4 junio, 2026

Escándalo en el Senado: Bullrich metió 72 pliegos para jueces pero excluyó a Michelli

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CIUDAD DE BUENOS AIRES (Compacto Político). A minutos del debate, la bancada libertaria liderada por Patricia Bullrich pateó el tablero de Labor Parlamentaria y llevó al recinto todos los despachos con dictamen, a excepción de María Verónica Michelli y tres postulantes en la mira de la Casa Rosada.


En una sesión cargada de dramatismo político y negociaciones de último minuto, el oficialismo en el Senado de la Nación ejecutó una agresiva e inesperada jugada en el tablero legislativo. La bancada de La Libertad Avanza (LLA), conducida por Patricia Bullrich, resolvió incluir a contrarreloj la totalidad de los 73 pliegos judiciales que contaban con dictamen de la comisión de Acuerdos para ser aprobados en el recinto. Sin embargo, la estrategia expuso con nitidez la profundidad de la crisis interna: la lista final excluyó de forma taxativa a María Verónica Michelli, la candidata a jueza vetada de manera directa por el presidente Javier Milei por sus lazos familiares con el periodismo, además de congelar las nominaciones de otros tres magistrados bajo sospecha del Poder Ejecutivo.

La determinación de ir a todo o nada con las 73 designaciones que ya habían superado las audiencias públicas se adoptó a escasos minutos de dar inicio a la sesión. Horas antes, en la tradicional reunión de Labor Parlamentaria, Bullrich y los presidentes de los bloques opositores habían consensuado un tratamiento acotado de apenas 50 pliegos para evitar fricciones. No obstante, el oficialismo pateó el tablero a último momento y forzó la discusión masiva de las vacantes, logrando un avance significativo en el nombramiento de la nueva estructura judicial pero dejando un tendal de heridos políticos y fuertes pases de factura en el camino.

El destino de Michelli y los jueces en la mira de la Casa Rosada

La gran ausente de la jornada fue María Verónica Michelli. El riojano Juan Carlos Pagotto, presidente de la comisión de Acuerdos y hombre alineado con la secretaría General de la Presidencia que encabeza Karina Milei, mantuvo estrictamente “pisado” su despacho. Recién durante el desarrollo de la sesión se le dio ingreso formal al pedido del Poder Ejecutivo para retirar su pliego, abriendo un escenario de fuerte confrontación para los próximos días. Nueve senadores dialoguistas de la oposición ya estamparon sus firmas ratificando el dictamen a favor de Michelli, lo que anticipa que los bloques aliados buscarán torcerle el brazo al Gobierno y aprobar su pliego la semana entrante, desafiando el veto presidencial.

Además de la marginación de Michelli, la Casa Rosada activó un freno de mano de emergencia sobre otros tres candidatos que quedaron en el limbo legislativo por objeciones de la cúpula libertaria:

  • Alejandro Catania y Juan Galván Greenway: Sus postulaciones permanecen congeladas ante las sospechas del entorno presidencial de que ambos magistrados guardan una estrecha vinculación política con el presidente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), Claudio “Chiqui” Tapia, enemigo declarado del Gobierno en la batalla por las Sociedades Anónimas Deportivas (SAD).
  • Juan Manuel Mejuto: Su pliego fue apartado debido a los insistentes señalamientos de los sectores más duros de LLA, quienes le atribuyen una presunta cercanía ideológica con el kirchnerismo y con la agrupación de magistrados Justicia Legítima.

Una tensa convivencia entre la disciplina y la rebelión de los aliados

A pesar de haber logrado avanzar con el grueso de los nombramientos judiciales, la maniobra dejó al descubierto la fragilidad del oficialismo en la Cámara alta. Mientras los senadores más leales a los hermanos Milei celebraron el aislamiento de los pliegos cuestionados, la oposición dialoguista y sectores internos del propio frente gubernamental no ocultaron su malestar por la desprolijidad del proceso. La exclusión de Michelli, fundada únicamente en ser la cuñada del periodista Hugo Alconada Mon, investigador del caso “$LIBRA, sigue sumando el rechazo público de entidades civiles y colegios de abogados que consideran la medida una arbitrariedad institucional.

Con el ingreso formal del pedido de retiro del pliego de Michelli, el Senado ingresa ahora en un terreno de definición estrictamente numérica. Si los bloques de la oposición dialoguista, el peronismo y los senadores oficialistas rebeldes deciden abroquelarse para rechazar la orden de la Casa Rosada, el Gobierno podría sufrir un duro revés parlamentario en la próxima sesión. La pulseada por el control de la Justicia penal ya no se juega solo en los despachos de Balcarce 50, sino en el voto a voto de un recinto que mira de reojo las fisuras del poder libertario de cara al armado electoral.