En el peronismo hay cada vez más focos de resistencia contra la Rosada
El cierre de listas de legisladores dejó una estela de tensión en el peronismo. La decisión de Cristina Fernández de imponer nombres, sobre todo de jóvenes militantes de La Cámpora, no pasó desapercibida. Sin embargo, la reacción de los dirigentes del peronismo no fue igual en todo el país.
En La Pampa y en Córdoba es donde el peronismo se plantó con más dureza. En la primera, el senador Carlos Verna renunció a su candidatura a gobernador a raíz de que la Presidenta le impuso a una dirigente con poca o nula militancia en la provincia como cabeza de lista. Ahora el PJ local corre riesgo de perder. En Córdoba, en tanto, después de intensas negociaciones, el PJ cordobés, que conduce José Manuel De la Sota, se presentará a las elecciones separado del kirchnerismo. Tanto en las elecciones a gobernador como en las nacionales.
El otro foco de mayor rispidez, pero que no llegó a la superficie, es la provincia de Buenos Aires. La mayoría de los intendentes del Conurbano tendrán que enfrentar internas en sus distritos con candidatos bendecidos por el Gobierno. Además, muchos de ellos no pudieron colocar candidatos en las listas seccionales. Y varios legisladores bonaerenses no podrán renovar sus mandatos y ya aseguran que podrían haber pases importantes a los bloques del peronismo disidente.
Por otro lado, hay un grupo de provincias donde la relación con el poder central sufrió importantes rajaduras. Estos días estalló el caso de Salta. El gobernador Juan Manuel Urtubey se cruzó con funcionarios por la provisión de gas, pero la frialdad es previa. En San Juan y Tucumán, los históricos gobernadores están cada vez más alejados. José Luis Gioja quería ser el vice de Néstor Kirchner, pero luego de su fallecimiento comenzó un proceso de distanciamiento. La tensión con el tucumano José Alperovich se debe a que el kirchnerismo promueve la candidatura a gobernadora de la diputada Stella Maris Córdoba. A Daniel Peralta, de Santa Cruz, por el contrario, lo están dejando cada vez más solo.
Otro de los sectores más afectados, también, fue el sindicalismo. Con pocos lugares en las listas, la tropa de Hugo Moyano se acerca a una elección donde difícilmente ponga toda la carne al asador. Juan Carlos Smith y Julio Piumato eran candidatos puestos en Santa Fe y Capital, pero como Cristina los dejó lejos en la lista, se bajaron.
Por último, hubo casos de individualidades que fueron dejadas afuera del juego electoral y que todavía no manifestaron una reacción. Es el caso de los diputados Alejandro Rossi, Patricia Fadel y Gerónimo Vargas Aignasse, y el senador José Pampuro, todos fieles soldados K. Al gobernador mendocino, Celso Jaque, también lo dejaron sin lugar.