Crisis de deuda familiar: los créditos no bancarios irrecuperables se cuadruplicaron y la mora alcanzó niveles récord
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Compacto Político). El deterioro de los préstamos personales y tarjetas ya golpea a millones de hogares argentinos en medio de tasas altas, caída del consumo y salarios rezagados.
La morosidad en el sistema financiero argentino volvió a encender señales de alarma. Un informe privado reveló que la proporción de créditos no bancarios considerados “irrecuperables” se cuadruplicó en apenas un año y alcanzó niveles récord, reflejando el fuerte deterioro económico que atraviesan millones de familias endeudadas.
De acuerdo con un relevamiento de la consultora EcoGo, los préstamos catalogados como “irrecuperables” pasaron de representar el 2,6% de la cartera total de crédito no bancario en marzo de 2025 al 10,8% en marzo de 2026. En términos absolutos, el stock de deuda considerada prácticamente imposible de cobrar saltó desde $232.000 millones hasta $1,542 billones en apenas doce meses.
El endeudamiento de las familias llegó a niveles críticos
El informe expone un agravamiento sostenido de la situación financiera de los hogares argentinos. Actualmente, el 92% del crédito no bancario está destinado al consumo de familias, cuyo endeudamiento equivale ya al 36,7% de la masa salarial mensual.
El deterioro no se limita únicamente a los casos extremos. La irregularidad total de la cartera de créditos no bancarios —que incluye deudas de riesgo medio, alto e irrecuperables— escaló hasta el 27,5%, cuando un año atrás representaba apenas el 10% del total.
Además, los créditos considerados de “riesgo alto” también mostraron un crecimiento explosivo: pasaron del 3,1% de la cartera al 9,9% interanual. En números concretos, la deuda problemática dentro de esa categoría trepó desde $281.000 millones hasta $1,409 billones.
Las familias ya no logran sostener pagos de préstamos y tarjetas
La suba de la mora se concentra especialmente en préstamos personales, tarjetas de crédito y financiamiento al consumo. Analistas económicos sostienen que el principal problema es la combinación de tasas de interés todavía elevadas, pérdida del poder adquisitivo y mayores dificultades para refinanciar deudas.
Según datos del Banco Central citados por distintos informes privados, la morosidad en familias alcanzó niveles que no se observaban desde hace más de dos décadas. En febrero de 2025, la proporción de créditos irregulares en hogares era de 2,94%; para febrero de 2026 ya había escalado a 11,2%.
En el caso de los préstamos personales, el incumplimiento llegó al 13,2%, mientras que las tarjetas de crédito registraron niveles de mora cercanos al 11%.
La desaceleración económica profundiza el problema
El fenómeno coincide con una desaceleración del crédito privado y un enfriamiento del consumo interno. Economistas advierten que muchas familias comenzaron a financiar gastos corrientes con crédito ante la pérdida de ingresos reales, pero el encarecimiento del financiamiento terminó generando un efecto de sobreendeudamiento difícil de sostener.
La consultora LCG explicó que las tasas activas continúan en niveles elevados, con préstamos personales que llegaron a registrar tasas nominales anuales cercanas al 69%, en un contexto donde los salarios todavía no logran recuperar el terreno perdido frente a la inflación.
Mientras tanto, el sistema financiero observa con preocupación el crecimiento sostenido de la mora, especialmente en segmentos de crédito al consumo y préstamos otorgados fuera del circuito bancario tradicional.
El deterioro no impacta únicamente sobre las familias. Según EcoGo, la irregularidad total dentro de las entidades financieras alcanzó en marzo el 6,7%, el nivel más alto desde febrero de 2020.
Especialistas advierten que si continúa el empeoramiento de los ingresos reales y persiste el alto costo del financiamiento, podrían profundizarse los problemas de cobrabilidad y aumentar todavía más el volumen de deudas consideradas irrecuperables.
