Caló, el hombre que trabaja para suceder a Moyano
e un día a otro, Antonio Caló dejó de asistir a las reuniones del consejo directivo de la CGT. Su última intervención directa tal vez fue en la negociación por la suba del salario mínimo, vital y móvil, en agosto del año pasado. Desde entonces, su ausencia se hizo un hábito, lo que en la jerga cegetista significa quitarle el respaldo al secretario general; en este caso, a Hugo Moyano.
Distanciado del liderazgo del camionero, a Caló se lo comenzó a mencionar en los corrillos sindicales y políticos como su sucesor al frente de la CGT. Las versiones tomaron fuerza hasta que fue Caló mismo el que cristalizó sus intenciones. "No hay dirigente que no quiera ser secretario general. Queremos el consenso y la unidad. Así como puedo ser yo, también pueden ser Moyano, [José Luis] Lingeri o cualquier otro", reconoció el metalúrgico hace dos semanas, al salir de un acto en la Casa Rosada.
Líder de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) desde 2004, Caló sumó la pesada misión de reemplazar a Lorenzo Miguel, que gobernó el gremio durante 32 años. Frecuentó al histórico dirigente sindical en la fábrica de Pirelli y se formó a su lado. Algunos de sus detractores, sin embargo, le enrostran que jamás se le conocieron antecedentes sobre su trayectoria fabril. Fue Lorenzo Miguel, en fin, el que lo impulsó en la UOM hasta designarlo secretario de Acción Social, su última escala antes de alcanzar la cúpula.
Fracturada la alianza entre Moyano y la presidenta Cristina Kirchner, el Gobierno dio recientes señales de un acercamiento con Caló. En enero circuló una foto de un encuentro junto con el ministro de Planificación Federal, Julio De Vido. También hubo un retrato con la ministra de Industria, Débora Giorgi. Pero el gesto que más lo potenció fue el del vicegobernador bonaerense, Gabriel Mariotto. "El proyecto nacional tiene en el movimiento obrero, y Caló da muestras de ello, a sus mayores adherentes. No queremos una patria sólo de servicios, queremos vocación por producir, y la UOM es el emblema", lo endulzó Mariotto hace algunas semanas.
Operaciones
Por el espaldarazo al metalúrgico, Mariotto fue blanco de críticas moyanistas. "Está operando a full ", minimizó el apoyo Federico Sánchez, uno de los referentes de la Juventud Sindical.
"Si decimos que Antonio es el gremialista del Gobierno ya entra rengo antes de empezar a correr. No es tan así", lo defendió un dirigente de la CGT.
Lo cierto es que Caló cuenta, además, con el respaldo gremial para tomar el mando en la central obrera.
Hay diferentes sectores sindicales que avalan su candidatura. El bastión de "los Gordos" (representantes de los grandes gremios) impulsa a Héctor Daer (Sanidad) o Ricardo Pignanelli (Smata), pero le garantizarían su apoyo a Caló. Así lo reconoció a LA NACION Oscar Lescano, uno de los referentes.
En el sector "independiente", integrado por Andrés Rodríguez (estatales de UPCN), Lingeri (Obras Sanitarias) y Gerardo Martínez (Uocra), ya hay un atisbo de unanimidad: sostendrían la postulación del metalúrgico, según aseguró uno de los tres cabecillas. A la postura de los "independientes" se sumaría a último momento algún moyanista, como el taxista Omar Viviani, que fue anfitrión de un reciente cónclave con Caló y otros dos dirigentes (Lingeri y Roberto Fernández) para debatir la sucesión.
Desde que Caló tomó distancia de Moyano, adoptó un perfil bajo y mesurado. Rechazó en decenas de oportunidades una entrevista con LA NACION. La última vez fue la semana pasada, cuando se disculpó y dijo que se iba a descansar a un centro de relax en Entre Ríos. Ya había ido allí en agosto, tras participar con Moyano del acuerdo con el Gobierno por la suba del salario mínimo, vital y móvil.
Su posible desembarco en la CGT alteró la interna en la UOM. "Si te vas a Azopardo, acá no seguís", lo habrían presionado. Así lo contaron allegados a Naldo Brunelli, número tres en el escalafón jerárquico del gremio. El metalúrgico y diputado nacional Carlos Gdansky negó a LA NACION esta versión, y aseguró que "se decidirá a partir del consenso".
En más de una oportunidad, Caló criticó el poder personalista que ejerce Moyano. Rechazó, también, el robo de afiliados entre los gremios, un hábito de los camioneros. Hasta lo sufrió en carne propia: se enfrentó más de una vez por la intromisión moyanista en negociaciones gremiales con Techint. Pero nada lo distanció más que cuando le planteó a Moyano que no compartía el tono combativo de sus reclamos. Desde entonces, no hubo vuelta atrás en su relación con el camionero. Se cruzó de vereda y se ubicó entre los dirigentes que le suplicaron a Moyano trazar un acuerdo de paz con el Gobierno.
Si bien Caló se animó el 30 de julio de 2009 a llamar a un paro nacional de los metalúrgicos para reclamar un aumento salarial, su perfil combativo fue barnizado por un pragmatismo peronista: su conductora es sólo Cristina Kirchner.
El manual del jefe de los metalúrgicos
Hugo Moyano . Antonio Caló valora la lucha en los años 90 del jefe camionero, aunque critica el ejercicio personalista del poder. "El unicato no conduce a nada", dijo alguna vez.
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Luis Barrionuevo. Intentó frenarlo para que no conformara la disidente CGT Azul y Blanca, en 2008. Si por Caló fuera, unificaría a la CGT, con el gastronómico y el sector de "los Gordos" (representantes de los grandes gremios).
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Cristina Fernandez de Kirchner . Tras la votación primaria del 14 de agosto de 2011, que sentenció la reelección de la Presidenta, Caló dijo: "Los metalúrgicos supieron interpretar el camino iniciado por Néstor y que prosigue Cristina, respondiendo con masivos votos. La ciudadanía apoyó claramente las políticas económicas implementadas".
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La relación con un gobierno. ¿Cómo se acompaña a un gobierno? "Se acompaña diciéndole que lo que está haciendo está bien, no interfiriendo. No le hicimos ningún paro, no le hacemos ninguna queja, al contrario", dijo Caló en una entrevista con Página 12 publicada el 25 de octubre de 2004. Sin embargo, la UOM llamó a un paro nacional el 30 de julio de 2009 para reclamar aumentos salariales.
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Reclamos sindicales. Comparte los principales reclamos que exigió Moyano al Gobierno: elevar el umbral del mínimo no imponible al impuesto a las ganancias; universalizar las asignaciones familiares y exigir un mecanismo de pago de la millonaria deuda que el Estado mantiene con las obras sociales sindicales. Eso sí, Caló le recriminó el tono de confrontación al que apeló el camionero para hacer sus pedidos.
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Robo de afiliados. Alguna vez Caló planteó hacer un acuerdo entre los gremios para evitar disputas por el encuadramiento gremial. Tuvo roces con Moyano por los trabajadores de Techint.
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La mafia de los medicamentos. La de la UOM es una de las 42 obras sociales sindicales que están siendo investigadas por el juez federal Norberto Oyarbide en la denominada causa "mafia de los medicamentos".
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Quedó como referente sindical en el PJ
Después de la renuncia pública de Hugo Moyano a la cúpula del Partido Justicialista (PJ), el metalúrgico Antonio Caló quedó como el referente sindical en la mesa partidaria de conducción nacional. El líder de la UOM ocupa la secretaría gremial, el cargo más jerárquico entre los sindicalistas que se mantienen bajo el paraguas justicialista. Tras la salida de Moyano, la vicepresidencia 2a y uno de los puestos de vocal que ocupaba Julio Piumato quedaron vacantes. Los otros gremialistas que siguen en el PJ como vocales son Gerardo Martínez (Uocra), José Luis Lingeri (Obras Sanitarias), Víctor Santamaría (trabajadores de edificios) y Andrés Rodríguez (UPCN)..