Senadores opositores rechazaron el impuesto a la riqueza y reclamaron que el Congreso vuelva a sesionar

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Compacto Político). El interbloque conformado por los senadores Juan Carlos Romero (Salta), Clara Vega (La Rioja), Lucila Crexell (Neuquén) y Carlos Reutemann (Santa Fe) reclamó hoy que la Cámara alta vuelva a sesionar para tratar todos “los temas que le interesan a la ciudadanía” y no solo los que “acrecientan la grieta”.
Este martes, la vicepresidenta Cristina Kirchner hizo un pedido a la Corte Suprema para que defina si el Senado pueda sesionar por teleconferencia. El objetivo es poder tratar un proyecto impulsado por el diputado Máximo Kirchner que propone un impuesto extraordinario a las grandes fortunas para enfrentar la pandemia.
Es importante destacar que los reglamentos de ambas Cámaras legislativas prohíben las sesiones no presenciales en el recinto parlamentario, por lo que cualquier votación mediante la utilización de medios virtuales correría el riesgo de ser declarada nula. Además, una reforma reglamentaria debería ser votada de manera presencial por los dos tercios de los presentes en el recinto, algo que en la actual situación de distanciamiento social preventivo parecería difícil.
Ante esta situación de “gravedad institucional” que vive la Argentina, Cristina Kirchner solicitó al máximo tribunal una declaración de “certeza de constitucionalidad”.
Hasta el momento la Vicepresidenta no era partidaria de exponer a los senadores a una sesión presencial y dudaba sobre la posibilidad de utilizar las nuevas tecnologías. Sin embargo, su hijo Máximo, jefe del bloque de diputados del Frente de Todos, impulsa un impuesto sobre las grandes fortunas para mitigar los efectos del virus y cualquier nuevo tributo debe pasar sin excepción por el Congreso para que su aplicación sea válida.
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En ese marco, los cuatro senadores manifestaron su preocupación porque consideraron que en medio de la emergencia “resulta poco serio que el Senado esté paralizado y las comisiones no se reúnan para tratar los proyectos presentados”. En esa línea, también señalaron que “en la Cámara alta la mayoría de las comisiones no se habían terminado de conformar previo al aislamiento”.
A su vez, pusieron el ejemplo de la Cámara de Diputados, presidida por Sergio Massa, que viene utilizando hace semanas la modalidad virtual para la realización de reuniones de comisiones y de bloques. “Incluso Massa convocó a una reunión de jefes de bloques, por lo que continúan en actividad pese a la cuarentena”, agregaron los legisladores.
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Con respecto al pedido de la vicepresidenta, aseguraron: “Repentinamente quieren forzar una sesión por teleconferencia solo para evitar presentaciones futuras en contra del impuesto a los grandes capitales ideado por Máximo Kirchner. Una iniciativa que solo agranda la grieta y no ayuda en nada a respaldar el camino tomado por el Presidente para combatir esta pandemia”.
Según Romero, Vega, Crexell y Reutemann, los sectores que podrían ser alcanzados por el nuevo gravamen “lejos de ser atacados, tienen que estar fortalecidos para realizar inversiones y contribuir a poner al país de pie nuevamente, luego de una crisis que ya existía y se terminó de profundizar por esta emergencia global”.
Si bien aclararon que desde el inicio de la emergencia sanitaria han “apoyado al presidente Alberto Fernández” en las medidas extraordinarias que ha tenido que tomar por decreto, le reclamaron al oficialismo que “no se extralimite” y convoque al Congreso para debatir las políticas que implementará a futuro.
“En países mucho más complicados que nosotros con respecto al avance del COVID-19, como Estados Unidos o España, el Parlamento continuó en sus funciones para acompañar la contingencia”, argumentaron
Para último, insistieron en que el Congreso se debe abrir para tratar “los temas que le interesan a la ciudadanía” y así evitar que “la democracia y la institucionalidad queden sumidas a una eterna cuarentena”.