Modifican la organización de las filas de cada mesa para acelerar la votación

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Compacto Político). La organización de las elecciones generales de 14 de noviembre cambiará donde la situación epidemiológica lo permita. En los distritos en los que la pandemia haya disminuido, se autorizará la realización de una fila ante cada mesa de votación, dentro de los establecimientos, para agilizar el paso de los votantes y evitar que se produzcan demoras. Se mantendrán, en tanto, los protocolos sanitarios, pero adaptados a cada lugar de votación, según la incidencia del coronavirus, informó la Justicia electoral.
“Durante las PASO hubo una fila afuera [de los lugares de votación] y otra adentro [de cada colegio], y eso hizo algo engorroso el voto, por lo que esta vez va a haber una sola [frente a cada mesa de votación], como se votó siempre en la prepandemia. Va a ser más rápida la emisión del voto”, dijo hoy la portavoz presidencial Gabriela Cerruti. Y mostró un spot del que dice que “elegir va a ser rápido, fácil y seguro”. El cambio llega luego de que el domingo 12 de septiembre se registraran demoras en los lugares de votación, donde las filas exteriores provocaban confusiones y discusiones.
Las juntas electorales están en cada provincia integradas por autoridades judiciales locales y federales con competencia electoral. Ellas, en coordinación con las autoridades sanitarias locales, evaluarán y adoptarán las medidas para perfeccionar y flexibilizar la organización de la elección y delos accesos a los colegios y las filas de electores.
La Cámara Nacional Electoral dispuso por acordada que los que aguarden su turno para votar lo hagan en en el interior de las escuelas, a fin de que se asegure la fluidez y agilidad de la votación, y que no se entorpezca el desarrollo del acto electoral ni se generen excesivas demoras para la ciudadanía. Todo esto siempre y cuando las condiciones sanitarias de ese distrito lo permitan.
“La expectativa es agilizar la dinámica en los centros de votación”, explicó a LA NACION Diana Quiodo, titular de la Dirección Nacional Electoral (DINE). La funcionaria agregó que las líneas generales se mantendrán y que luego “cada jurisdicción evaluará” cómo se realiza en cada lugar. Quiodo resaltó que la última semana se trabajó en conjunto con la Cámara Nacional Electoral (CNE) para este nuevo escenario. Detalló que influyeron favorablemente los datos del Ministerio de Salud de la Nación, que demostraron que tras las PASO no subieron los contagios, así como los indicadores generales por la baja de casos a raíz de la campaña de vacunación. Mencionó la experiencia de las primarias y cómo el protocolo implementado “funcionó muy bien” y que además ahora se da que “hay un clima más amable” que en septiembre y hay aspectos clave como una mejor ventilación en los lugares, lo que completará el escenario.
Los jueces de la Cámara Nacional Electoral evaluaron que las PASO no tuvieron impacto en la evolución de la pandemia, ni hubo un aumento de casos por la votación, pero de todos modos advirtieron que “no es posible afirmar, en modo alguno, que se hayan superado en forma definitiva” la pandemia.
Por eso es que ratificaron el protocolo sanitario dictado con anterioridad y su vigencia, conforme las disposiciones específicas dictadas en cada jurisdicción, sin perjuicio de perfeccionarlo en los lugares más complicados.
Por eso es que decidieron asegurar una mayor fluidez en los accesos a los establecimientos de votación, que se habiliten filas contiguas a cada mesa de votación, indicar a las autoridades de mesa y delegados que eviten los tiempos de espera de los votantes para sufragar.
El panorama que tienen los jueces es de disparidad. Se manejan con la información pública -el ministerio de Salud no les respondió aún un pedido con un informe detallado por jurisdicción- pero saben que hay lugares donde hay una mejor situación y otros donde las cosas son graves. Incluso hay provincias en general con pocos casos, pero ciudades con muchísima concentración de casos. Por eso es que dispusieron estas instrucciones diferenciadas, según cada lugar para que las juntas vayan adecuando el protocolo.
Hasta ahora, en la mayoría de los colegios, se organizaba fuera de las escuelas, al aire libre, una sola fila, y desde allí, a medida que los electores votaban y salían, ingresaban los nuevos votantes.
Esta modalidad fue muy efectiva para evitar las concentraciones de personas en lugares cerrados, pero provocó demoras en la votación. Ahora en los lugares donde la concentración de la enfermedad lo permita, se permitirá que los electores hagan filas, como es tradicional, frente a cada mesa electoral.
Esta modificación permitiría además volver al mecanismo que se da habitualmente en la mesa de votación, donde las autoridades de mesa verifican el documento, al mismo tiempo que un votante pasa al cuarto oscuro y cuando sale y coloca al voto en la urna, ya está listo el próximo votante de la fila, con el sobre en la mano, listo para ingresar al cuarto oscuro. De este modo se da una suerte de continuidad en la fila, que permite acelerar el ritmo de la votación.
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Más allá de las dificultades prácticas, las demoras tuvieron un efecto político: desalentaron la afluencia de votantes. De hecho se registró la más baja participación de ciudadanos en las urnas. Sobre un padrón de 34.385.460 electores, concurrieron a votar 22.765.590 personas: esto constituye el 66,21%, según el Ministerio del Interior. El oficialismo interpretó que esta merma de votantes fue uno de los elementos que explican su baja performance electoral.
Por estas semanas, la Cámara Electoral está analizando cifras de la evolución dela enfermedad en todo el país. Hay lugares como Famaillá, en Tucumán, le preocupan por la alta concentración de casos de Covid-19, de la variante Delta, por lo que allí no se modificaría la modalidad de la votación. Por ahora el escenario con el que trabaja la justicia electoral es el de un país donde están creciendo los casos en algunas jurisdicciones, aunque no con el mismo índice de moralidad que anteriormente.
De todos modos se mantendrán los protocolos aprobados para las PASO que incluyen la obligatoriedad de acudir a votar con barbijos, que está disponible el alcohol en los lugares de votación, que las autoridades de mesa tengan elementos de higiene.
Para firmar el padrón igualmente es conveniente llevar la propia lapicera y recoger el troquel y el DNI desde la mesa de votación.
Al igual que en las PASO existirán los facilitadores sanitarios. Ordenarán el ingreso de votantes para no saturar la capacidad interna del local, constatar el uso de tapabocas, hacer respetar el distanciamiento social y controlar que se cumpla la capacidad máxima de concurrencia en los locales de votación. Los facilitadores, además, controlan el respeto de las normas sociales de contacto físico en pandemia, evitan aglomeraciones de personas, en espacios cerrados. Hay 17.000 establecimientos destinados a votar en cada uno hay un facilitador sanitario.