6 abril, 2025

Volvieron los carnavales a la ciudad

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En los últimos meses, al caer el sol, en las plazas de Buenos Aires sonaron bombos y platillos. Hombres, mujeres, chicos y abuelas ensayaron bailes, cantaron, cosieron trajes y banderas. Cada día, con mayor entusiasmo, se prepararon. Sacaron a relucir levitas, guantes, galeras y bastones. Los murgueros porteños están de fiesta: desde ayer volvieron los corsos a la ciudad.
Después de 35 años, retornaron al calendario los feriados nacionales de carnaval y la expectativa es enorme. Si bien los murgueros admiten que no llegaron a tiempo para preparar un festejo especial -ya que el decreto que repuso los feriados se conoció en noviembre pasado-, no les cabe duda de que esta edición de los carnavales locales tendrá una interesante participación de gente.
"Muchos creen que los feriados son innecesarios, pero para los que no podemos salir de vacaciones o sentimos la murga como una gran pasión y al barrio como algo muy querido, los feriados de carnaval son muy importantes", dijo a La Nacion Gustavo Castro, uno de los directores de la tradicional murga Los Cometas de Boedo, nacida en 1959.
Son 107 las murgas seleccionadas para este carnaval, de las 200 que están registradas en el gobierno de la ciudad. Los 34 corsos previstos en 26 barrios, que comenzaron a desfilar ayer, desde las 18 y hasta las 3 de hoy, seguirán todos los fines de semana hasta el domingo 6 del mes próximo, al que se sumarán los repuestos feriados del 7 y 8 de marzo. Además, habrá espectáculos especiales todos los viernes desde el 11 de este mes y hasta el 4 de marzo en el parque Centenario.
El año pasado, el carnaval porteño reunió cerca de 1.300.000 personas.
Ayer, la fuerte convocatoria registrada en cada punto destinado a que las comparsas tuvieran su desfile fue un comienzo de fiesta más que auspicioso para esta temporada.
Video: Las murgas se preparan para el carnaval
"Aspiramos a que la gente se apropie del carnaval como era antes, que de nuevo salga a festejar con sus vecinos", dijo a La Nacion el ministro de Cultura de la ciudad, Hernán Lombardi.
Los feriados de carnaval, instaurados por un decreto en 1956, habían sido suspendidos por el último gobierno militar, en 1976. El pasado 3 de noviembre se publicó el decreto 1584/2010 por el cual la presidenta Kirchner los reincorporó al calendario.
Una fiesta popular
Cierto es que este año la noticia de la reposición de los feriados tomó por sorpresa a los organizadores. A la pregunta de qué se planifica para el año que viene, los funcionarios y organizadores coincidieron en que buscarán promocionarlo más y darle un perfil turístico, pero sin quitarle su identidad.
¿Habrá en los próximos años un corredor central como en los carnavales de Gualeguaychú o de Río de Janeiro? Definitivamente, no.
"Lo turístico no tiene por qué ser multitudinario", explicó Lombardi. "No me imagino mimetizar el carnaval porteño con el carnaval de Río. Nuestro carnaval es descentralizado, con una fuerte tradición familiar y barrial."
Elsa Calvo, integrante de la Comisión de Carnaval de la ciudad, explicó a La Nacion que un corredor central convertiría el carnaval porteño en un espacio con vallas y seguridad organizada, que poco tiene que ver con el espíritu de fiesta popular.
"El carnaval es libre y gratuito; es callejero, descentralizado y no es competitivo", dijo Calvo, quien destacó la inclusión de todas las generaciones en la murga, en la que participan desde los niños hasta los adultos mayores. "No es necesario tener un cuerpo escultural, ni mucha plata para hacerse trajes lujosos", dijo, al enfatizar la diferencia con otros carnavales.
Los vecinos se animan, también, a acompañar a las murgas – Foto: LA NACION Soledad AznarezLas murgas se preparan para el carnaval – Foto: LA NACION Soledad AznarezLas murgas se preparan para el carnaval – Foto: LA NACION Soledad AznarezFoto 1 de 8
El ministro Lombardi afirmó que el desafío es fortalecer el carnaval, dándole más publicidad en el orden nacional, siguiendo ejemplos como el de Montevideo, en Uruguay. El año pasado, se destinaron $ 1.583.000 para subsidios a las murgas. "Lo lógico sería aumentar la inversión y fortalecer el carnaval, manteniendo su identidad", dijo Lombardi.
Hace 13 años, había unas 30 murgas en Buenos Aires. Hoy son más de 200.
En 1997, el gobierno de la ciudad declaró patrimonio cultural a las agrupaciones de carnaval. Se formó la Comisión de Carnaval y un registro de murgas, y se destinaron subsidios para las agrupaciones que integran el circuito de corsos.
En 2004 se establecieron el lunes y martes de carnaval como días no laborables para la administración pública de la ciudad y, en 2005, se permitió a las asociaciones civiles hacerse cargo de las ventas de comida y bebida durante los corsos.
Estas medidas impulsaron el aumento del número de murgas porteñas, un movimiento que, tras el triunfo que significó recuperar los feriados, promete seguir creciendo.
Este domingo fue apenas una muestra de lo que se espera que ocurra de aquí al 8 del mes próximo en las calles del distrito, con la vuelta de una de las fiestas populares públicas y gratuitas más celebradas.

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