Emocionante: Felipe, de 16 años, tiene autismo y votó por primera vez

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Compacto Político). El voto es un derecho. Los jóvenes argentinos desde los 16 años pueden ejercerlo. Éste nos da la oportunidad de hacernos escuchar y expresar nuestras opiniones, sugerencias e inconformidades. Votar es, sin duda, una de las decisiones más importantes que puede tener un ciudadano.
Ir a votar no significa pertenecer a un partido político, simplemente es un acto de participación ciudadana que ejercemos de acuerdo a nuestros ideales.

Felipe tiene 16 años y le diagnosticaron Trastorno del Espectro Autista ( TEA). Es una condición frecuente que afecta a 1 cada 58 niños en Estados Unidos. En los TEA se encuentra alterado, en distintos niveles, el desarrollo de la comunicación y el lenguaje, la interacción social, y la flexibilidad de la conducta.
Este domingo fue un día muy importante para él y su familia: por primera vez, ejerció su derecho al voto en las elecciones generales. Antes de informarse más sobre el tema, María Inés, su mamá, nisiquiera sabía que su hijo figuraba en el padrón.

En diálogo con cronica.com.ar, contó de dónde surgió la idea de que Felipe participara en esta instancia de elecciones presideniales. “Una mamá del colegio hizo un posteo en Facebook de su hijo votando. De esta manera fui pensando en la mejor manera de trabajar el tema con él”, manifestó María.
La mamá de Felipe aseguró que “fue todo una preparación previa. Le explique que era una obligación como ciudadano, que era una eleccion importante y que todas las personas íbamos a hacerlo: sus papas, hermanos y su entorno más cercano”.
Durante las semanas posteriores a las PASO, su familia le explicó la metodología: “Le dije que íbamos a ir a una escuela, donde iba a haber mesas, que una persona le iba a dar un sobre y el tenia que elegir una boleta”, indicó Inés.
Finalmente, llegó el día tan esperando para “Feli” y su familia. Se prepararon y por la mañana se dirigieron a la escuela Manuel Lainez en el barrio porteño de Belgrano. “Hizo la fila como corresponde y al momento de llegar su turno, presentamos su certificado. Pudo votar perfectamente. Creía que me lo iban a impedir, la realidad es él sólo sabía que había que elegir un presidente”, explicó la mujer.
En ese momento, recordó que su marido entró con él y “solo le dijimos cuál habíamos votado nosotros. Y eligió el mismo. Pero realmente no tenía más conocimiento que ese. Pensamos nosotros que muchos (obvio no todos) chicos de esa edad también votarían influenciados por lo que se hablaría en las familias”, dijo.
De toda esta experiencia, a María le parece destacar que lo importante “no era la elección de tal o cual candidato sino la acción de ir a votar como cualquier ciudadano”. Además, como papás “queremos que pueda lograr las mayores actividades normales, que hace todo el mundo. Así que estamos super contentos por esto”.