FMI presiona por una reforma tributaria: propone subir el Monotributo y ampliar el Impuesto a las Ganancias en Argentina
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Compacto Político). El organismo busca aumentar la recaudación en 3,3% del PBI y plantea cambios que alcanzarían a trabajadores, monotributistas y consumidores
El Fondo Monetario Internacional volvió a poner sobre la mesa una reforma estructural del sistema tributario argentino y pidió avanzar con medidas que implicarían una mayor presión impositiva sobre trabajadores asalariados, monotributistas y consumidores. El planteo quedó plasmado en el último staff report del organismo, donde se propone ampliar la base de contribuyentes del Impuesto a las Ganancias, modificar el esquema del Monotributo y revisar exenciones del IVA para elevar la recaudación nacional.
Según el FMI, la Argentina podría incrementar sus ingresos fiscales en torno al 3,3% del Producto Bruto Interno mediante una reforma “más eficiente y equitativa” del sistema tributario. El documento sostiene que el actual esquema impositivo es “complejo, distorsivo e inestable”, y considera necesario avanzar hacia una mayor armonización entre regímenes tributarios.
El FMI quiere que más trabajadores paguen Ganancias
Uno de los puntos más sensibles del informe apunta directamente al Impuesto a las Ganancias. El organismo cuestionó la reforma impulsada en 2023 durante la gestión de Sergio Massa, que redujo drásticamente la cantidad de empleados alcanzados por el tributo.
Actualmente, menos del 1% de los trabajadores formales paga Ganancias, según el FMI. Por eso, el organismo propone volver a niveles similares a los de 2019, cuando tributaba aproximadamente el 20% de los asalariados registrados.
Con una base cercana a los 10 millones de trabajadores formales, la iniciativa implicaría incorporar alrededor de 2 millones de nuevos contribuyentes al impuesto. El impacto fiscal estimado sería de aproximadamente 0,4% del PBI, equivalente a unos US$ 3.000 millones anuales.
Además, el Fondo recomendó simplificar escalas y unificar criterios de deducciones entre empleados en relación de dependencia, autónomos y monotributistas, argumentando que actualmente existen fuertes diferencias entre contribuyentes con ingresos similares.
Monotributo: el FMI propone “alinearlo” con el régimen general
Otro de los ejes centrales del documento es el Monotributo. El FMI reconoce que el régimen simplificado ayudó a formalizar trabajadores y ampliar la cobertura previsional y de salud, pero sostiene que hoy genera una carga tributaria mucho menor que el régimen general.
El organismo considera que esa diferencia produce “fragmentación empresarial” y desalienta el crecimiento de pequeñas empresas y trabajadores independientes, ya que muchos contribuyentes evitan superar determinados topes de facturación para no saltar al régimen general.
En ese marco, el FMI plantea reducir el impacto de los umbrales entre categorías, aumentar las cotizaciones a la seguridad social y acercar las alícuotas efectivas del Monotributo a las del sistema general. La propuesta podría representar una mejora de entre 0,4% y 1% del PBI en términos de recaudación fiscal.
El régimen simplificado tiene actualmente más de 2,2 millones de inscriptos directos y supera los 4,7 millones de adherentes si se contabilizan empleados, jubilados y otros contribuyentes que también facturan bajo esta modalidad.
IVA: menos exenciones y posible impacto en alimentos
El informe también pone el foco sobre el IVA, el principal impuesto de la estructura tributaria argentina. El FMI cuestionó las alícuotas reducidas y las exenciones vigentes, que según sus cálculos representan una pérdida de recaudación equivalente al 1,2% del PBI anual.
La propuesta consiste en unificar tasas y eliminar beneficios fiscales sobre determinados productos, incluyendo bienes de la canasta básica que actualmente tributan 10,5% o están exentos. A cambio, el organismo plantea compensar a sectores vulnerables mediante transferencias directas del Estado.
De concretarse, la reforma implicaría una suba del IVA sobre algunos alimentos esenciales, aunque el Fondo sostiene que el esquema actual beneficia también a sectores de ingresos altos y resulta ineficiente desde el punto de vista fiscal.
Reforma tributaria y tensión política
Las recomendaciones del FMI llegan en un contexto en el que el gobierno de Javier Milei impulsa una reducción de impuestos considerados “distorsivos”, como retenciones y el impuesto al cheque, además de alivios fiscales para sectores exportadores y empresas.
En paralelo, el organismo internacional insiste en que la consolidación fiscal requiere ampliar la base tributaria y reducir beneficios impositivos. El debate ya genera tensión política y económica, especialmente por el posible impacto sobre salarios, trabajadores independientes y consumo interno.
