Temen un final a los tiros en la elección de la CGT por falta de transparencia
Los sindicalistas comenzaron a hacer cuentas para calcular quién tendrá más fuerza a la hora de elegir las próximas autoridades de la CGT, y desataron una guerra de números. Los sectores gremiales con mayor cantidad de afiliados y un consenso unificado definirán quién será el próximo secretario general de la central obrera.
Mientras Moyano resiste la embestida del Gobierno y de sus enemigos sindicales, Antonio Caló (metalúrgicos) se perfila como el candidato con más posibilidades para suceder al líder camionero.
El jefe de la UOM avisó a sus pares que no se prestará a una elección interna entre dos listas para evitar divisiones “terminamos a los tiros”, dijeron en su gremio, pero el camionero se muestra fuerte entre sus aliados y dice que puede ganarle. “Le dan los números”, aseguran en el moyanismo.
Pero no todos sus seguidores están convencidos. “Caló tiene razón, si vamos a una votación entre dos listas va a ser para cagarnos a tiros”, pronosticó un moyanista. “Hay que ir a un congreso nacional con un consenso previo, tiene que estar todo arreglado”, agregó.
En el teje y maneje, Luis Barrionuevo (gastronómicos), jefe de la CGT Azul y Blanca, será el que incline la balanza a favor o en contra de Caló, el candidato apoyado por el Gobierno, los “gordos” y los “independientes”. Por eso, Moyano le envía señales y Barrionuevo lo pone a prueba.
Sin embargo, la lógica cegetista es mucho más compleja. Las autoridades de la CGT se eligen cada dos años en el congreso nacional de la central, y entre junio y julio de este año Moyano terminará su segundo mandato. El ganador es quien reúne los votos de la mayoría de los congresales, que representan a cada gremio según su cantidad de afiliados.
La guerra de los números se basa en que nadie parece tener en claro exactamente cuántos congresales se reunirán este año. Muchos gremios tienen desactualizados los padrones y no están al día con la cuota que deben pagar a la CGT, condiciones para votar. Tampoco se sabe cuántos gremios nuevos ingresaron de la mano de Moyano a la central y que votarán por primera vez este año. La mayoría está intentando actualizar sus números para definir su poder.
Según el moyanismo, los congresales son alrededor de 1.800 y los gremios nuevos son entre treinta y cuarenta. “La mayoría son moyanistas”, aseguró una fuente de ese sector. Moyano dice que cuenta con mil congresales, y que sus enemigos incluyendo a Barrionuevo sólo suman 780.
Según el barrionuevismo y otros enemigos de Moyano, los congresales son 1.645, y los gremios nuevos no superan los veinte. Las cuentas del gastronómico dan otros resultados, totalmente distintos: Moyano tendría 253 congresales, los “gordos”, 260 congresales, Barrionuevo, 497, los “independientes” tendrían 400 congresales, y la UOM y otros gremios “indecisos”, 235.
Semifinales. “El sector que va a inclinar la balanza a favor o en contra de Moyano es el de Barrionuevo”, admitió a este diario uno de los dirigentes más cercanos al camionero.
Moyano sabe que Barrionuevo no apoyará a un candidato con estrecha relación con el Gobierno, y que su nuevo perfil opositor lo convierte en una opción para el gastronómico y su grupo anti-K.
Barrionuevo tiene otros planes para Moyano. “Estamos esperando que ejecute el discurso que dio en Huracán. Le vamos a dar el apoyo en las medidas de fuerza que realice pero para julio falta mucho”, se hacen rogar muy cerca de Barrionuevo.
“Nuestro sector define la elección y vamos a pelear nuestro lugar. Queremos tres secretarios generales, uno en representación nuestra, otro por los ‘gordos’ y un tercero por los ‘independientes’. Moyano no tiene ninguna posibilidad de seguir (al mando), pero va a tener un lugar preponderante en el consejo directivo. Si se quiere ir de la CGT, lo van a estar esperando Oyarbide y Bonadío”, dijo a este diario un importante dirigente del barrionuevismo, en referencia a los jueces que investigan la obra social de camioneros por irregularidades.
“Moyano intenta acercarse a Barrionuevo, y Luisito lo apura para que encabece una huelga de 12 horas con cinco reclamos: Ganancias, obras sociales, actualización de las asignaciones familiares, 82 por ciento móvil para los jubilados y paritarias libres”, agregaron muy cerca de Barrionuevo.