Mercados en rojo: el dólar libre alcanzó un nuevo récord, el riesgo país superó los 1900 puntos y siguen cayendo los bonos

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Compacto Político). Los bonos soberanos y las acciones de Argentina cerraron con fuertes bajas este martes, golpeados por una creciente aversión al riesgo, dadas las dudas sobre un pronto acuerdo de reestructuración de deuda con el Fondo Monetario Internacional (FMI), en un contexto que también fue muy negativo para los mercados de las economías centrales.
En Wall Street se observaron bajas que llegaron a alcanzar el 2,6% para el promedio tecnológico Nasdaq, que acumula un descenso de 7% en 2022.
La caída de los bonos en dólares acumulan en las primeras sesiones del 2022 una baja superior al 12%
“La falta de avances políticos con la oposición acentúa la incertidumbre respecto al respaldo y la viabilidad de cerrar un acuerdo con el organismo (FMI) antes del 22 de marzo, de ahí que se comienzan a evaluar diferentes escenarios”, dijo Gustavo Ber, economista de estudio Ber.
Ber agregó que “en dicho sentido, la expectativa se concentra en poder encontrar algún mecanismo para postergar los abultados vencimientos, aún cuando se reconoce que dicho resultado no despertaría entusiasmo entre los inversores, como hubiera sido el caso si se acordara un plan económico integral que incluya avanzar con la corrección de los desequilibrios macro en el tiempo”.
Analistas consultados por Reuters estiman que frente a un vencimiento de USD 2.879 millones a pagarle al FMI en marzo, y con reservas en estado crítico, aumentan las probabilidades de un atraso en el cumplimiento del pago.
“Tenemos un conjunto de objetivos económicos y sociales y, por supuesto, queremos cumplir con nuestros compromisos, pero necesitamos tiempo. Necesitamos que por ese tiempo no nos cobren una condicionalidad tal que detenga la recuperación y que inhiba la capacidad de desarrollo de Argentina en el mediano y en el largo plazo”, dijo el ministro de Economía, Martín Guzmán, en una entrevista con la agencia AFP.
Los bonos negociados en el Mercado Abierto Electrónico (MAE) cayeron un 1,3% en su promedio en pesos, encabezados por las emisiones dolarizadas.
Hoy hay bonos argentinos en dólares cuyos precios quedaron debajo de los USD 29 por cada USD 100 invertido, como en el caso del GD35 y el GD46, mientras que las tasas de retorno se ubicaron sobre 25% para algunos títulos con ley extranjera y del 27% para emisiones con ley local.
“Los bonos están reflejando la combinación de pocas reservas (del banco central) con incertidumbre acerca de la negociación con el FMI, peores perspectivas acerca de la cosecha, y un contexto externo donde los principales bancos centrales están cambiando hacia políticas monetarias menos laxas”, explicó a Reuters Roberto Geretto, de Fundcorp.
El riesgo país que volvió a alcanzar niveles máximos desde la reestructuración en torno a los 1.900 puntos
La deuda pública creció en diciembre en unos USD 9.848 millones, con lo que alcanzó un nivel máximo histórico USD 363.362 millones en 2021, según datos del Ministerio de Economía.
En el mercado accionario, el índice líder S&P Merval de la Bolsa de Buenos Aires cayó un 2%, a un cierre de 83.350 puntos, con lo que recorta la ganancia en los primeros días del año a un leve 0,2% en pesos, luego de acumular una mejora del 63% en 2021.
“Los Cedears siguen ganado espacio en las carteras de inversión. El mercado toma profundidad y sigue liderando los volúmenes operados en instrumentos de renta variable de la plaza local”, señaló Portfolio Personal Inversiones.
Récord para el dólar “blue”
El dólar libre cerró negociado este martes con ganancia de dos pesos, a $211 para la venta, un nivel récord que supera la marca intradiaria alcanzada el jueves 30 de diciembre. De todos modos, la divisa informal avanza solo dos pesos o 1% en enero.
En el mercado mayorista el dólar ganó siete centavos, a $104,17, con una brecha cambiaria de 102,6 por ciento.
El Banco Central sostiene en enero un nivel de compras netas en el mercado mayorista, por encima de los USD 150 millones, en un período del año donde crecen los ingresos por la liquidación de exportaciones de trigo.