Rodríguez Larreta y el balance de la administración Macri
CIUDAD DE BUENOS AIRES (La Nación)
Comienza el último tramo de la gestión de Pro en la ciudad y el jefe de gabinete porteño, Horacio Rodríguez Larreta, se defiende por las tareas incumplidas y evalúa como "positivo" el camino recorrido, pese a los obstáculos que afectan a la administración.
En una entrevista con lanacion.com , asegura que la gente los reconoce por "su voluntad de hacer". Habla de promesas concretadas y proyectos por terminar antes de las próximas elecciones. Además, señala al gobierno nacional por "obstaculizar" algunos planes, como la urbanización de la Villa 31. La estrella de la gestión es, a su entender, la recientemente creada Policía Metropolitana, que tanto complicó a su jefe político.
En cuanto a las elecciones del año que viene, dice que ve a Mauricio Macri como "el próximo presidente de los argentinos", pero evita dar definiciones sobre las candidaturas para la jefatura de gobierno la ciudad.
"Queda mucho por hacer, pero avanzamos un montón, sobre todo en cuanto a la policía", dice. En ese sentido, anticipa que la primera comisaría será inaugurada en septiembre. Además, afirma que para fines de este año, la fuerza contará con 2000 efectivos y adelanta que antes de finalizar la gestión, la Metropolitana comenzará a trabajar en dos nuevas comunas.
En medio de fuertes polémicas ? que terminaron con dos jefes de la fuerza afuera -, la policía porteña comenzó a funcionar en la comuna 12 , que abarca los barrios de Saavedra, Coghlan, Villa Urquiza y Villa Pueyrredón. La próxima zona de acción será la comuna 15, que concentra los barrios de Agronomía, Chacarita, Paternal, Villa Crespo, Villa Ortúzar y Parque Chas. Posteriormente se ampliará hacia una tercera comuna, que aún no está definida.
"La seguridad es por lejos el tema que más le preocupa a la gente. Los vecinos valoran este esfuerzo, lo reconocen", dice el jefe de gabinete.
Promesas y deudas. Para Rodríguez Larreta, la gestión macrista logró "grandes avances" en materia de obras públicas, entre ellas, la ampliación de las líneas de subte. Antes de asumir como jefe de gobierno porteño en 2007, Macri había prometido construir 10 kilómetros de recorrido por año. El resultado quedó lejos de la promesa. Según datos del Ministerio de Desarrollo Urbano , la inversión en la remodelación y extensión de la red cayó 69 por ciento en 2009 respecto de 2008. Hasta ahora, no se ha inaugurado ninguna de las ampliaciones.
La justificación es que la crisis económica mundial complicó el avance de estas obras. "Con el colapso del sistema financiero internacional se hizo imposible conseguir créditos a largo plazo", explica el funcionario. "A partir de un crédito que conseguimos a través de la Legislatura, hay siete estaciones que están en marcha. De acá a fines del año que viene, se van a terminar todas", promete.
Otra deuda de campaña es la urbanización de las villas. Rodríguez Larreta pone de ejemplo a la Villa 19. "Ahora es un barrio, con calles asfaltadas y un centro de salud". Pero el reclamo más fuerte es por la céntrica Villa 31 y para argumentar, apunta al gobierno nacional. "Ahí tenemos un problema, que es el hecho de que los terrenos son nacionales. Hemos reclamado un millón de veces que nos hagan el traspaso. El Gobierno nunca accedió. Nosotros tenemos toda la voluntad de hacernos cargo", se defiende.
Salud y educación, puntos sensibles. El pasado 2 de junio, el gobierno porteño anunció que demandará al Estado nacional por la falta de pago de los recursos necesarios para financiar los servicios de educación y salud que, en 1992, fueron transferidos a la órbita de la ciudad.
El reclamo es por una deuda que, según cálculos del ministerio de Hacienda porteño, con los intereses y las actualizaciones al 31 de diciembre de 2009, suma $ 8824,4 millones. "Es una partida presupuestaria que es una vieja deuda del Gobierno y no tenemos noticias. Por eso decidimos presentar la demanda", explica Rodríguez Larreta.
Es que el tema de los hospitales y las escuelas es otro punto sensible para los ciudadanos porteños y otro compromiso cumplido a medias por el macrismo. Una de las primeras promesas fue la de la refacción de 550 escuelas. "Tenemos 710 edificios escolares. La gran mayoría tienen calefacción a gas. Hay 42 escuelas con caloventores. Pero a ninguna le falta calefacción", asegura.
De todos modos, los reclamos continúan. El pasado 8 de junio, una protesta por falta de gas y problemas edilicios en una escuela del barrio porteño de Balvanera terminó con violencia .
La manifestación había sido planeada por alumnos de 4° año de esa institución, motivada por la falta de gas, estufas, vidrios en las aulas y de canillas e inodoros en los baños, entre otros reclamos. Según indica Rodríguez Larreta, cuando el personal del ministerio de Educación ingresó en el lugar, se comprobó que "sí contaba con suministro de gas".
En lo que respecta a los hospitales , hasta el momento no hubo noticias de la remodelación del Rivadavia, en Recoleta, ni del Muñiz, ni del Udaondo. En el Rivadavia se planeaba construir un centro asistencial de alta complejidad con 400 camas. Según fuentes oficiales, la edificación, considerada irrecuperable, es antigua y evidencia descuido y abandono.
Por otra parte, según funcionarios del Ministerio de Salud porteño, sí se construirán cinco pisos del hospital Durand; el nuevo centro de Salud N° 44, dentro del área del hospital Piñero y el N° 47, en la esquina de Cochabamba y Jujuy.
Con vista a las elecciones. Rodríguez Larreta se niega a anticipar si será uno de los posibles candidatos a jefe de gobierno porteño para las próximas elecciones. "Todavía falta mucho trabajo para esta gestión, aunque yo creo que al Pro le va a ir muy bien en la ciudad", dice, sin dar nombres.
Donde no plantea ninguna duda, es en la eventual candidatura presidencial de Macri. "Mauricio es el mejor presidente que puede tener la Argentina a partir de 2011", vaticina en la entrevista realizada antes de que el PJ disidente alcanzara un acuerdo de cara a los próximos comicios, del que el jefe porteño -por ahora- quedó afuera. Y sin conocer los polémicos dichos de Francisco De Narváez, que acusó a Macri el fin de semana último de "derechoso" y "bipolar", aunque luego le pidió disculpas.
De hecho, Rodríguez Larreta confía en que la causa por las escuchas ilegales, en la que Macri fue procesado como presunto miembro de una asociación ilícita montada para interceptar comunicaciones telefónicas, no perjudicará su postulación. "A la gente le queda claro que Macri no tiene nada que ver con las escuchas. Siempre dijimos que el Gobierno estaba detrás. Ahora queda más claro por lo de la llamada anónima ", dice. Y con toda seguridad, concluye: "Estamos confiados, estamos tranquilos".