Presupuesto 2012: Inflación 9%, crecimiento 4% superávit 3% del PBI
El Poder Ejecutivo envió en las últimas horas al Congreso los avances del proyecto de Presupuesto 2012, que será presentado en forma completa antes del 15/09.
El documento enviado a comienzos de la semana contiene los lineamientos generales de lo que el Gobierno espera para el próximo año en materia económica.
Las pautas macroeconómicas se incluyen en el proyecto definitivo, aunque fuentes oficiales adelantaron que serán conservadoras, tal como sucedió reiteradamente en los años previos.
Pero, si bien en el pasado fue a los efectos de generar superávits fiscales no presupuestados, ahora se fundamentaría en la cautela ante el escenario internacional, que se presenta turbulento y escapa a cualquier pronóstico cómo puede afectar la crisis en la región y, puntualmente, en la Argentina.
El equipo económico proyecta para el año próximo un crecimiento de entre 4% y 4,5%, un nivel de inflación oficial en torno al 9% y un superávit primario de alrededor del 3% del PBI.
El paper enviado al Parlamento, que por ahora descansa en manos del titular de la Comisión de Presupuesto y Hacienda de la Cámara de Diputados, Gustavo Marconato, incluye una primera parte de revisión de todos los logros logrados desde el 2003 y luego detalla los planes generales de cara al año próximo. Se hace hincapié en la continuidad del crecimiento, la generación de empleo, el saldo favorable de las cuentas externas, un resultado fiscal positivo y un gasto público orientado a la educación, la infraestructura, la ciencia y tecnología y el desarrollo social.
El informe que envió el Ejecutivo al Congreso hace especial hincapié en la menor vulnerabilidad que tiene el país frente a la crisis externa debido a las fortalezas del modelo de los últimos años. En este sentido, continuar con el incentivo del consumo interno seguirá siendo clave en la política económica, así como la continuación del plan de desendeudamiento.
El documento también menciona la voluntad del Gobierno de hacer frente al pago de la deuda con el Club de París, que está en stand by, pero que se suele incluir en los presupuestos de los últimos años.