5 abril, 2025

Gils Carbó avanza sin pausa (pero ¿dónde estaba Página/12 en 2002, durante los APE?)

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Avanza Alejandra Gils Carbó a heredar el cargo de Esteban Righi. Todo indica que ella podrá lograrlo sin dificultades. El único problema es a futuro: procuradora general de la Nación de una Presidente que avanza hacia la impopularidad, en una gestión que enfrentará un 2do. semestre con peligro de naufragio. El curriculum-vitae de Gils Carbo merece mejor final que el que tendrá, junto a la Administración Cristina. Pero eso no tiene nada que ver con Gils Carbó, de quien es para rescatar su defensa de los derechos de las minorías societarias y de los inversionistas pequeños, imprescindibles para un mercado de capitales que la Argentina sigue sin lograr.
Precisamente Urgente24 destacó en forma reiterada su labor al denunciar las irregularidades de la convocatoria de acreedores de Sociedad Comercial del Plata y de la metodología de los acuerdos preventivos extrajudiciales (APE) como interpretación errada de la Ley de Quiebras y Concursos.
Urgente24 no recuerda que en aquella trinchera de 2001/2002 estuvieran ni Horacio Verbitsky ni Martín Granovsky. Obvio que tampoco estaban ni La Nación ni Clarín (que, además, sostenía a Página/12), porque ambicionaban cambios profundos en la legislación sobre Quiebras y Concursos, igual que Grupo Uno/Supercanal, Editorial Perfil y otras empresas de medios. Esa es la paradoja, todos ellos, hoy enfrentados en 2 grupos irreconciliables desde la pelea de Néstor Kirchner con Héctor Magnetto, eran parte de una misma trama que aniquiló el mercado de capitales en la Argentina, durante la gran crisis que Fernando De la Rúa no supo evitar y que la sociedad PJ-UCR estimuló.
En ese contexto, Gils Carbó tuvo una actuación destacada. Una lástima que termine de candidata a la Procuración General de un Ejecutivo Nacional que es digno continuador de los desastres al respecto de Eduardo Duhalde, Jorge Remes Lenicov, Roberto Lavagna, Néstor Kirchner, Julio De Vido, etc., proceso acerca del que ella misma escribió no hace mucho tiempo atrás.
Acerca de Gils Carbó, algunos datos relevantes en la prensa dominical.
Joaquín Morales Solá en el diario La Nación recuerda que Guillermo Moreno fue quien propuso a la nueva candidata:
"Las cacerolas no echaron a Daniel Reposo , pero apresuraron su despido como candidato. Amado Boudou, la solitaria creación política de Cristina Kirchner, tiene desde el jueves dos deudas adicionales con su Presidenta. Las sospechas de prácticas corruptas que lo cubren formaron parte del viento que agitó las cacerolas. La caída de Reposo, un hombre impulsado por el vicepresidente, es la primera derrota política de la Presidenta desde su triunfo hace pocos meses. Cristina Kirchner desafió una vieja lógica de la política: el que saca no pone. Esto es: si Boudou desestabilizó al ex procurador Esteban Righi, no debió promover a su sucesor. La Presidenta embistió contra esa antigua rutina. Y perdió. (…)
Reposo acababa de ser presentado en Tucumán como el "futuro procurador general de la Nación" nada menos que por la senadora Alperovich, presidenta provisional del Senado y amiga de Cristina. Reposo nunca supo de su renuncia hasta que ésta fue anunciada en Buenos Aires. Según una cronología hecha por el periodista Gabriel Levinas en su blog (www.plazademayo.com), Reposo se enteró de su dimisión mientras cenaba en Tucumán; tampoco tuvo tiempo de escribirla, ocupado como estaba en una reunión de síndicos. Fuentes del gobierno nacional señalaron que uno de los redactores de sus varias renuncias habría sido el jefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina.
Su sucesora, Alejandra Gils Carbó, ha hecho una carrera judicial y tiene fama de honesta. Tendrá el acuerdo senatorial. Es mucho menos vulnerable que Reposo, pero es también una mujer extremadamente ideologizada. Chocó con el ex jefe de los fiscales Righi por un concepto fundamental. Creyente del dogma oficial en boga, Gils Carbó sostiene que los fiscales deben defender al Gobierno porque ésa es la manera de defender al Estado. Righi le replicó que eso es así a veces; otras veces, los intereses de un gobierno colisionan con el derecho de los privados o con las garantías de los ciudadanos. Gils Carbó denunció a Righi, su superior entonces, por ese cruce esencial sobre la razón de la Justicia.
El nombre de Gils Carbó había sido propuesto por Guillermo Moreno cuando se fue Righi. Los padrinos definen a los ahijados. Pero Boudou le ganó la pulseada a Moreno con su candidato Reposo. Reposo es el único que no pertenece a la corporación judicial, murmuró Boudou en el oído presidencial. Suficiente. Nada hay mejor para Cristina que un combate contra una corporación, no importa cuál sea. Boudou dio un mal consejo. Reposo fue fulminado el día en que los argentinos lo vieron por televisión dando módicas explicaciones en el Senado. No obstante, el Gobierno sigue defendiendo una versión indefendible: que muchos senadores se dejaron llevar por la opinión de los dos principales diarios argentinos. La improbable conspiración vale más que los hechos comprobados. (…)".
Martín Granovsky, en Página/12, entrevistó a Gils Carbó:
"–Cuando habló con la Presidenta, ¿recibió alguna instrucción?
–Yo no llamaría instrucción a lo que me dijo. Tomé la iniciativa y le pregunté algo que me parecía prudente saber: qué esperaba de mí.
–¿Y qué le dijo que espera de usted?
–Le cuento su respuesta textual: “Que seas como sos”. Eso me tranquilizó mucho.
(…) –Usted trabajó en uno de esos grandes estudios, Fargosi.
–Cuando me recibí, en 1981. Pero nunca intervine en grandes casos. Y fue otra etapa de mi vida. Entré a la Justicia en 1987, hace ya 25 años. (…)
(…) –Si usted volviera a la actividad privada, ¿defendería a cualquiera?
–No, supongo que no, pero ésa es una decisión personal y no tiene que ver con el derecho constitucional al debido proceso y a contar con un abogado. Yo elegiría a quién defiendo y a quién no, y a esta altura no podría volver a defender a cualquiera. Sobre todo en temas económicos, el daño es expansivo. La gente habla mucho de la inseguridad, pero la raíz está en la marginalidad y en la falta de educación, temas en los que tienen peso las corporaciones cuando pretenden manejar los recursos del Estado. Si esas corporaciones tiran de la manta quedarán muchos afuera, desnudos. Por eso hablaba de la importancia de preservar el criterio de pensar, desde el Ministerio Público, en el interés general.
–¿En qué grandes líneas del manejo actual del Estado coincide?
–A grandes rasgos, estoy de acuerdo con el reforzamiento del rol del Estado, con la política de bloque con los países latinoamericanos, con medidas como la estatización del sistema previsional para proteger a los más débiles de la sociedad, con la revisión de los crímenes de lesa humanidad. Ningún país puede salir adelante si no echa luz y sigue con muertos escondidos en el ropero.
–Me adelanto a una pregunta que seguramente le harán los senadores: ¿cuál debe ser la relación de una procuradora con el Poder Ejecutivo?
–El Ministerio Público es parte de la administración de la Justicia, que debe ser independiente no sólo del poder político sino de los poderes fácticos. El juego democrático de los poderes debe permitir que se controlen entre sí. No creo que ni este Gobierno ni ningún otro quiera que sus funcionarios estén libres de todo control, porque después el funcionario político y quienes están por encima en la pirámide del Estado son los que deben dar la cara. (…)".
Eduardo van der Kooy, en el diario Clarín, discrepa con Morales Solá en que la propuesta de Gils Carbó a Cristina la hizo Guillermo Moreno, y se la adjudica a Carlos Zannini. Luego, él agrega, acerca de Amado Boudou:
"(…) Las acciones de Boudou han vuelto a caer en la bolsa del poder kirchnerista.
Se había reacomodado después de la andanada contra la Justicia usufructuando el vacío cíclico que impera en ese sistema.
Pero en los últimos días sintió, gestualmente, el rigor presidencial.
Fue relegado a una silla de la primera fila de invitados cuando Cristina anunció el traspaso de Transporte a la órbita de Florencio Randazzo. No habría que olvidar una cosa: el ministro del Interior había sido apuntado por Boudou por dejar trascender al periodismo –supuestamente– información sobre el escándalo de Ciccone. La Presidenta también le dio una audiencia, que se encargó de divulgar, a Adelmo Gabbi. El titular de la Bolsa de Comercio había caído en la maraña de denuncias de Boudou, por un presunto intento de coima para que el vice dejara de atacar a la empresa Boldt, que controla el juego en Buenos Aires.
La mala hora de Boudou no estaría anticipando ningún peligro insalvable para él . Tal vez, sólo la admisión de que le aguarda más tiempo de intrascendencia en el poder, sin proyección política . Reposo le aseguraba protección en el caso Ciccone. La misma protección que, por razones obvias, requeriría Cristina. Un traspié judicial de Boudou representaría un golpe tremendo para ella.
¿Tendrá ese mismo resguardo si el Senado convalida a la nueva candidata, la doctora Alejandra Gils Carbó? El nombre de la actual fiscal de la Cámara Comercial fue arrimado por Carlos Zannini, el secretario Legal y Técnico. Gils Carbó tiene una trayectoria que asoma deslumbrante comparada con la pobreza que ofertaba Reposo. Tiene, por otra parte, una buena llegada a la Corte Suprema: su puente principal es la jueza Elena Highton.
Guillermo Moreno –que cuando renunció Esteban Righi postuló a Gils Carbó–también se había entusiasmado con Reposo.
Pero no habrá castigos para él. El supersecretario es el funcionario en quien la Presidenta confía ciegamente para ir sorteando las vallas que planta la realidad económica. Moreno posee una sensibilidad de la que carecen otros: nunca la contradice a Cristina; la persuade. Un funcionario que estuvo en capilla tres horas antes de acceder a la oficina presidencial comprobó aquella sabiduría del secretario de Comercio.
A ese funcionario se le ocurrió comentarle a la Presidenta una nota escrita por el ex ministro Roberto Lavagna. Se publicó en Clarín, el miércoles último, bajo el título de “Estamos frente a una economía en falsa escuadra”. Cristina habría reaccionado con palabras descalificadoras hacia el artículo. También descargó una bronca contenida, al parecer, desde hace tiempo: “Estoy cansada de los que ven todo mal. Estoy harta también de los que andan diciendo que la economía la manejan Kicillof (Axel) y Moreno. Que te quede claro y decíselo a todos –advirtió a su interlocutor–: la economía la manejo yo y las decisiones son sólo mías” , disparó. (…)".
Contra Clarín y La Nación y en defensa de Cristina Fernández Kirchner más que de Alejandra Gils Carbó, aparece Horacio Verbitsky, en su columna Página/12. Urgente24 no encontró ni a Verbitsky ni a Página/12 en la defensa de Gils Carbó cuando ocurrió lo de Sociedad Comercial del Plata y lo de Multicanal/Cablevisión que él relata.
Probablemente porque, en aquel tiempo, tanto Verbitsky como Página/12 eran socios estratégicos de Clarín, y porque nunca cuestionaron la metodología de los APE (acuerdo preventivo extrajudicial) ni la estafa a los pequeños acreedores/inversionistas/obligacionistas en 2001/2002 ya que especulaban conque sus amigos se beneficiaran de la situación.
Así es la vida… de todos modos, aqui van las reflexiones del presidente del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), que incluyen una divertida anécdota que involucra al siempre figureti Rafael Bielsa, y que Verbitsky incluye por sus históricas diferencias con Joaquín Da Rocha, ex procurador del Tesoro y socio de Bielsa. Verbitsky derrocó a Da Rocha, durante una famosa disputa entre intereses divergentes aunque con alguna falsa cobertura de debate ideológico:
"(…) A las cuatro de la tarde del viernes, Cristina supo que no contaría con los votos necesarios en el Senado para confirmar a Daniel Reposo como Procurador General de la Nación y siete horas después su vocero anunció la candidatura de la fiscal general ante la Cámara de Apelaciones en lo Comercial, Alejandra Gils Carbó. Es probable que atraviese sin sobresaltos el trámite legislativo que sacó de pista a Reposo, y no por el promedio de sus notas en la carrera. Luego de escuchar su triste desempeño en la audiencia de confirmación, en vez de obtener las voluntades ajenas que le faltaban, el gobierno empezó a perder algunas de las que contaba como propias.
Preguntas sin respuesta
En el actual contexto político de polarización extrema, muchas organizaciones interesadas en el funcionamiento de la Justicia decidieron no apoyar ni impugnar a Reposo y, en cambio, pedirle definiciones sobre temas fundamentales, para fijar posición luego de oír sus respuestas.
En cambio la candidatura de Gils Carbó entusiasmó a buen número de los fiscales que serán sus subordinados, quienes se están preparando para apoyarla con información actualizada sobre el estado de la Procuración, e incluso al diputado radical Manuel Garrido, quien la consideró una candidata de lujo. Garrido sabe de qué habla: como Fiscal Nacional de Investigaciones Administrativas intervino en una causa en la que Gils Carbó mostró su independencia de los poderes corporativos: ambos se opusieron a homologar el Acuerdo Preventivo Extrajudicial (APE) de Sociedad Comercial del Plata, del grupo Soldatti. (…)
Si se trata de enfrentar a los poderes económicos y a la corporación judicial, Gils Carbó no ha mostrado menos firmeza que Reposo, pero además lo ha hecho por su cuenta y no como eco de políticas oficiales, y con la debida solvencia profesional. Por ejemplo, en abril de 2007 solicitó que se revocara la homologación del Acuerdo Preventivo Extrajudicial de Cablevisión con sus acreedores. Esto, a su vez, afectaba la reclamada fusión de Cablevisión con Multicanal, que Néstor Kirchner aprobó en la última semana de su presidencia. A raíz de ese dictamen, Gils Carbó fue querellada por el Grupo Clarín y la Cámara Comercial rechazó el dictamen de la fiscal en términos de llamativa coincidencia con los de esa querella. Gils Carbó eligió a Joaquín Da Rocha como su defensor y le envió el fallo de la Cámara. Al día siguiente la llamó un socio del estudio Da Rocha, el ex canciller Rafael Bielsa(n) y le planteó que mejor no recurriera el fallo. “Me resultó claro que habían dejado de ser mis abogados para pasar a ser los de Clarín”, dijo la fiscal.
El plazo para apelar vencía el viernes 18 de abril de 2008. A las 13 presentó el recurso y a las 13.30 le dijo personalmente a Bielsa que sus actos de fiscal no los resolvían sus abogados penalistas. “Se desencajó, comenzó a acusarme con furia de falta de ética, casi a los gritos me dijo que le daba lástima, porque entre Clarín y el gobierno me iban a destruir. Al día siguiente, un episodio similar repitió Da Rocha por teléfono. El inmediato día lunes, los dos renunciaron a mi patrocinio. Luego fui sobreseída.”
En su defensa, abrió un capítulo nuevo, que el gobierno nacional no había divisado: dijo que Clarín había creado “una burbuja financiera en perjuicio de los fondos de las AFJP y de los ahorristas”, mediante la oferta de “títulos sobrevaluados, engañando al mercado, sin respaldo genuino, que al poco tiempo cayeron hasta casi un 10 por ciento de su valor en perjuicio de las AFJP, merced a la actuación de operadores que cobraron gruesas comisiones para entregar los aportes de nuestros jubilados”. Agregó que su impugnación del APE fue ocultada por el Grupo, para apurar la colocación de sus papeles en el mercado de valores. (…)".

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