Peña recibió a Pichetto para negociar el temario de las sesiones extraordinarias de febrero
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Compacto Político). En reserva, y con Mauricio Macri todavía de vacaciones, Miguel Ángel Pichetto apareció por Casa Rosada para reunirse durante un buen rato con Marcos Peña, en la oficina del jefe de Gabinete.
El encuentro, confirmado a este medio por voceros oficiales, fue la semana pasada, con el Presidente aún de descanso junto a su familia en Villa La Angostura. Según las fuentes, el senador del PJ y el jefe de ministros conversaron buena parte del tiempo sobre el temario de las sesiones extraordinarias de febrero a las que Macri convocará en las próximas semanas.
"No hay un temario cerrado, no están definidos los tiempos", aseguraron voceros de la Casa Rosada, aunque confiaron que en la charla sobrevoló el proyecto contra la violencia en el fútbol, que el oficialismo no pudo imponer en diciembre, y el tratamiento de los pliegos de jueces, que probablemente se incluya en la convocatoria.
El mes pasado, el Gobierno había tenido un resonante revés en el tratamiento de dos proyectos clave que envió al Parlamento en sesiones extraordinarias y que naufragaron por falta de cohesión con la oposición y por chispazos internos. Se trata de las iniciativas para penalizar a los barrabravas y el de financiamiento de los partidos políticos, que Cambiemos promocionó durante meses y que al final se archivó por cortocircuitos entre los partidos de la coalición gobernante.
Si bien había habido dictamen en el Senado, después de negociaciones entre la Casa Rosada y el PJ, el proyecto de financiamiento fracasó. Primero se quiso mudar la discusión a Diputados, la cámara a la que había sido enviado el texto original del Poder Ejecutivo a mediados de julio -tras la escalada en la investigación por los aportes truchos en la campaña bonaerense del PRO del 2017-, y después volvió a la Cámara alta. Finalmente, no hubo consenso.
Elisa Carrió, la principal socia de Macri, fue, por caso, una de las que le dio el tiro de gracia. En medio de su furia de fin de año por las primeras medidas de la agenda de seguridad impulsadas por la ministra Patricia Bullrich, la líder de la Coalición Cívica arremetió contra la ley de financiamiento, en particular con la vuelta de los aportes empresarios a las campañas electorales, uno de los puntos centrales.
"No me importa lo que opine el Presidente", tuiteó "Lilita", en las horas de su peor relación con el jefe de Estado. En el Parlamento no recuerdan antecedentes de gobiernos que hayan convocado a sesiones extraordinarias y hayan fracasado en el intento. Más aún cuando el naufragio fue producto del fuego amigo.
En el caso del proyecto de barras, un pedido del propio Macri tras los bochornosos incidentes en la final entre River y Boca por la Copa Libertadores, el diputado Martín Lousteau fue quien dio la estocada para que el texto volviera a comisiones.
Ahora, el Gobierno quiere asegurarse de que la convocatoria a sesiones de febrero no corra la misma suerte que la de diciembre, con la campaña electoral ya encima.
La reunión entre Pichetto y Peña, que el mes próximo se irá de vacaciones al sur del país, se dio también en medio del descanso de Rogelio Frigerio, uno de los principales interlocutores entre el Gobierno y la oposición, en especial con el jefe del bloque del PJ en el Senado. El ministro del Interior vuelve por estas horas de su viaje familiar por Perú.
Después de ese encuentro, Pichetto viajó hasta Cariló para fotografiarse con el ex ministro Roberto Lavagna. Ante los intensos intentos del PJ por encontrar la unidad peronista.