La fecha de la elección porteña, eje de una oferta a la oposición
El seguro inicio del juicio político contra Mauricio Macri, impulsado por él mismo, abrió un sinfín de posibles negociaciones entre la Jefatura Porteña y los partidos de la oposición. El macrismo cree tener una ofrenda muy tentadora para ofrecerles a sus adversarios: la unificación de la elección porteña del año próximo con los comicios presidenciales, algo que beneficiaría a los partidos que no encuentran por ahora un candidato de peso para la Capital Federal.
Fue el propio Macri el que dejó trascender hace pocos días que estaba pensando en unificar las comicios, algo que en realidad contradice la ley. Para hacerlo, necesitaría enviar a la Legislatura un proyecto de reforma de una norma que prioriza la autonomía de la Ciudad de Buenos Aires. Para aprobarlo, necesitaría contar con 40 votos . El macrismo tiene 24 legisladores propios, por lo que buscará el apoyo de los opositores para conseguir cumplir con ese objetivo. La negociación sería aprovechada por el macrismo para tender un diálogo y una negociación con el arco opositor justo en medio de las discusiones sobre el juicio político en la Legislatura, proceso que recién acaba de iniciarse y que, según admiten en el oficialismo porteño, desgastará de manera inevitable a Macri.
Los más altos funcionarios de la Jefatura Porteña son cautos y dicen que por ahora no iniciaron ninguna negociación formal en busca de la unificación de las elecciones. Eso sí, se dedicaron a recibir las impresiones opositoras frente a este nuevo escenario. Están entusiasmados. Creen que la unificación de los comicios “fue muy bien recibida” por algunos de los referentes opositores.
Ocurre que, entre otros, los legisladores que responden a Néstor Kirchner, y también los militan en la Coalición Cívica, de Elisa Carrió, dijeron que podrían apoyar esa iniciativa. La unificación de los comicios, justamente, beneficiaría a esos espacios, y también a la UCR, porque por ahora no consiguen instalar candidatos de relevancia individual en Capital, uno de los distritos de mayor peso electoral del país. Si las elecciones porteñas fueran unificadas con las nacionales, entonces los postulantes más débiles de la ciudad podrían verse beneficiados por el aluvión de votos que les llegarían gracias al “arrastre” generado por la cabeza de la lista presidencial.
Macri ya hizo uso de este artilugio, siempre en busca del beneficio propio, cuando en los últimos comicios legislativos, los del 2009, dictaminó rápidamente que la elección se haría el 28 de junio. La jugada le salió mal porque fue utilizada como excusa por los Kirchner para adelantar las elecciones a nivel nacional, que en principio estaban estipuladas para octubre. Ahora Macri va por la contraria: si su plan prospera, en la misma fecha para elegir Jefe Porteño se votará para Presidente y vice.
Macri deja trascender que quiere hacerlo porque así “ahorraría” dinero y tiempo a los porteños. Pero su repentina decisión de provocar su propio juicio político le sumó un ingrediente a esa estrategia: conseguir apoyos legislativos de propios y, sobre todo, extraños.