Milei le baja de retenciones al campo
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Compacto Político) . El Gobierno reducirá impuestos para trigo, cebada y soja y proyecta nuevas rebajas para fortalecer producción, exportaciones y dólares
El presidente Javier Milei anunció una nueva reducción de retenciones para sectores estratégicos del agro argentino y volvió a poner sobre la mesa uno de los reclamos históricos del campo. La medida incluye una baja inmediata en los derechos de exportación para trigo y cebada y un esquema progresivo para la soja, condicionado a la evolución de la recaudación fiscal.
El anuncio fue realizado durante el 172° aniversario de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, donde el mandatario ratificó la decisión de avanzar con una reducción de impuestos vinculados a la producción y exportación agroindustrial. También anticipó cambios para sectores industriales como la petroquímica, la industria automotriz y maquinaria productiva.
Baja de retenciones: qué cambia para trigo, cebada y soja
La principal modificación comenzará a regir desde junio. Las retenciones para trigo y cebada pasarán de 7,5% a 5,5%, una medida que busca mejorar la competitividad de la próxima campaña agrícola y generar mayores incentivos para la producción.
En el caso de la soja, el esquema será diferente. El Gobierno confirmó que desde enero de 2027 se aplicará una reducción gradual de entre 0,25 y 0,5 puntos porcentuales por mes, dependiendo del comportamiento de la recaudación tributaria. El objetivo oficial es avanzar progresivamente hacia menores derechos de exportación hasta 2028.
Durante su exposición, Milei sostuvo que la política económica apunta a “achicar el Estado” para permitir una reducción de la presión tributaria sobre los sectores productivos.
El impacto económico que espera el Gobierno
La reducción de retenciones aparece como una herramienta central dentro de la estrategia económica oficial para incentivar exportaciones, fortalecer el ingreso de divisas y consolidar la recuperación de sectores productivos vinculados al agro.
El complejo agroexportador continúa siendo uno de los principales generadores de dólares de la economía argentina. La mejora en la competitividad exportadora aparece como uno de los objetivos prioritarios del Gobierno de Javier Milei para fortalecer reservas y sostener el programa económico.
Las entidades rurales vienen reclamando desde hace meses una reducción permanente de los derechos de exportación, especialmente sobre la soja, principal cultivo exportador argentino.
La decisión también tiene una lectura política. La relación entre el Gobierno y el sector agropecuario ocupa un lugar estratégico dentro de la agenda económica oficial.
Desde su llegada a la Casa Rosada, Milei planteó reiteradamente la necesidad de avanzar hacia una disminución gradual de impuestos vinculados a la producción y exportación agroindustrial. Las retenciones forman parte de ese esquema de discusión económica.
La expectativa ahora se concentra en la implementación concreta de las medidas y en la reacción de productores y mercados frente al nuevo esquema tributario.
Agro, dólares y crecimiento: la apuesta económica oficial
El Gobierno considera que una menor presión fiscal sobre el agro puede traducirse en mayor inversión, incremento de producción y crecimiento de exportaciones.
La apuesta oficial combina reducción impositiva, equilibrio fiscal y estímulos a sectores generadores de divisas, en una estrategia que busca sostener la estabilización macroeconómica mientras el Ejecutivo intenta consolidar la desaceleración inflacionaria y mejorar la actividad económica.
La baja de retenciones vuelve a instalar uno de los debates económicos más sensibles de la Argentina: el equilibrio entre recaudación fiscal, competitividad exportadora y crecimiento productivo.
