4 junio, 2026

Murieron cuatro de los seis tripulantes del avión cisterna de Estados Unidos que se estrelló en Irak: buscan a los otros dos

avion EEUU




CIUDAD DE BUENOS AIRES (Compacto Político/Ricardo Mangano) Cuatro miembros de la tripulación de un avión cisterna estadounidense KC-135 murieron en un accidente en el oeste de Irak el 12 de marzo. El aparato, con seis personas a bordo, se estrelló durante la tarde y las autoridades descartan por ahora que se haya debido a un ataque hostil.

La información inicial indicó que el accidente ocurrió hacia las 14:00 (hora del este de EEUU, 19:00 GMT). De acuerdo con el balance oficial, cuatro militares fallecieron y dos sobrevivieron. Las operaciones de rescate permanecían activas tras el incidente.

Las autoridades estadounidenses abrieron una investigación para esclarecer lo sucedido. En su comunicado oficial afirmaron que la caída del avión no se debió a fuego enemigo ni a fuego amigo, descartando la posibilidad de un ataque.

Hasta ahora, no se ha atribuido el siniestro a ninguna agresión externa ni se ha reconocido un ataque a otra aeronave en la misma zona.
Un Boeing KC-135 "Stratotanker" deUn Boeing KC-135 “Stratotanker” de la Fuerza Aérea de EEUU rueda en la Base Aérea de Morón en Morón de la Frontera, sur de España (REUTERS/Marcelo del Pozo/Foto de archivo)

Reclamos y versiones cruzadas sobre la causa del siniestro

Por su parte, la milicia proiraní Resistencia Islámica en Irak reivindicó el derribo y afirmó haber atacado la aeronave con sistemas de defensa aérea. También comunicó un supuesto ataque a una segunda nave estadounidense, que habría realizado un aterrizaje de emergencia.

Autoridades iraníes respaldaron estas declaraciones. Un portavoz del Comando Unificado de Operaciones Khatam al-Anbiya sostuvo que la nave fue “alcanzada por un misil de los grupos de resistencia en el oeste de Irak”, lo que ocasionó su caída. Posteriormente, la Guardia Revolucionaria afirmó que el avión abastecía a un caza y que murieron seis tripulantes, una cifra mayor que la reconocida por Estados Unidos.

Washington, sin embargo, mantiene la versión de un accidente sin participación violenta y no reconoce impactos de misiles ni ataques a otros aviones.