Empleo. En julio hubo más de 300.000 asalariados privados menos

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Compacto Político). Pese al decreto que prohíbe los despidos y al mantenimiento de la doble indemnización, por la crisis económica que vive la Argentina, en julio se registraron más de 300.000 asalariados privados registrados menos que un año atrás. Se trata del segmento del empleo de mayor calidad.
De esta manera, el dato oficial confirmado por el Ministerio de Trabajo muestra que la pérdida de casi cuatro millones de empleos durante el segundo trimestre -número que el Indec informó la semana pasada- afectó a todos los trabajadores, pero principalmente a aquellos con vínculos más precarios con el mundo laboral. También indica que no hubo aún creación de trabajo, pese a que la economía ya salió de la parte más profunda del bache, generada por el primer tramo de la cuarentena.
La cartera que conduce Claudio Moroni informó, según el Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), que la variación interanual de trabajadores asalariados registrados del sector privado sigue mostrando valores negativos. Particularmente, en julio pasado registró 302.500 puestos menos que un año atrás, lo que implicó una baja interanual de un -5%. Con relación a junio, en términos desestacionalizados, cayó -0,1% (-5900 trabajadores menos).Ads by
Pero la cantidad de trabajadores privados menos es mayor si se incluyen las bajas de trabajadores independientes (28.500 menos) -que mostraron un leve avance mensual- y de casas particulares (22.200 menos) en un año. El sector público, a contramano, reflejó una expansión anual de medio punto. Se sumaron al Estado, según los datos oficial del SIPA, unos 16.000 trabajadores nuevos en doce meses.
“Luego de la fuerte contracción registrada en abril, cuando regía en casi todo el país el Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio (ASPO), en los meses subsiguientes se verificaron retrocesos en el empleo aunque cada vez más pequeños. En mayo se observó una caída de 0,4%, en el mes de junio una reducción de 0,2% y, en julio, un retroceso de 0,1%”, informaron los analistas del Ministerio de Trabajo sobre el impacto de la cuarentena.
En esa cartera pusieron además el foco sobre el impacto que tuvo la situación en los ingresos. En julio, la remuneración nominal bruta promedio alcanzó los $61.221 y creció un 35,8% con relación al mismo mes del año pasado. La mediana de la remuneración bruta fue de $47.722 y aumentó un 34,6% en la comparación interanual. “En términos reales, teniendo en cuenta la variación del nivel de precios, en julio de 2020 la remuneración promedio cayó 4,6% frente a igual mes del año anterior y la remuneración mediana se contrajo un 5,5%”, dijeron.
La semana pasada, el Indec informó que el desempleo había subido dos puntos y medios, a 13,1% en el segundo trimestre del año. Sin embargo, el impacto fue mucho mayor y fue estadísticamente compensado por la baja de las personas que no buscaron empleo. En rigor, la cantidad de empleos perdidos llegó a casi los 4 millones en todo el país. Según el organismo estadístico, esto afectó principalmente a asalariados informales y cuentapropistas.
Luego de que se difundieran los datos de desempleo, el Gobierno decidió mantener por dos meses más la prohibición para que las empresas privadas despidan personal.
En agosto las cosas no mejoraron, según la Encuesta de Indicadores Laborales (EIL) publicada hoy. En términos interanuales, el empleo privado registrado presentó una variación de -3%, mientras que en la medida mensual repitió, por tercer mes consecutivo, una baja de 0,1%.
“En agosto se observa una mejora de las expectativas de las empresas en relación a los meses anteriores”, estimaron los especialistas de Trabajo: “Si bien las expectativas netas de aumento de personal, reflejadas en la diferencia entre la proporción de empresas que esperan aumentar sus dotaciones y aquellas que esperan disminuirla, continúan siendo negativas (-1,9%), son de menor magnitud que en los meses previos”, agregaron. Del 7,3% de las empresas que declaran que harán cambios en sus dotaciones en los próximos tres meses, el 4,6% espera disminuir la dotación y el 2,7% estima que la aumentará. Por su parte, se incrementó levemente la cantidad de empresas que espera sostener sus dotaciones, pasando de 91,8% a 92,7%.