4 abril, 2025

Dudas en el Gobierno sobre cómo avanzar con el Pacto de Mayo, que incluso podría cambiar de nombre

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Compacto Político).  El plazo temporal que se puso Javier Milei para festejar el Pacto de Mayo, que estaba destinado a apurar a los legisladores, terminó volviéndosele en contra. Al punto de que el primer mandatario está pensando seriamente en postergar la fecha, prevista inicialmente para el 25 de mayo. Con el riesgo, incluso, de que el nombre que pensó para el acuerdo deba cambiar.

El Presidente hasta podría cambiar el nombre del acuerdo El Presidente hasta podría cambiar el nombre del acuerdo

El primero en deslizar que esta idea estaba imponiéndose en la estrategia de Milei había sido Guillermo Francos, uno de los funcionarios más cercanos al jefe de Estado, que había admitido esta mañana la posibilidad de que no llegaran a tiempo con la ley Bases. “Tampoco me parece tan importante. Si se termina bien. Y si no se termina, veremos qué hacemos con el Pacto de Mayo, si lo hacemos en mayo, o si lo postergamos y lo hacemos tratada la ley”, había dicho. Y si bien Adorni luego intentó desmentirlo, sigue siendo una posibilidad.

En el convulsionado acto de reivindicación de Carlos Menem no estuvo la vicepresidenta, Victoria Villarruel, que no visita casi nunca la Casa Rosada prácticamente desde el inicio de la gestión. Tampoco el jefe de Gabinete, Nicolás Posse, que preparaba en su despacho en el primer piso su presentación ante el Congreso pero, dicen, está en la cuerda floja. Sí estaba sentado en la primera fila, casi enfrente del jefe de Estado, el actual presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, que se mostró de muy buen humor rodeado de sus familiares que habían ido a presenciar los elogios a su tío, incluyendo al primer asesor de Karina Milei, que también es su pariente, Eduardo “Lule” Menem. En su entorno dijeron que estaba confiado en que la ley se aprobaría a tiempo.

Sea cual sea la fecha, en Gobierno aseguran que el pacto se hará sin falta. En la ciudad de Córdoba estaban organizando todo como si se firmara la semana que viene. Todavía nadie les había avisado que podría dilatarse por tiempo indeterminado.

Con todo, en la Casa Rosada intentaban restarle importancia a la situación adversa. En el inusualmente efervescente Salón de los Bustos, distintos funcionarios se mostraban muy confiados en el rumbo económico, pedían que se hable sobre la baja en el índice de inflación, e intentaban disimular el revés que representa la dilación del acto que Milei planteó como el primer gran hito de su gestión por presión de la oposición.