Galuccio se queda, pero se fugan los cerebros de YPF
El director de Empresas Participadas de YPF, Teodoro Marcó, renunció ayer a su cargo, tras diez años de trabajo en la compañía. Se trata de un hombre clave de la conducción de la petrolera, que tenía a su cargo el manejo de YPF Servicios Petroleros, YPF Internacional, y la representación en AESA, Profértil (fertilizantes) y Mega (fraccionamiento de gas).
La información fue publicada por los diarios ‘Clarín’ y ‘El Cronista Comercial’.
Pero la renuncia de Marcó no sería la única. Según consignó el matutino ‘Clarín’, el CEO de la petrolera, Miguel Galuccio, estaría preocupado por la "fuga de talentos": profesionales de renombre que se alejaron de la empresa en los últimos meses.
En tanto, esta semana se conoció que el propio Galuccio estuvo dos veces a punto de renunciar. Las dificultades para conseguir fondos, la manera de relacionarse con socios potenciales y el modelo de gestión que se pretende para la compañía provocaron los primeros desencuentros entre el ingeniero y Julio de Vido, ministro de Planificación, a cargo del trato con inversores.
Ayer, De Vido desmintió a través de un comunicado que tenga diferencias con el CEO de la petrolera.
"El ministro De Vido, el presidente de YPF y todos los funcionarios del Poder Ejecutivo Nacional, tanto del Ministerio de Economía como de Planificación Federal, trabajan de manera articulada y mancomunada, cada uno desde su lugar, en pos de la expansión de la compañía".