleo o el de los diarios en papel, o cuando se ensayan soluciones.