Matrimonio gay: la Iglesia presiona a los gobernadores y en el Senado hay paridad de votos
El pasado 25 de mayo la Iglesia inició su embestida final contra el proyecto que habilita al matrimonio entre personas del mismo sexo. En su homilía por los 200 años de la Revolución de Mayo, el cardenal Jorge Bergoglio pidió "privilegiar la sanción de leyes que respondan a las necesidades reales de nuestro pueblo y no de detenerse en opciones fijadas por intereses que no tienen en cuenta la naturaleza de la persona humana, de la familia y de la sociedad".
Ante la posibilidad concreta de que el tema avance en el Senado, la curia pretende que el tema sea discutido durante audiencias públicas en todas las legislaturas provinciales, una forma de presión a los gobernadores, que hasta ahora se hicieron los desentendidos.
Ocurre que el matrimonio gay tiene fecha concreta tratamiento, al menos por ahora. Previa discusión de la Comisión de de Legislación General, la fecha reservada sería el 14 de julio.
La propuesta de trasladar el debate a las legislaturas provinciales la oficializó días atrás la Comisión Episcopal de Seguimiento Legislativo, que preside monseñor Antonio Marino, obispo auxiliar de La Plata.
"Un tema de esta entidad, troncal para la cultura argentina, que no fue planteado en la última campaña electoral, exige la escucha de todo el pueblo y la consideración directa del estado federal que constituye la Argentina”, dijo Guillermo Cartasso, perito del organismo eclesiástico.
Cartasso advirtió además que el proyecto "contempla la adopción de menores para este tipo de pretensos matrimonios”, una alternativa que, en realidad, no está prohibida con la actual ley de adopción. También alegó que la iniciativa “desconoce la objeción de conciencia para funcionarios públicos y magistrados".
Antes, fueron los senadores por Salta, Sonia Escudero y Juan Carlos Romero, ambos del peronismo federal y opositores a la iniciativa, quienes solicitaron que se realicen audiencias públicas.
La urgencia de Bergoglio y compañía es que en el Senado la resistencia al proyecto no es como se pensaba. Por el contrario, habría cerca de 30 votos a favor y más de una decena de indecisos. Para que sea ley hace falta el voto positivo de 37 senadores.
Los primeros sondeos sorprendieron a la curia. Varios referentes de la UCR, señalaron públicamente el voto favorable a la sanción de diputados. Las posturas a favor del jefe del bloque Gerardo Morales (Jujuy), el presidente del partido Ernesto Sanz, (Mendoza), Eugenio Artaza (Corrientes), Alfredo Martínez (Santa Cruz), el catamarqueño Oscar Castillo, Marcelo Fuentes (Frente para la Victoria- Neuquén), el cordobés Luis Juez y la opositora María Bongiorno (Río Negro), inquietaron al cardenal Jorge Bergoglio y a toda la curia.
Hasta ahora, sólo 11 de 32 oficialistas estarían por la negativa. César Gioja (San Juan) y Guillermo Jenefres (Jujuy), entre otros.
También hicieron públicas sus posiciones en contra del matrimonio gay: Mario Cimadevilla (UCR-Chubut), Sonia Escudero (Peronismo Federal-Salta), Adriana Bortolozzi (Frente para la Victoria-Formosa), Liliana Negre (Peronismo Federal-San Luis).
Algunos todavía están en duda como: Luis Viana (Misiones), José Mayans (Formosa), Laura Corpacci (Catamarca), Jorge Banicevich (Santa Cruz), Adolfo Rodríguez Saá (San Luis) Carlos Reutemann (Santa Fe), Roxana Latorre (Santa Fe) y Carlos Verna (La Pampa).
Se abstendría de participar Laura Montero, la mendocina que responde a Julio Cobos.
Carlos Menem presentó su propio proyecto pidiendo una consulta popular para debatir el tema.
El legislador riojano propone que se consulte a los electores con la pregunta "¿Está usted de acuerdo con el matrimonio entre personas del mismo sexo?" y que se delegue en el Poder Ejecutivo la fijación de la fecha de la convocatoria.
Menem fundamentó que "la modificación de la esencia del matrimonio implica un cambio en una de las instituciones básicas de la organización social que traerá como consecuencias profundos cambios culturales para las próxima generaciones".
"Se trata de un asunto de principal interes para la Nación ya que del mismo depende en una buena medida la forma en que se organizará nuestra sociedad, que con tal merece que sea sometido a la opinión directa del pueblo para que pueda expresar su opinión", dice el proyecto del senador riojano.
El ex presidente fundamenta “No se trata de rehuir las responsabilidades como legisladores que tenemos asignadas, sino de permitir la participación del electorado en un asunto de especial trascendencia social, máxime si con toda sinceridad se asume que salvo contados casos, los partidos políticos no han incluido, o bien marcado con claridad en sus últimas plataformas electorales o propuestas, temas como el que se debate”.
El proyecto
El proyecto de ley busca modificar el artículo 172 del capítulo IV del Código Civil donde habla del consentimiento y establece “Es indispensable para la existencia del matrimonio el pleno y libre consentimiento expresado personalmente por hombre y mujer ante la autoridad competente para celebrarlo”.
Se modificará donde dice "hombre y mujer" por el término "contrayentes".
Así, el polémico artículo quedaría redactado: "Es indispensable para la existencia del matrimonio el pleno y libre consentimiento expresado personalmente por los contrayentes ante la autoridad competente para celebrarlo. El matrimonio tendrá los mismos requisitos y efectos, con independencia de que los contrayentes sean del mismo o de diferente sexo".
El proyecto otorga derechos a beneficios previsionales, licencias especiales y extraordinarias, asignaciones familiares, obras sociales, entre otras cuestiones, como lo referido al uso de los bienes compartidos