Peleas entre ministros y encuestas de Cambiemos

Segundos afuera
El último martes se reunió el Gabinete nacional. La cita oficial estuvo encabezada por el presidente Mauricio Macri pero no contó con la presencia del jefe de Gabinete Marcos Peña, quien retornó ese día por la tarde, tras recorrer en sus vacaciones 2.500 km. del sur argentino,en su auto y con su familia. El repaso de temas por parte de los ministros sucedía con normalidad mientras hablaba el ministro de Transporte, Guillermo Dietrich, hasta que un sonoro reclamo rompió la apacible normalidad: “¡Siempre me ningunéas, siempre me dejás afuera de los temas!”, estalló el canciller Jorge Faurie.

Jardín de la República
Donde también se presagian berrinches y algún que otro cruce, es en la interna que se viene en Cambiemos en Tucumán. Esta semana, apareció empapelada la ciudad de San Miguel de Tucumán -y varias ciudades del interior de la provincia- con afiches celestitos con la leyenda “Este año necesitamos estar unidos”. Los avisos estaban firmados por Domingo Amaya, un peronista de Cambiemos que trabaja como subsecretario de Interior de la Nación.
Pero en este caso, Amaya se corrió de su función en la Rosada para colarse en la interna por la gobernación tucumana, lugar que también pretende el radical José Cano, la senadora Silvia Elías de Pérez y Alfonso Prat-Gay. Pero como gusta en la Jefatura de Gabinete nacional, la definición de quién encabezará la fórmula por Cambiemos para la gobernación sucederá luego de que se conozca el resultado de un pool de encuestas que ya se están haciendo en el llamado “Jardín de la República”.

Más allá de eso, quien resulte “nominado” deberá enfrentarse al peronismo, pues el actual mandatario José Manzur está fuerte en los números a pesar de tener que lidiar con José Alperovich, el “bendecido” por Cristina Kirchner. De todos modos, nada se puede comparar con el tremendo lío que tiene Cambiemos en Córdoba con la interna entre Ramón Mestre y Mario Negri. Para las otras no, pa’ las del norte sí…
Libros que muerden
En tanto, en los campamentos peronistas, sorprendió el nuevo libro de Daniel Scioli (uno más y van…) pues contiene algunas anécdotas impensadas. Esta vez, el ex gobernador se sacó el cassette (frase vintage del fútbol) y reconoció que no fue amigo de Néstor, habló de “la traición” de Alberto Rodríguez Saá y hasta de sus diálogos y buena relación con la troskista Vilma Ripoll.
“El vínculo con Néstor era muy contradictorio… yo sentía que estaba siempre alerta, como si desconfiara”, cuenta Scioli al recordar que estuvo dos años sin que el ex presidente lo recibiera.

Es verano
Quien se muestra relajado (y sin volver aún a la gestión)es Mario Quintana, el ex vicejefe de Gabinete. Mientras medita su vuelta al ruedo político, de la mano de Elisa Carrió, se lo vio en un reconocido bar de Libertador y Tagle, tomando café, vestido con chomba verde ¡y ojotas! Fashion emergency, Mario…
Fuente: Clarín