Voraz incendio en cadena de cinco embarcaciones amarradas en Gualeguaychú: al menos seis heridos

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Compacto Político). Un brutal incendio en la zona costera de Gualeguaychú -provincia de Entre Ríos-, hizo arder a cinco embarcaciones y dejó a seis personas heridas, una de ellas internada en terapia intensiva. El fuego se originó en el amarre entre la playa Papaya y el club náutico local, según informaron medios locales.

Debido a la magnitud de la explosión, que según el subsecretario de Salud de Gualeguaychú, Pablo Alfaro “hizo temblar los vidrios de mi casa”, se organizó un puesto de triage y primeros auxilios en el lugar para atender a los afectados. El fuego fue controlado a las 21.45 de ayer luego de la intervención de cuatro dotaciones de los Bomberos Voluntarios, cuatro ambulancias, efectivos de la Prefectura Naval Argentina y personal de la Policía de Entre Ríos, además de los médicos y enfermeros que se acercaron al lugar para asistir a las víctimas.
El fiscal de la causa, Facundo Álvarez, reveló -durante una entrevista en Radio Máxima de Gualeguaychú- que “la embarcación en la que se inició el fuego fue hundida y, luego, dos más. Como la embarcación está sumergida, se complica la pericia”. Las embarcaciones restantes sufrieron daños significativos.
Cómo se originó el incendio
El fiscal encargado de la investigación explicó que el fuego comenzó por una explosión mientras dos hombres realizaban reparaciones mecánicas en una de las embarcaciones afectadas. “Las dos víctimas principales estaban trabajando en el cambio de aceite, mangueras de combustible y filtros cuando, al intentar arrancar un segundo motor, se produjo una explosión que desató el incendio”, explicó durante un reportaje a Radio Máxima de Gualeguaychú.
Álvarez además indicó que “hasta el momento, no fue una falla mecánica, no hay cuestión de relevancia penal, más allá de alguna cuestión civil que pueda ventilarse, es otro fuero. Esto de acuerdo al relato que resulta verosímil de esta persona que es víctima”. También relató que “las personas habían sido llamadas para el mantenimiento de la embarcación, no son los propietarios, y en principio no hubo una acción negligente o imprudente”. Y cerró: “Si hubiera existido derrame de combustible en el río, no sería intencional”.