Camping narco en La Matanza: vieron a la Policía Bonaerense y los atacaron a tiros

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Compacto Político). La Bonaerense también respondió con fuego, no hubo heridos del lado de los policías. Uno de los sospechosos recibió un disparo en una pierna y fue trasladado al hospital Simplemente Evita. Luego, el campamento fue desbaratado.
En el lugar, encontraron una nueva tirolesa que fue cortada por la fuerza provincial. Incautaron un revolver calibre 32, con dos vainas percutadas en el tambor y cuatro proyectiles, así como un chaleco de la Policía Bonaerense y otro de una empresa de seguridad privada. El fiscal Adrián Arribas, de la UFI N°12, dispuso la aprehensión de los sospechosos, con una causa por abuso de armas, resistencia y atentado a la autoridad.
De los cuatro detenidos, tres tienen entre 18 y 19 años.
López no fue el primer policía de la Federal al que le dispararon en el Fátima. La esquina de Calderón de la Barca y Tuyú fue el foco de otro ataque a policías, esta vez sin heridos. Ocurrió en febrero de 2020: un grupo de tres hombres fue interceptado por la Policía Bonaerense y respondió a los tiros con una 9 milímetros. Uno vestía un chaleco antibalas. En un bolso llevaba 40 municiones de FAL.
Hubo jefes, pequeños señores en el Fátima que cayeron con el tiempo. Reynaldo, oriundo de Paraguay, que tenía el hábito de amenazar a sus vecinos, fue perseguido con un drone y arrestado a mediados de 2016. Le encontraron un poco de marihuana, también cocaína y pasta base.
Después, vino otro, apodado Ajuka, también oriundo de Paraguay, el nombre de un personaje de animé que como los viejos pandilleros de la New York de los años 70 llevaba su nombre y su insignia en la espalda de su chaleco, un cráneo maléfico fumándose un porro pintado con aerosol. Cayó en febrero de 2017 tras una investigación del fiscal Marcos Borghi. El Grupo Halcón de la Bonaerense, irónicamente, lo sorprendió en bote por el río Matanza.