4 junio, 2026

Tensión en Bolivia: Campesinos cercan La Paz y exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz

marcha bolivia

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Compacto Político). Miles de manifestantes y sectores indígenas leales a Evo Morales iniciaron el descenso desde la ciudad de El Alto hacia la sede de Gobierno en la plaza Murillo, agravando una crisis que mantiene bloqueadas las principales rutas del país.

La estabilidad institucional de Bolivia enfrenta sus horas más críticas. Numerosas columnas de campesinos, indígenas y obreros afines al expresidente Evo Morales se concentraron en las primeras horas de este lunes en la ciudad de El Alto con un objetivo claro: descender hacia el centro de La Paz para exigir de forma inmediata la renuncia del presidente Rodrigo Paz. La masiva movilización se produce en el marco de la denominada “Marcha por la Vida para salvar Bolivia”, que promete profundizar la parálisis que afecta a la sede de Gobierno.

Tras seis días de caminata desde localidades del interior boliviano como Calamarca, los manifestantes lograron articularse con la Federación de Campesinos de La Paz “Túpac Katari” y la Central Obrera Boliviana (COB), unificando los reclamos contra el plan de reformas económicas del Poder Ejecutivo.

El asfixiante bloqueo de rutas y el “corredor humanitario”

La crisis no se limita a la marcha urbana. La Administradora Boliviana de Carreteras (ABC) reportó al menos 22 puntos de bloqueo estratégico activos en todo el territorio nacional, concentrados principalmente en el departamento de La Paz, interrumpiendo severamente el abastecimiento de combustibles, alimentos de primera necesidad y medicamentos.

Ante el desabastecimiento generalizado, las Fuerzas Armadas y la Policía Boliviana ejecutaron durante el fin de semana un operativo conjunto para liberar las vías hacia Oruro y el resto del país. La acción permitió consolidar un “corredor humanitario” para el paso de camiones cisterna con oxígeno medicinal y combustibles, tras lo cual el presidente ordenó el repliegue militar para prevenir el estallido de nuevos enfrentamientos.


Diálogo quebrado y la amenaza de los “ponchos rojos”

El escenario de resolución pacífica parece lejano tras el fracaso de la convocatoria al diálogo promovida por el Palacio Quemado. La mesa de negociación, en la que participaron agrupaciones de mujeres “Bartolina Sisa” y juntas vecinales de El Alto, se instaló formalmente pero sin el sector campesino radicalizado, principal promotor de la protesta.

Para complejizar aún más el tablero de seguridad internacional, se aguarda en las próximas horas la llegada de los “ponchos rojos”, el ala más dura de las milicias campesinas de la provincia de Omasuyos. Mientras el gobierno de Rodrigo Paz denuncia públicamente un intento de quebrar el “orden constitucional” con supuesto financiamiento del narcotráfico, el evismo sostiene que la movilización es una respuesta legítima a la incapacidad económica de la actual administración. Con el “kilómetro cero” paceño militarizado, la región observa con preocupación el destino inmediato de la democracia boliviana.